CHILAM BALAM nuevo
El Libro maya
Comencemos por descifrar que quiere decir Chilam Balam. Chi, boca, significa “el que tiene la boca”, Balam, de jaguar. Pero así se nombraba a los que decían profecías, en este caso, las historias del Mayab nos cuentan existió este personaje.
El se tendía en el suelo y comenzaba a decir sus visiones, apoyado en el calendario maya de la llamada Rueda de los Katunes. De esta forma, profetizó la llegada de los españoles, la caída de los mayas y la imposición del cristianismo, entre otras premoniciones.
Durante la colonia, los frailes indígenas se dedicaron a recopilar estos escritos de sus ancestros, los cuales guardaban celosamente y se leían en ocasiones especiales, después los escondían en sitios seguros y ahí se quedaron.
Ya en el siglo XIX, el obispo llamado Crescencio Carrillo Ancona, recopiló en el poblado de Chumayel el primero de estos escritos y hoy lo conocemos como Chilam Balam de Chumayel, el más completo de todos. Así fue adquiriendo otros como los de Tizimin, Kaúa, Ixil. A los cuales se adjuntaron los Chilam Balam de Nah, Tusik, el Códice Pérez, los mensajes en Suyua, hasta integrarse en una sola obra que hoy conocemos como Los Libros de Chilam Balam.
Entre las cosas maravillosas guardadas en estos libros aparecen por ejemplo los mensajes del calendario sagrado Tzolkín y como se leía la suerte con ellos; el lenguaje secreto llamado Suyua, solo para los iniciados; la famosa Rueda de los Katunes, a través de la cual realizaban sus profecías; así como la misma historia de los itzaes y los mayas de la península en la Crónica Matichú.
Los Katunes, proviene del vocablo Kal 20 y Tun año de 360 días, es decir un período de 7200 días que iniciaba y concluía en un día del calendario maya llamado Ahau (el señor), amarre de todas las cuentas mayas desde el inicio, no olviden que todo comienza en un día 4 Ahau.
Los katunes llevaban un número progresivo y se formaban en relación de pares e impares 12,10,8,6,4,2,13,11,9, 7,5, 3, 1,12,10,8,6,4, 2, 13, así se junta un período de 20 katunes para formar un Baktún o Nicté Katún (flor de Katunes) de 144 000 días y 400 tunes.
Al correlacionar estos períodos con la Cuenta Larga que inició hace más de 5000 años, los expertos compararon las fechas mayas con los años julianos para saber a qué períodos de tiempo se referían en sus historias y profecías.
En la Crónica Matichú donde dejaron los registros históricos de la llegada y asentamiento de los Itzaes en la península, se menciona al Katún 8 Ahau, entre 415 al 435 D.C., cuando llegaron a Siyan Kan Bakhalal. La región que hoy conocemos como Bacalar, muy cerca de Chetumal.
Unos 20 años después, en el katún 6 Ahau, correspondiente a 435 – 455 D.C. fue cuando llegaron a Chichén Itzá. Siendo en un katún 13 Ahau cuando celebraron la ordenación de esteras y ocuparon Chichén Itzá.
Durante 10 katunes gobernaron en Chichén Itzá, lo que puede atribuirse a la zona donde se encuentra el Caracol, Las Monjas, Akab Dzib y el llamado Chichén Viejo, cuyo nombre anterior fue Yuncil Abnal, la ciudad de los 7 matorrales.
En el Katún 6 Ahau llegaron hasta Chakanputun, Campeche. Allí fundaron Itzná, La Casa de los Itzaes, hoy Edzná. Permanecieron hasta la llegada de Kulkulkán en el año 948 D.C., cuando guiados por este personaje, equiparado al Quetzalcoatl historíco regresaron a Chichén Itzá, para crear el período del llamado Chichén Nuevo, de influencia tolteca.
En El Chilam Balam de Chumayel se mencionan otros líderes como Holon Chan y también Itzamná, quien los llevó hasta el corazón de la península repartiéndose los pueblos. Itzamná les decía “yo soy el rocío del cielo” y por eso su nombre, con él fundaron Izamal, donde lo enterraron: su cabeza en Popol Chac, sus manos en Kabul y su corazón en Kinich Kakmó.
Cuando llegaron con Kukulkán, este les dio el nombre de mayas, los escasos, los pocos que tenían el conocimiento, quienes a la vez fundaron Mayapan, que significa el estandarte de los mayas. A la vez, en el Katún 2 Ahau, 987 -1007 D.C. llegó Tutul Xiu, refundando por tercera vez Uxmal, de donde provienen su nombre, la tres veces hecha.
Durante este período se relatan una serie de encuentros y desencuentros que terminan con la invasión de los mayas a Chichen Itzá de los itzaes, guiados por Hunac Ceel, quien provenía de Xicalanco. Estos se vengaron y en el 13 Ahau correspondiente a 1283 – 1303 destruyeron las murallas de Mayapan, iniciando el principio del fin.
Para realizar sus profecías, los chilames se basaban en la Rueda de los Katunes llamada Cukeb, ardilla, porque gira como este animalito en una rueda. Iniciándose en la conquista, la cuenta paso a ser de 365 días desde el año 13 kan, antes de perderse por la persecución española.
De ahí que en el mismo Chilam Balam aparezcan una serie de imprecisiones, tal vez debidas a la misma incomunicación y pérdida de memoria. Aquí intervino además Diego Landa, quien después de quemar los libros, reprodujo a su leal saber y entender lo que hasta hoy es oficial.
Se dice fue Chilam Balam quien predijo la llegada de los españoles en un katún 11 Ahau, que fue inicio de la cuenta de la última rueda de los katunes. “El 11 Ahau, - dijo el profeta -, será cuando inicie la nueva cuenta, cuando lleguen los extranjeros que vienen de Oriente, los que traen el poder de oriente y harán llorar al cielo y llenar de podredumbre el pan de maíz del Katún”.
Como los mayas pensaban que el tiempo era cíclico y espiral, hoy se trata de atribuir las profecías a diversos años, hasta llegarla a nuestros días. Por eso muchos piensan que los Chilames predijeron una serie de calamidades que hoy atosigan a la humanidad y que se agudizaran al final de la cuenta, cuando habrá de concluir todo un gran ciclo de manera catastrófica, en medio de guerras e inundaciones.
Si 11 Ahau Katún = 1539 – 1559, entonces, ya contados en 365 días, estaríamos en esta nueva cuenta iniciada en 11 Ahau, en el 8 Ahau Katún, 1999 – 2019.
Profecía:
“Al Norte del mundo estará el Bacab vertedor, cuando llegué la hora de la culpa de los que han estado reinando. Serán echados del trono los que usurparon el poder, los advenedizos, que usurparon el trono, los bastardos. Habrá destrucción por piedras y despoblamiento, a causa de los ambiciosos de gobernar. Se volteará el cielo y se volteará la tierra. Cuando ocurra este cambio se hará manifiesto el pecado de los jefes de los pueblos, cuando se sumerjan desde el cielo los usurpadores del trono”.
Ustedes dirán como ligar esta profecía. Pero cabe señalar también que en ninguna parte del Chilam Balam se habla del fin del mundo en 2012. Esto pertenece tal vez a una interpretación pop de la Cuenta Maya, basada en una de las láminas del Códice Dresde, donde se pinta el final por inundación. Lo mismo sucede con las 7 profecías, que no son mayas autenticas, pertenecen a interpretaciones modernas de Malkún, Arguelles y otros neo mayistas.
En el Tzolkín los profetas podían interpretar los días buenos y los malos en sus lecturas. El Chilam Balam los menciona, siendo además la fuente original de estas predicciones, aun cuando existan nuevas interpretaciones que hoy se utilizan sin ser originales como “eléctrico”, “magnético”, “entonado”, que por lógica los mayas jamás utilizaron.
La cuenta inicia por Kán, en maya puede ser cielo, serpiente sabia, y se menciona como piedra preciosa, sabio, rico, señora del maíz.
Chicchan – Serpiente crótalo, habín su árbol, de fuego, mal día.
Cimi – Muerte, tecolote agorero, muy mal destino.
Manik – Garras, cacao su anuncio, malo también
Lamat – Disforme, jaguar y perro, grande su destino.
Muluc – Cerro de luna, tiburón, devorador, rico su destino.
Oc – Pie, desfalleciente, cizañero, día sin entendimiento.
Chuen – Mono, artífice, tejedor, rico, muy bueno.
Eb – Escalera, rico, filántropo, dadivoso, muy bueno.
Been – Mendigo, pobre, lacayo, día mísero.
Ix – Mujer, brava, jaguar, devoradora, no es buen día.
Men – Regocijado, maestro de las artes, de palabra santa, muy bueno.
Cib – Cazador y valiente, pero asesino, mal día.
Caban – Tierra, comerciante, sabio y prudente, bueno.
Edznab – Pedernal tallado, sangrador, curandero, valiente, bueno.
Cauac – Trueno, como cargador del año anuncia enfermedades, imaginativo, noble.
Ahau – Señor, valiente, rapaz, rico, juicioso, bueno
Imix – Pan de maíz, flor de mayo, indeciso, dudoso
Ik – Viento, cometa, aire, mal día.
Akbal – Noche, pobre, cazador, día sin porvenir.
Mencionaremos por último el lenguaje Suyua, que se utilizaba para probar a los iniciados. Según se dice los caciques ponían a prueba a los batabes, profetas, hablando en este idioma escondido, solicitando algo que en realidad resultaba muy diferente, veamos ejemplos:
“Hijo mío – dice el Halach Uinic – búscame la flor de la noche, tráeme la luz de la noche y aquí está conmigo. Padre, amo, he aquí la flor de la noche, trae la luz de noche y está conmigo. Llama pues a tus parientes, al viejo de los nueve hijos, y a la vieja de los nueve hijos”.
La flor de la noche es la gran estrella del cielo, la luz de la noche es la Luna, el viejo de los nueve hijos es el dedo gordo del pie, la vieja de los nueve hijos es la mano.
“Hijo mío. Tráeme cuatro cardenales, aquellos que están a la entrada de la cueva, tráelos parados sobre mi precioso alimento, que les vea enrojecidos sus copetes cuando llegues”. Pide achiote, pasta roja de condimento, el copete es la espuma del chocolate, el precioso alimento es el cacao acabado de moler.
“Hijo mío tráeme las tres rayas del cielo, tengo deseos de comerlas. Así será padre”. Se refiere al Saká, bebida blanca del maíz tierno.
”Hijo mío tráeme la claridad que alumbra el Peten, país llano, tengo deseos de comerla “. Lo que pide es miel liquida.
“Hijo mío tráeme la luciérnaga aquella que al norte y al poniente deja pasar su olor, que venga lamida por la lengua del Balam”. Pide cigarros, y la lengua es el fuego para encenderlos.
Así es Chilam Balam, un compendio de historias, misteriosas metáforas, bellos pasajes, profecías y mucho tiempo, algo que lleva al lector hacia el mundo maravillosos y fantástico de los mayas. Una buena recomendación para aquellos que se dicen mayas, pero que solo han accedido a través de la cultura pop.
Dense un tiempo, esto solo fue una probadita de todo lo que habrás de hallar en su lectura, será entonces cuando tu visión se transformará hacia el verdadero mundo de nuestros abuelos, los mayas.
Saludos desde
Casadelmayab.org.mx
Alejandra y Marte
RESISTENCIA MAYA
“ Mi voz no faltó el respeto a nadie,
pero tampoco vine a pedir limosnas”
Esther ante el Congreso
A propósito de los últimos acontecimientos que revivieron la matanza de mayas en Acteal, realizada por sus propios hermanos de raza, valdría la pena revisar un poco de la historia para conocer lo sucedido desde la llegada de los blancos, a más de 500 años de resistencia.
Cuenta la Crónica Pech, documento escrito por los mayas acerca de la llegada de los hombres del mar, como esos primeros blancos preguntaron a los nativos cual era el nombre de estas tierras. Ellos contestaron Huyub Ut´an, ¡que enredado hablan ! y por eso le dieron por nombre Yucatán a las antiguas tierras del Mayab.
Pocos años antes dos náufragos rescatados vivieron entre los mayas, Gonzalo Guerrero se caso, procreo al primer niño mestizo y además lucho contra sus antiguos aliados, sabedor del destino que esperaba a los mayas. Jerónimo de Aguilar, a cambio, nunca se integró, por eso sirvió como guía a los españoles, para entregarles muchos de los secretos del pueblo maya.
La misma Crónica Pech relata como muchos mayas de Campeche fueron impresionados por los recién llegados, tomando la religión cristiana y acompañando a Montejo hacia Ich k´aan siho, Ciudad de la faz del cielo, que pocos años después se convertiría en Mérida.
A propósito de Campeche, su nombre era en ese entonces Ah Kín Pech, se refería al "lugar del señor sacerdote Pech", miembro de una familia cuyo apellido provenía de luchas guerreras, ya que se decía ellos peleaban como las garrapatas, pech.
Hasta ese lugar llegaron por vez primera los españoles de Hernández de Cordoba, al barrio de San Francisco, donde aun existe el pozo que utilizaron para beber agua.
Francisco de Montejo y su hijo fundaron la nueva capital del Mayab y le llamaron Mérida, después se dieron a la tarea de exterminar a los pueblos mayas de la región. En esos tiempos de la conquista, el fraile franciscano Diego de Landa, horrorizado por las costumbres paganas, organizó en el atrio de la iglesia de Maní una gran hoguera.
Allí quemó todos los libros mayas, además, gracias al indígena converso Nachi Cocom, traiciono a todos los gobernantes de la región ofreciéndoles un banquete de paz, que concluyó con una matanza. Después recopiló de nuevo lo que pudo, lo manipuló y de regreso a España se encargó de escribir su visión europea a la historia del Mayab, la cual hasta hoy se da como una verdad irrebatible entre los expertos.
Sobrevino así una gran ofensiva para eliminar a los hombres de conocimiento maya. Condenados por la inquisición, los antiguos sabios fueron acusados de ser brujos y los llamaron “Uay chivos”, es decir los "diablos que asustan", costumbre que permanece hasta hoy en las comunidades de la región, para llamar a los brujos, quienes aun conservan algo del conocimiento antiguo.
No obstante, muchos sobrevivientes mayas no se rindieron facilmente. A mediados del siglo XVIII, durante las fiestas de la región de Sotuta, en Cisteil se rebeló Jacinto Canek con un grupo de insurrectos repletos de ira, por unos días asolaron la región quemando haciendas y asesinando blancos.
Nacido en el barrio de San Román, Campeche, Jacinto Uk Canek, “Serpiente de la luna y las estrellas”, fue escogido para ser franciscano, preo por su carácter rebelde lo expulsaron, se convirtió en tahonero y fungió como catalizador a la gran injusticia de los blancos.
En noviembre de 1761 durante las fiestas de Cisteil se rebelaron de manera espontanea, mataron al comandante de la guardia y luego huyeron causando destrozos y muertes.
Atrapado en diciembre de 1761, cuentan las historias de la época que lo llevaron a la plaza mayor de Mérida, dónde para escarmiento de los indios, fue desollado y partido en cuatro, quemaron su cadáver y sus cenizas fueron lanzadas al aire. Después torturaron y asesinaron a más de 100 indígenas, concluyendo las tropas con el arrasamiento de Cisteil y de todos sus habitantes, como un antecedente del futuro Acteal.
Menos de un siglo más tarde, los mayas de nuevo volverían a levantarse en armas en el Mayab, en esta ocasión fueron guiados por una misteriosa cruz parlante a la que llamaban Chán Santa Cruz, la pequeña cruz. Desde lo profundo de las selvas fueron emergiendo cientos de mayas, hasta lograr el control de toda la región de Valladolid, Sotuta y el Camino Real, allí se parapetaron por más de medio siglo.
Don Asterio Cen Dzul, maya de la región Valladolid, nos relató cómo Cecilio Chí estaba a punto de casarse para ser yerno de Jacinto Pat, quien era cacique de Tihosuko. Sin embargo, debía entregar al sacerdote católico del lugar a su futura esposa, para que este comprobara su castidad.
Pasada la noche con el sacerdote, ella le confesó que ya había dejado de ser casta. Furioso, Cecilio Chí decidió volar con una bomba la iglesia de Tihosuko, acción que llevó a cabo con todo y el cura. El templo hasta hoy permanece derruido, los mayas abandonaron a los sacerdotes católicos refugiándose en su propia religión, fundando la Verdadera Iglesia Maya e iniciando además, la Guerra de las Castas.
Como respuesta Manuel Antonio Ay, líder de Chichimilá fue aprendido y fusilado, en tanto Cecilio ataco Tepich matando a los blancos y los yucatecos asesinaron a los caciques de Motul, Nolo, Euan, Chixchulub y Akanké. En 1848, los alzados habían tomado Peto, Valladolid, Izamal y más de 200 pueblos, también Bacalar e hicieron huir a los blancos sobrevivientes hacia Belice.
Justo Sierra O´Rylley, famoso periodista yucateco de aquel tiempo, además de furioso detractor de los mayas, fue escogido para ir por ayuda a los Estados Unidos, proponiéndoles a cambio, convertir al territorio de Yucatán en una nueva estrella de la Unión Americana.
No obstante, la lucha de los mayas había calado fuerte en las conciencias algunos influyentes intelectuales americanos de la época, muchos de ellos embelesados por los libros de los celebres viajes de John L. Stephens y Frederick Catherwood, por eso presionaron a su presidente para no aceptar la oferta.
Vale la pena recordar que por esos años, los famosos aventureros Stephens y Catherwood conmocionaron al mundo, al dar a conocer los vestigios de de la gran civilización maya en lugares como Copán, Palenque y Chichén Itzá, desempolvando así una de las culturas cumbre de la historia.
En otro de los muchos antecedentes que se repiten para dividir a los indígenas, Jacinto Pat murió asesinado por un grupo de mayas comprados. De la misma manera mataron a Cecilio Chí, pero los grupos rebeldes fundaron Chan Santa Cruz en 1851. Allí les hablaba la pequeña cruz que se dice era activada por la voz de un niño, esta les daba las instrucciones para continuar así el rencor y la guerra.
Más de cincuenta años duró la guerra de las castas, fue hasta principios del siglo veinte con las tropas del general Porfirio Díaz, cuando por fin, al mando del general Ignacio Bravo tomaron Chán Santa Cruz en 1901. Los mayas derrotados, comenzaron su retirada, utilizando las cuevas y los cenotes para esconderse. Su lucha perduraría aún por varios años, participando después en la Revolución Mexicana que derrocó al general Díaz y hasta la posterior caída de las haciendas henequeneras.
Consecuencia de esta guerra de las castas, fueron anexión definitiva de Yucatán a República mexicana. La separación de Campeche, creando un nuevo Estado de inspiración en el gobierno central juarista, quienes no comulgaban con las ideas conservadoras de los yucatecos. Pocos años después, nació el Territorio de Quintana Roo, dejando en Yucatán la mayoría de la población maya, pero a la vez, el suelo menos favorecido y la extensión territorial más pequeña.
En 1872 nació en Motul, Yucatán, Felipe Carrillo Puerto (tío abuelo), comprometido con los indígenas mayas llevó a cabo una larga lucha para protegerlos en su de reivindicación frente a los hacendados que formaban la llamada Casta Divina, cuyas fortunas provenían de la explotación de los mayas para la siembra y beneficio del henequén.
Con la llegada de la revolución mexicana, Felipe Carrillo Puerto se declaró anti maderista, fue encarcelado y en prisión redactó la constitución maya. Poco después, en 1913, se unió a las tropas zapatistas, participó en el Plan de Ayala y en 1915 regresó a Yucatán con Salvador Alvarado.
Al triunfar el Plan de Aguaprieta cayó Carranza y Felipe Carrillo Puerto desde el Partido Socialista del Sureste ganó las elecciones de gobernador en 1921.
Durante 1923 fue muy famoso su romance con la escritora Alma Reed, para quien encargó la composición de la famosa canción Peregrina. Compuesta por Rosado Vega y Ricardo Palmerín, hoy es casi el himno de Yucatán. Durante su período Carrillo Puerto trató de imponer un gobierno para los mayas, utilizando las corrientes socialistas tan en boga por aquellos tiempos.
No obstante, la rebelión De la Huertista, provocó la traición y caída de Felipe Carrillo Puerto, apresado en Holbox fue llevado a Tizimín, donde se le hizo un juicio militar sumario, antes de fusilarlo en el cementerio de Mérida el 3 de enero de 1924. Sus últimas palabras fueron “No abandonéis a mis Indios”.
El 1 de enero de 1994 los mayas de Chiapas tomaron por unas horas San Cristóbal las Casas, iniciando así la última guerra maya del siglo. En esta ocasión la rebelión se trasladó hacia una de las zonas de mayor marginación de México, donde conviven un buen número de sobrevivientes miserables, todavía con sus costumbres y dialectos casi intactos.
Es conveniente mencionar que el mismo día de la rebelión en San Cristóbal, iniciaba la vigencia del llamado NAFTA o TLC, Tratado de Libre Comercio, tan controvertido, porque por un lado “abriría una nueva época de negocios”, al mismo tiempo que aparecieron en escena los más pobres de los pobres, los resultados de tal contradicción saltan hoy a la vista.
Durante ese período de luchas se distinguió una nueva forma de de hacer la guerra, dejando de lado las armas y tratando de utilizar las palabras de la razón y los medios de comunicación. Al principio, este movimiento llamado zapatista, caló hondo en la conciencia de los mexicanos y también en el ánimo de muchos países, en especial por los escritos y panfletos del encapuchado Subcomandante Marcos, quien no era maya.
Los teóricos ubicaron al zapatismo como otro de los movimientos similares a los sin tierra brasileños, el piquetero argentino, los cocaleros de Bolivia, todos ellos surgidos contra la globalización, que buscaban un espacio de sobrevivencia ante el llamado cruel neoliberalismo, más que la toma del poder estatal.
En defensa de su territorio, sus costumbres y el respeto como pueblos indígenas, los zapatistas lograron la firma del famoso tratado de San Andrés Larrainzar, el cual, el gobierno mexicano no respetaría después.
Es en este contexto, cuando se desata la gran ofensiva contra los pueblos rebeldes, utilizando para ello a los propios indígenas, armados y entrenados como fuerzas llamadas paramilitares. Conviene decir que esta confrontación era producto de varios siglos de explotación, la que a semejanza de Yucatán creó también su Casta Divina, poseedora de los medios de producción y las tierras, en tanto desalojaban y marginaban a miles de indígenas mayas.
En diciembre de 1997, cuando todavía el gobierno mexicano dialogaba con el EZNL y no cumplía los tratados de San Andrés Larrainzar, un grupo de aproximadamente 60 indígenas vestidos con uniformes negros, arribó en vehículos con el sello de SEDESOL, al lugar donde unos 300 refugiados celebraban una misa en la comunidad de Acteal.
Desde las 10.30, estos hombres debidamente entrenados y armados, dispararon sin misericordia contra la multitud, fue hasta las cinco de la tarde que entraron los policías, quienes observaban de lejos la matanza, solo para recoger después los cuerpos de los muertos.
Después se habló de varios grupos paramilitares pertenecientes a los diversos partidos políticos mexicanos, patrocinados por los ricos de la región y que fueron armados por el mismo gobierno (recordar 1968 y 1971).
Hubo detenciones, testigos e incluso condenas para los indígenas reconocidos por las victimas y pertenecientes a estas agrupaciones. Al final, pasados 12 tumultuosos años de aquel hecho vergonzoso, al parecer, todos quedaran en libertad.
Al concluir el siglo se cortó el largo período de gobiernos del PRI, pero esto no cambió la situación de los mayas. Los zapatistas comandados por Marcos, Tacho, Ramona, Esther y otros, siempre cubiertos por un pasamontañas, fueron autorizados para llegar hasta la capital, donde serían recibidos por las multitudes delirantes,
Esther habló ante el Congreso, para exponer la exasperante vida de los mayas de hoy, mencinó la miseria, la expolotación de las mújeres y de tantas cosas, ante la indiferencia de los diputados. Después siguió un largo período de silencio, hasta una nueva reaparición bastante contradictoria que desinfló el movimiento.
Este es el largo periplo de los mayas por sus propias tierras, desde la llegada de los españoles y ya con más de 500 anos de marginación, resistencia y muerte.
Ellos no se fueron en una nave espacial, tampoco desaparecieron, están aquí hoy en la miseria, marginados y casi exterminados, pero sin haber perdido el orgullo de su raza. Aquella que alcanzó los niveles más altos del conocimiento y ahora espera el final de sus tiempos, labrado en las piedras eternas de su Cuenta Larga Maya.