CHILAM BALAM  nuevo

 

El Libro maya

Comencemos por descifrar que quiere decir Chilam Balam. Chi, boca, significa “el que tiene la boca”, Balam, de jaguar. Pero así se nombraba a los que decían profecías, en este caso, las historias del Mayab nos cuentan existió este personaje.

El se tendía en el suelo y comenzaba a decir sus visiones, apoyado en el calendario maya de la llamada Rueda de los Katunes. De esta forma, profetizó la llegada de los españoles, la caída de los mayas y la imposición del cristianismo, entre otras premoniciones.

Durante la colonia, los frailes indígenas se dedicaron a recopilar estos escritos de sus ancestros, los cuales guardaban celosamente y se leían en ocasiones especiales, después los escondían en sitios seguros y ahí se quedaron.

Ya en el siglo XIX, el obispo llamado Crescencio Carrillo Ancona, recopiló en el poblado de Chumayel el primero de estos escritos y hoy lo conocemos como Chilam Balam de Chumayel, el más completo de todos. Así fue adquiriendo otros como los de Tizimin, Kaúa, Ixil.  A los cuales se adjuntaron los Chilam Balam de Nah, Tusik, el Códice Pérez, los mensajes en Suyua, hasta integrarse en una sola obra que hoy conocemos como Los Libros de Chilam Balam.

Entre las cosas maravillosas guardadas en estos libros aparecen por ejemplo los mensajes del calendario sagrado Tzolkín y como se leía la suerte con ellos; el lenguaje secreto llamado Suyua, solo para los iniciados; la famosa Rueda de los Katunes, a través de la cual realizaban sus profecías; así como la misma historia de los itzaes y los mayas de la península en la Crónica Matichú.

Los Katunes, proviene del vocablo Kal 20 y Tun año de 360 días, es decir un período de 7200 días que iniciaba y concluía en un día del calendario maya llamado Ahau (el señor), amarre de todas las cuentas mayas desde el inicio, no olviden que todo comienza en un día 4 Ahau.

Los katunes llevaban un número progresivo y se formaban en relación de pares e impares 12,10,8,6,4,2,13,11,9, 7,5, 3, 1,12,10,8,6,4, 2, 13,  así se junta un período de 20 katunes para formar un Baktún o Nicté Katún (flor de Katunes) de 144 000 días y 400 tunes.

Al correlacionar estos períodos con la Cuenta Larga que inició hace más de 5000 años, los expertos compararon las fechas mayas con los  años julianos para saber a qué períodos de tiempo se referían en sus historias y profecías. 

En la Crónica Matichú donde dejaron los registros históricos de la llegada y asentamiento de los Itzaes en la península, se menciona al Katún 8 Ahau, entre 415 al 435 D.C., cuando llegaron a Siyan Kan Bakhalal. La región que hoy conocemos como Bacalar, muy cerca de Chetumal.  

Unos 20 años después, en el katún 6 Ahau, correspondiente a 435 – 455 D.C. fue cuando llegaron a Chichén Itzá. Siendo en un katún 13 Ahau cuando celebraron la ordenación de esteras y ocuparon Chichén Itzá.

Durante 10 katunes gobernaron en Chichén Itzá, lo que puede atribuirse a la zona donde se encuentra el Caracol, Las Monjas, Akab Dzib y el llamado Chichén Viejo, cuyo nombre anterior fue Yuncil Abnal, la ciudad de los 7 matorrales.

En el Katún 6 Ahau llegaron hasta Chakanputun, Campeche. Allí fundaron Itzná, La Casa de los Itzaes, hoy Edzná.  Permanecieron hasta la llegada de Kulkulkán en el año 948 D.C., cuando guiados por este personaje, equiparado al Quetzalcoatl historíco regresaron a Chichén Itzá, para crear el período del llamado Chichén Nuevo, de influencia tolteca.    

En El Chilam Balam de Chumayel se mencionan otros líderes como Holon Chan y también Itzamná, quien los llevó hasta el corazón de la península repartiéndose los pueblos. Itzamná les decía “yo soy el rocío del cielo” y por eso su nombre, con él fundaron Izamal, donde lo enterraron: su cabeza en Popol Chac, sus manos en Kabul y su corazón en Kinich Kakmó.

Cuando llegaron con Kukulkán, este les dio el nombre de mayas, los escasos, los pocos que tenían el conocimiento, quienes a la vez fundaron Mayapan, que significa el estandarte de los mayas. A la vez, en el Katún 2 Ahau, 987 -1007 D.C. llegó Tutul Xiu, refundando por tercera vez Uxmal, de donde provienen su nombre, la tres veces hecha.

    Durante este período se relatan una serie de encuentros y desencuentros que terminan con la invasión de los mayas a Chichen Itzá de los itzaes, guiados por Hunac Ceel, quien provenía de Xicalanco. Estos se vengaron y en el 13 Ahau correspondiente a 1283 – 1303 destruyeron las murallas de Mayapan, iniciando el principio del fin.

Para realizar sus profecías, los chilames se basaban en la Rueda de los Katunes llamada Cukeb, ardilla, porque gira como este animalito en una rueda. Iniciándose en la conquista, la cuenta paso a ser de 365 días desde el año 13 kan, antes de perderse por la persecución española.

De ahí que en el mismo Chilam Balam aparezcan una serie de imprecisiones, tal vez debidas a la misma incomunicación y pérdida de memoria. Aquí intervino además Diego Landa, quien después de quemar los libros, reprodujo a su leal saber y entender lo que hasta hoy es oficial.

Se dice fue Chilam Balam quien predijo la llegada de los españoles en un katún 11 Ahau, que fue inicio de la cuenta de la última rueda de los katunes. “El 11 Ahau, - dijo el profeta -, será cuando inicie la nueva cuenta, cuando lleguen los extranjeros que vienen de Oriente, los que traen el poder de oriente y harán llorar al cielo y llenar de podredumbre el pan de maíz del Katún”.

Como los mayas pensaban que el tiempo era cíclico y espiral, hoy se trata de atribuir las profecías a diversos años, hasta llegarla a nuestros días. Por eso muchos piensan que los Chilames predijeron una serie de calamidades que hoy atosigan a la humanidad y que se agudizaran al final de la cuenta, cuando habrá de concluir todo un gran ciclo de manera catastrófica, en medio de guerras e inundaciones.

Si 11 Ahau Katún = 1539 – 1559, entonces, ya contados en 365 días, estaríamos en esta nueva cuenta iniciada en 11 Ahau,  en el 8 Ahau Katún, 1999 – 2019.

Profecía:

 “Al Norte del mundo estará el Bacab vertedor, cuando llegué la hora de la culpa de los que han estado reinando.  Serán echados del trono los que usurparon el poder, los advenedizos, que usurparon el trono, los bastardos. Habrá destrucción por piedras y despoblamiento, a causa de los ambiciosos de gobernar. Se volteará el cielo y se volteará la tierra. Cuando ocurra este cambio se hará manifiesto el pecado de los jefes de los pueblos, cuando se sumerjan desde el cielo los usurpadores del trono”.

Ustedes dirán como ligar esta profecía. Pero cabe señalar también que en ninguna parte del Chilam Balam se habla del fin del mundo en 2012. Esto pertenece tal  vez a una interpretación pop de la Cuenta Maya, basada en una de las láminas del Códice Dresde, donde se pinta el final por inundación. Lo mismo sucede con las 7 profecías, que no son mayas autenticas, pertenecen a interpretaciones modernas de Malkún, Arguelles y otros neo mayistas.

En el Tzolkín los profetas podían interpretar los días buenos y los malos en sus lecturas. El Chilam Balam los menciona, siendo además la fuente original de estas predicciones, aun cuando existan nuevas interpretaciones que hoy se utilizan sin ser originales como “eléctrico”, “magnético”, “entonado”, que por lógica los mayas jamás utilizaron.

La cuenta inicia por Kán, en maya puede ser cielo, serpiente sabia, y se menciona como piedra preciosa, sabio, rico, señora del maíz.

Chicchan – Serpiente crótalo, habín su árbol, de fuego, mal día.

Cimi – Muerte, tecolote agorero, muy mal destino.

Manik – Garras, cacao su anuncio, malo también

Lamat – Disforme, jaguar y perro, grande su destino.

Muluc – Cerro de luna, tiburón, devorador, rico su destino.

Oc – Pie, desfalleciente, cizañero, día sin entendimiento.

Chuen – Mono, artífice, tejedor, rico, muy bueno.

Eb – Escalera, rico, filántropo, dadivoso, muy bueno.

Been – Mendigo, pobre, lacayo, día mísero.

Ix – Mujer, brava, jaguar, devoradora, no es buen día.

Men – Regocijado, maestro de las artes, de palabra santa, muy bueno.

Cib – Cazador y valiente, pero asesino, mal día.

Caban – Tierra, comerciante, sabio y prudente, bueno.

Edznab – Pedernal tallado, sangrador, curandero, valiente, bueno.

Cauac – Trueno, como cargador del año anuncia enfermedades, imaginativo, noble.

Ahau – Señor, valiente, rapaz, rico, juicioso, bueno

Imix – Pan de maíz, flor de mayo, indeciso, dudoso

Ik – Viento, cometa, aire, mal día.

Akbal – Noche, pobre, cazador, día sin porvenir.

Mencionaremos por último el lenguaje Suyua, que se utilizaba para probar a los iniciados. Según se dice los caciques ponían a prueba a los batabes, profetas, hablando en este idioma escondido, solicitando algo que en realidad resultaba muy diferente, veamos  ejemplos:

“Hijo mío – dice el Halach Uinic – búscame la flor de la noche, tráeme la luz de la noche y aquí está conmigo. Padre, amo, he aquí la flor de la noche, trae la luz de noche y está conmigo. Llama pues a tus parientes, al viejo de los nueve hijos, y a la vieja de los nueve hijos”.

La flor de la noche es la gran estrella del cielo, la luz de la noche es la Luna, el viejo de los nueve hijos es el dedo gordo del pie, la vieja de los nueve hijos es la mano.

“Hijo mío. Tráeme cuatro cardenales, aquellos que están a la entrada de la cueva, tráelos parados sobre mi precioso alimento, que les vea enrojecidos sus copetes cuando llegues”. Pide achiote, pasta roja de condimento, el copete es la espuma del chocolate, el precioso alimento es el cacao acabado de moler.  

“Hijo mío tráeme las tres rayas del cielo, tengo deseos de comerlas. Así será padre”. Se refiere al Saká, bebida blanca del maíz tierno.

”Hijo mío tráeme la claridad que alumbra el Peten, país llano, tengo deseos de comerla “. Lo que pide es miel liquida.

“Hijo mío tráeme la luciérnaga aquella que al norte y al poniente deja pasar su olor, que venga lamida por la lengua del Balam”. Pide cigarros, y la lengua es el fuego para encenderlos.

Así es Chilam Balam, un compendio de historias, misteriosas metáforas, bellos pasajes, profecías y mucho tiempo, algo que  lleva al lector hacia el mundo maravillosos y fantástico de los mayas. Una buena recomendación para aquellos que se dicen mayas, pero que solo han accedido a través de la cultura pop.

Dense un tiempo, esto solo fue una probadita de todo lo que habrás de hallar en su lectura, será entonces cuando tu visión se transformará hacia el verdadero mundo de nuestros abuelos, los mayas.

Saludos desde

Casadelmayab.org.mx

Alejandra y Marte 

 

 

 

COSMOGONIA MAYA

POR MARTE TREJO

EL POPOL VUH

Una de las escasas fuentes que existen en la actualidad para conocer la cosmogonía maya es el Popol Vuh. Como todos sabemos, los libros escritos antes de la llegada de los españoles fueron quemados, en especial en el llamado Auto de Fe de Maní, cuando el sacerdote franciscano Diego Landa organizó la matanza de los caciques mayas y la posterior pira en el atrio de la iglesia.

El Popol Vuh, que significa libro de la comunidad, fue rescatado entre los quiches por sacerdotes indígenas. En él cuentan las leyendas de la creación y las migraciones de los abuelos, antes de establecerse para la última etapa de los 3000 años de existencia de la cultura maya.

Recientes descubrimientos en la antigua región del Mirador, certifican que al menos la leyenda de los gemelos divinos, ya se contaba hará más de 3000 años, tal como quedó inscrito en los muros de esas ciudades mayas. También demuestra que mayas y olmecas fueron contemporáneos en esa época, abrevando unos de otros y legando las bases de la cosmogonía mesoamericana.

Desde luego que el Popol Vuh narra la historia en hermosas metáforas, por tanto los puristas creen se trata solo de “cuentos y supersticiones indias”. Pero  en un análisis más de fondo, las creencias cosmogónicas mayas se encuentran escritas en este libro, recuperado en tiempos de la colonia y quizás ya con aderezos cristianos.

Quisiera en este artículo, más que repetir las escenas del Popol Vuh, darles un poco de lo que hemos recopilado a través de los años, respecto a los posibles mensajes cósmicos encerrados en la forma de ver el muno en esos lejanos tiempos.

Iniciemos por la creación diciendo, que según creemos hoy, el universo comenzó por una gran explosión, cuando desde un pequeño punto comenzó la expansión que aun hoy continua.

Durante muchos años los científicos pensaron que el universo siempre era igual, se le llamó Modelo Estacionario, pero ahora se piensa fue creado, es decir, hubo un inicio de todo. 

Los mayas se refieren a ese principio como una nebulosa oscura, “no había cosa en orden, todo estaba en silencio, en una oscuridad como la noche”, convertida en un vórtice que al comenzar a girar creo las espirales del tiempo espacio.

Este inicio se debió a un fenómeno dialectico, es decir, la unión de dos contrarios que generaron una tercera fuerza, “cuando partió desde el corazón del cielo el padre y madre a la vez”.

Este principio de dualidad se conservara entre las creencias de los abuelos, de hecho, los meshicas, últimos recopiladores de la ciencia mesoamericana, lo citan y lo consideraban fundamental, Omecihuatl y Ometecuhtli son Ometeotl.

Tepeu y Gukumatz son dos pero a la vez uno, padre y madre en unidad, ellos marcaron el principio del universo como partícula y antipartícula, electrón y positrón, se le dice hoy; los chinos le llamaron los danzantes de Wu LI, quienes realizan su danza entre las dimensiones, entre lo tangible y lo intangible.

Según la teoría actual, en el inicio del universo, este fenómeno dialectico dio origen a la expansión y a la estructura de las nebulosas espirales. En el Kibalyon, antiguo libro egipcio, se le manifiesta como el principio del masculino-femenino y ese concepto se conservó también entre las culturas nuestras.

Estas nebulosas espirales, formadas por la materia esencial fueron haciéndose cada vez más complejas, hasta integrarse en las galaxias, nombre que proviene del griego de leche, por la Vía Láctea.

El elemento esencial de las galaxias se llama Hidrogeno, pero al activarse da origen a las nebulosas donde se formaran los futuros soles y todos los demás elementos.

El astrónomo mexicano Enrique Haro fue el descubridor de estos objetos oscuros, regiones de gas por donde se extienden los Pilares de la Creación. En cada uno de estos el Hidrogeno se convierte regiones activas llamadas HII, que darán origen a los huevos estelares.

En el Popol Vuh se menciona que este principio dialectico dio origen a la nebulosa primigenia llamada Hurakán, el corazón del cielo. Desde este corazón  se formó el sol y después la vida, cuando la espiral  concentró  el tiempo espacio.

El tiempo espacio, según descubrió Albert Einstein, es lo mismo y debido a la masa de los objetos como el Sol se curva, como si fuera una tela muy fina, haciendo que el tiempo aparezca como relativo a ese lugar. En la Tierra esa curvatura produce nuestro tiempo de vida, pero si fuéramos de Júpiter estaríamos sujetos a otras reglas de tiempo espacio.

A imagen y semejanza del movimiento universal, los mayas relatan en el Popol Vuh que la Tierra se sujeta a las mismas leyes. Por tanto se formo por una nebulosa espiral que al moverse gira como una hélice, propuesta que se repite en todos sus frisos y monumentos.

Como los astros se mueven en ciclos, entonces crearon un contexto de tiempo espiral y no lineal, para la ciencia actual se reduce a un continuo presente, pasado y futuro. Para ellos se repetía, porque en la espiral se toca de nuevo en ciclo en una nueva dimensión. Por eso se preocupaban tanto por leer en estas espirales nuestro destino.

Este movimiento espiral da lugar no solo al tiempo universales, pero también al clima de la Tierra, son las nubes que se mueven a través del Ecuador celeste para generar las temporadas de lluvia y vida,  Gracias a la misma gravedad, nuestro planeta está desviado del centro de su orbita en unos 23° y por eso existen las estaciones del año.

Hurakán celeste es el corazón del cielo que desciende  a la Tierra y se manifiesta en tres elementos primordiales: lluvia Chipi Calkuha, fuego Raxa Kalkuha, viento Hurakan Kalkuha  y todos son Corazón del Cielo, la espiral que desciende emplumada.

A la vez, Tepeu, Gukumatz y Hurakán formaron el corazón del cielo y este se ubica en la constelación de Orión. Respecto al origen del Sol, varias tesis plantean que se formó en esta región llamada Brazo de Orión por nubes de Hidrogeno activado.  Hoy podemos verlas en la llamada Nebulosa de Orión y Loop de Barnard, donde aún continúan formándose nuevas estrellas hermanas.    

Tepeu, Gukumatz y Hurakán es el nombre del cinturón de esa constelación,  del corazón del cielo, que a la vez formó la espiral que creó al Sol y luego la vida en la Tierra.

Cuando desciende lo hacen tomando la forma de una gran serpiente emplumada, que con sus giros se convierte en una espiral y ese es Hurakán como Corazón de la Tierra.

La región de Orión fue además definida como Hunab Kú, la medida primordial del movimiento, de hecho, las ciudades mayas y la misma península de Yucatán se trazaron respetando la constelación, tal como puede corroborarse, por ejemplo, en la configuración de Uxmal, Ox kin Tok y la misma península del Mayab.

Esta medida define además la llegada de Hurakán a la Tierra y el descenso de las serpientes emplumadas, Kuk Ik Kán.  Comienzan a formarse cuando Kinich Ahau camina por esta región y anuncia el verano. Es muy posible que en épocas muy antiguas, se refiriera al verano y segundo cenital, pero por la precesión hoy sucede un poco antes.

Cuando Hunab Kú comienza a emerger poco antes del nacimiento solar, se acerca el año nuevo maya, que debido a la corrección de 10 días del calendario gregoriano, hoy se ajusta a las últimas semanas de julio.

Pero al retroceder en el tiempo, este fenómeno se ajustaba al mes Kumkú, tal como lo dicta el inicio del calendario en 4 ahau 8 kumkú. En maya es K´an Ahau, Waxak Kum kú : “la sabiduría del señor del cielo que nos proporcionó nuestro sustento como ofrenda”.

En cuanto a la formación de los seres humanos, el Popol Vuh sugiere fuimos realizados como experimento de los Dos Formadores, ya que nuestros creadores tuvieron varios fracasos, antes de conformarnos con el sustento, Xak, del Wah, la tortilla del maíz.

Aquí podría discutirse, si somos producto de una creación premeditada o se trata de una metáfora para la tierra como barro, la naturaleza como madera y el alimento sagrado, como descubrimiento del maíz domestico por la época de la primera fecha del calendario, a la cual se hace perfecta referencia como k´an cielo, ahau señor, waxak tortilla como sustento y kum kú la ofrenda sagrada.

Todavía hoy, las fiestas de la ofrenda llamada Gulaguetza, se realizan la última semana de julio, relacionadas con el mes Kumku, como recuerdo ancestral de la importancia que señala el Popol Vuh. No olvidar que los zapotecas llevaban el mismo calendario, llamado por ellos Piye y Rao, correspondiendo la fecha inicial al 7 de agosto.

Ahau es la cuenta que se refiere a los movimientos de Venus como estrella matutina y vespertina. En el Popol Vuh hallamos una gran referencia entre sus movimientos y las aventuras de Hunapuh e Ixbalamké, los gemelos divinos.

Según la historia, Hun Hunapuh y su hermano Vucub Nunahpu fueron sacrificados por los señores de Xibalbá, el inframundo, quienes los retaron a un Juego de Pelota y después los traicionaron.

De la cabeza de Hun Hunapuh por su saliva se embarazó Ixquiq, hija de uno de los señores de Xibalbá. Estos decidieron matarla y ordenaron a los búhos que trajeran su corazón, pero les llevaron uno de venado y así Ixquiq pudo dar a luz a los gemelos. Los gemelos son entonces nietos de Xibalbá.

El periplo de los gemelos para rescatar al Sol del inframundo lleva varias etapas. Desde la caída del falso Sol, Vucub Caquix, el rescate de las 400 estrellas, su amistad con los animales, hasta el paso por las pruebas de Xibalbá.

Se han encontrado vestigios de que demuestran este Xibalbá realmente existía, no es metafórico, y también las pruebas, es más, se cree que los grandes señores debían realizarla e incluso celebrar peregrinaciones hacia el inframundo, se dice el mismo Pakal debió afrontarlas.

Según el Dr. Fernández, los iniciados eran preparados con cierta pócima, el doctor considera al hongo llamado Oreja de Pakal, pero en Yucatán bien pudo ser el Balché, bebida sagrada que se fermenta  de este árbol jaguar.

Después los llevaban a Xibalbá, donde eran recibidos  e iniciaban sus pruebas desde el saludo, de esta manera se decantaban los verdaderos señores de los aspirantes, quienes según el Dr. Fernández no tendrían otra oportunidad.  

El Juego de Pelota es un modelo del universo, su trazo está íntimamente relacionado con las estrellas, las constelaciones y los astros. En cualquier Juego de Pelota pueden certificarse estos movimientos astronómicos. Siempre habrá distintos fenómenos cósmicos,  que sugieren no cualquiera podía jugarlo y las apuestas eran muy elevadas, incluso con la vida,

Los gemelos divinos pusieron la muestra, para llegar al mismo juego, del cual eran expertos, debieron primero pasar todo tipo de pruebas y traiciones, siempre apoyados por sus amigos animales. El mosquito le dio los nombres de los señores, las luciérnagas el fuego de los cigarros, las hormigas las flores, los tigres los perdonaron, solo los murciélagos le cortaron la cabeza a Hunapuh, pero la tortuga la sustituyó durante el juego.

Algo similar sucedió con Quetzalcoatl cuando fue en busca de los astros al inframundo y debió recopilar los huesitos, ayudado por los animales. Finalmente en el triunfo, anuncian la salida del sol, tal como lo realiza el planeta Venus, en especial con su paso de la noche a la mañana.

Esto lo marca muy bien el icono Ahau, ya que si iniciamos en un 4 ahau, cada 260 días será de nuevo 4 ahau y después de 7200 veces, habrán transcurrido 13 baktunes de 144 000 días y 400 tunes de 360 cada uno, para amarrar toda la Cuenta Larga Maya. De donde 5200 tunes = 7200 tzolkines.      

Para ligar esta cuenta con cada ciclo de Venus, sería el equivalente a dos veces 4 ahau + 65 días = 585. A la vez 65 ciclos de Venus equivalen a 13 períodos de 8 años del Sol = 104 años. Esto es equivalente a18 000 ciclos Venus – Sol para toda la cuenta, vaya exactitud de los Ah Kines.

La última parte del Popol Vuh se refiere a la migración de las familias de Tulan Suyua, muy relacionada tal vez con la caída de Teotihuacan. Se refieren a sobrepoblación, perdida de comunicación y desintegración final de las creencias religiosas.

Esto bien pudo pasar por el tamaño de la metrópoli, donde todos deseaban ir como sucede en nuestros días con el D.F.. Tantos y de tan diferentes lugares se perdieron, incluso sus costumbres comenzaron a chocar, hasta que decidieron abandonar Tulan.

La familia de los 4 héroes de la historia llevaba a Tohil (Quetzalcoatl), como guía de su peregrinación, un bulto similar al relatado por los meshicas con Huitzilopchtli, quien les hablaba y daba órdenes a través de sus sacerdotes.  

Uno de ellos, Iqui Balam, decidió no seguirlos y abstraerse del culto a Tohil. Hay quienes piensan que él es Ek Balam, quien se dirigió más hacia el norte y se instaló en esta ciudad, que según datos arqueológicos existía desde más de 1000 años antes; pero tuvo su mayor esplendor después de la caída teotihuacana.

Llamados xicalancas, hoy xilangos, muchas de estas familias se instalaron entre los mayas, algunas jugaron un papel determinante tanto en la fundación como caída de las grandes ciudades. Uxmal, fue fundada tres veces, la última por los Xiuh, una familia que provenía de estas migraciones, lo mismo Campeche con los Pech, Chichén Itzá con Kukulkán y en Mayapan se conoce la historia de Hunac Ceel, quien iniciará el fin de todos.

En el caso del Popol Vuh, los tres hermanos restantes se instalaron en la región de Chiapas y Guatemala, hoy llamada Quiché, lengua de la que se tradujo el Popol Vuh a inicios de la Colonia.

El otro libro que se recopiló durante la Colonia fue el llamado Chilam Balam, este se integra por una serie de escritos adquiridos por el cura Crescencio Carrillo Ancona y Juan Pio Pérez. Pero a ese libro llamado también de las profecías nos referiremos a detalle e una próxima entrega, en tanto lean el Popol Vuh, no se arrepentirán, y después, tendrán también su propia versión de los hechos.  

 

RESISTENCIA MAYA

 

“ Mi voz no faltó el respeto a nadie,

pero tampoco vine a pedir limosnas”

                               Esther ante el Congreso

 

A propósito de los últimos acontecimientos que revivieron la matanza de mayas en Acteal, realizada por sus propios hermanos de raza, valdría la pena revisar un poco de la historia para conocer lo sucedido desde la llegada de los blancos, a más de 500 años de resistencia.

 

Cuenta  la Crónica Pech, documento escrito por los mayas acerca de la llegada de los hombres del mar,  como esos primeros blancos preguntaron a los nativos cual era el nombre de estas tierras.  Ellos contestaron  Huyub Ut´an, ¡que enredado hablan ! y por eso  le dieron por nombre Yucatán a las antiguas tierras del Mayab.

 

Pocos años antes dos náufragos rescatados vivieron entre los mayas, Gonzalo Guerrero se caso, procreo al primer niño mestizo y además lucho contra sus antiguos aliados, sabedor del destino que esperaba a los mayas. Jerónimo de Aguilar, a cambio, nunca se integró, por eso sirvió como guía a los españoles, para entregarles muchos de los secretos del pueblo maya.

 

La misma Crónica Pech relata como muchos mayas de Campeche fueron impresionados por los recién llegados, tomando la religión cristiana y acompañando a Montejo hacia Ich k´aan siho, Ciudad de la faz del cielo,  que pocos años después se convertiría en Mérida.

 

A propósito de Campeche, su nombre era en ese entonces  Ah Kín Pech, se refería al "lugar del señor sacerdote Pech", miembro de una familia cuyo apellido provenía de luchas guerreras, ya que se decía ellos peleaban como las garrapatas, pech. 

 

Hasta ese lugar llegaron por vez primera los españoles de Hernández de Cordoba, al barrio de San Francisco, donde aun existe el pozo que utilizaron para beber agua. 

 

Francisco de Montejo y su hijo fundaron la nueva capital del Mayab y le llamaron Mérida, después se dieron a la tarea de exterminar a los pueblos mayas de la región. En esos tiempos de la conquista, el fraile franciscano Diego de Landa, horrorizado por las costumbres paganas, organizó en el atrio de la iglesia de Maní una gran hoguera. 

 

Allí quemó todos los libros mayas, además,  gracias al indígena converso Nachi Cocom, traiciono a todos los gobernantes de la región ofreciéndoles un banquete de paz, que concluyó con una matanza. Después recopiló de nuevo lo que pudo, lo manipuló y de regreso a España se encargó de escribir su visión europea a la historia del Mayab, la cual hasta hoy se da como una verdad irrebatible entre los expertos.

 

Sobrevino así una gran ofensiva para eliminar a los hombres de conocimiento maya. Condenados por la inquisición, los antiguos sabios fueron acusados de ser  brujos y los llamaron “Uay chivos”, es decir los "diablos que asustan", costumbre que permanece hasta hoy en las comunidades de la región, para llamar a los brujos, quienes aun conservan algo del conocimiento antiguo.

 

No obstante,  muchos sobrevivientes mayas no se rindieron facilmente. A mediados del siglo XVIII, durante las fiestas de la región de Sotuta, en Cisteil se rebeló Jacinto Canek con un grupo de insurrectos repletos de ira, por unos días asolaron la región quemando haciendas y asesinando blancos. 

 

Nacido en el barrio de San Román, Campeche, Jacinto Uk Canek, “Serpiente de la luna y las estrellas”, fue escogido para ser franciscano, preo por su carácter rebelde lo expulsaron, se convirtió en tahonero y fungió como catalizador a la gran injusticia de los blancos.

 

En noviembre de 1761 durante las fiestas de Cisteil se rebelaron de manera espontanea, mataron al comandante de la guardia y luego huyeron causando destrozos y muertes. 

 

Atrapado en diciembre de 1761, cuentan las historias de la época que lo llevaron a la plaza mayor de Mérida,  dónde para escarmiento de los indios, fue desollado y partido en cuatro, quemaron su cadáver y sus cenizas fueron lanzadas al aire. Después torturaron y asesinaron a más de 100 indígenas, concluyendo las tropas con el arrasamiento de Cisteil y de todos sus habitantes, como un antecedente del futuro Acteal.

 

Menos de un siglo más tarde, los mayas de nuevo volverían a levantarse en armas en el Mayab, en esta ocasión fueron guiados por una misteriosa cruz parlante a la que llamaban Chán Santa Cruz, la pequeña cruz.  Desde lo profundo de las selvas fueron emergiendo cientos de mayas, hasta lograr el control de toda la región de Valladolid, Sotuta y el Camino Real, allí se parapetaron por más de medio siglo.

 

Don Asterio Cen Dzul, maya de la región Valladolid,  nos relató cómo Cecilio Chí estaba a punto de casarse para ser yerno de Jacinto Pat, quien era cacique de Tihosuko.  Sin embargo,  debía entregar al sacerdote católico del lugar a su futura esposa, para que este comprobara su castidad.

 

Pasada la noche con el sacerdote,  ella le confesó que ya había dejado de ser casta. Furioso, Cecilio Chí decidió volar con una bomba la iglesia de Tihosuko, acción que llevó a cabo con todo y el cura. El templo hasta hoy permanece derruido, los mayas abandonaron a los sacerdotes católicos refugiándose en su propia religión, fundando la Verdadera Iglesia Maya e   iniciando además,  la Guerra de las Castas.

 

Como respuesta Manuel Antonio Ay, líder de Chichimilá fue aprendido y fusilado, en tanto Cecilio ataco Tepich matando a los blancos y los yucatecos asesinaron a los caciques de Motul, Nolo, Euan, Chixchulub y Akanké. En 1848, los alzados habían tomado Peto, Valladolid, Izamal y más de 200 pueblos, también Bacalar e hicieron huir a los blancos sobrevivientes hacia Belice. 

 

Justo Sierra O´Rylley, famoso periodista yucateco de aquel tiempo, además de furioso detractor de los mayas, fue escogido para ir por ayuda a los Estados Unidos, proponiéndoles a cambio, convertir al territorio de Yucatán en una nueva estrella de la Unión Americana. 

 

No obstante,  la lucha de los mayas había calado fuerte en las conciencias algunos influyentes intelectuales americanos de la época, muchos de ellos embelesados por los libros de los celebres viajes de John L. Stephens y Frederick Catherwood, por eso presionaron a su presidente para no aceptar la oferta.

 

Vale la pena recordar que por esos años, los famosos aventureros Stephens y Catherwood conmocionaron al mundo,  al dar a conocer los vestigios de de la gran civilización maya en lugares como Copán, Palenque y Chichén Itzá, desempolvando así una de las culturas cumbre de la historia.

 

En otro de los muchos antecedentes que se repiten para dividir a los indígenas, Jacinto Pat murió asesinado por un grupo de mayas comprados. De la misma manera mataron a Cecilio Chí, pero los grupos rebeldes fundaron Chan Santa Cruz en 1851. Allí les hablaba la pequeña cruz que se dice era activada por la voz de un niño, esta les daba las instrucciones para continuar así el rencor y la guerra.

 

Más de cincuenta años duró la guerra de las castas, fue hasta principios del siglo veinte con las tropas del general Porfirio Díaz,  cuando  por fin, al mando del general Ignacio Bravo tomaron Chán Santa Cruz en 1901.  Los mayas derrotados, comenzaron su retirada, utilizando las cuevas y los cenotes para esconderse. Su lucha perduraría aún por varios años, participando después en la Revolución Mexicana que derrocó al general Díaz y  hasta la posterior caída de las haciendas henequeneras.

 

Un viejo relato  nos cuenta como los mayas se tendían en el suelo para escuchar a lo lejos los pasos del viajero,  si éstos sonaban huach, huach eran las botas de los militares enemigos. Pero si el sonido resultaba uic, uic, provenía de sus aliados, porque se trataba de las sandalias de un Uinic maya.  Desde entonces surgieron todo tipo de reservas hacia los “huaches” que fumaban marihuana, eran fuereños arrogantes y quienes vivían en barracas repletas de familiares.

 

 Consecuencia de esta  guerra de las castas, fueron anexión definitiva de Yucatán a República mexicana. La separación de Campeche, creando  un nuevo Estado de inspiración en el gobierno central juarista, quienes no comulgaban con las ideas conservadoras de los yucatecos.  Pocos años después, nació el Territorio de Quintana Roo,  dejando en Yucatán la mayoría de la población maya, pero a la vez, el suelo menos favorecido y la extensión territorial más pequeña.

 

En 1872 nació en Motul, Yucatán, Felipe Carrillo Puerto (tío abuelo), comprometido con los indígenas mayas llevó a cabo una larga lucha para protegerlos en su de reivindicación frente a los hacendados que formaban la llamada Casta Divina, cuyas fortunas provenían de la explotación de los mayas para la siembra y beneficio del henequén.

 

Con la llegada de la revolución mexicana, Felipe Carrillo Puerto se declaró anti maderista, fue encarcelado y en prisión redactó la constitución maya. Poco después, en 1913, se unió a las tropas zapatistas, participó en el Plan de Ayala y en 1915 regresó a Yucatán con Salvador Alvarado.

 

Al triunfar el Plan de Aguaprieta cayó Carranza y Felipe Carrillo Puerto desde el Partido Socialista del Sureste ganó las elecciones de gobernador en 1921.

 

Durante 1923 fue muy famoso su romance con la escritora Alma Reed, para quien encargó la composición de la famosa canción Peregrina. Compuesta por Rosado Vega y Ricardo Palmerín, hoy es casi el himno de Yucatán.  Durante su período Carrillo Puerto trató de imponer un gobierno para los mayas, utilizando las corrientes socialistas tan en boga por aquellos tiempos.

 

No obstante, la rebelión De la Huertista, provocó la traición y caída de Felipe Carrillo Puerto, apresado en Holbox fue llevado a Tizimín, donde se le hizo un juicio militar sumario, antes de fusilarlo en el cementerio de Mérida el 3 de enero de 1924. Sus últimas palabras fueron “No abandonéis a mis Indios”. 

 

El 1 de enero de 1994 los mayas de Chiapas tomaron por unas horas San Cristóbal las Casas, iniciando así la última guerra maya del siglo. En esta ocasión la rebelión se trasladó hacia una de las zonas de mayor marginación de México, donde conviven un buen número de sobrevivientes miserables, todavía con sus costumbres y dialectos casi intactos.

 

Es conveniente mencionar que el mismo día de la rebelión en San Cristóbal, iniciaba la vigencia del llamado NAFTA o TLC, Tratado de Libre Comercio, tan controvertido, porque por un lado “abriría una nueva época de negocios”, al mismo tiempo que aparecieron en escena los más pobres de los pobres, los resultados de tal contradicción saltan hoy a la vista.  

 

Durante ese período de luchas se distinguió una nueva forma de de hacer la guerra, dejando de lado las armas y tratando de utilizar las palabras de la razón y los medios de comunicación. Al principio, este movimiento llamado zapatista, caló hondo en la conciencia de los mexicanos y también en el ánimo de muchos países, en especial por los escritos y panfletos del encapuchado Subcomandante Marcos, quien no era maya.

 

Los teóricos ubicaron al zapatismo como otro de los movimientos similares a los sin tierra brasileños, el piquetero argentino, los cocaleros de Bolivia, todos ellos surgidos contra la globalización, que buscaban un espacio de sobrevivencia  ante el llamado cruel neoliberalismo, más que la toma del poder estatal.

 

En defensa de su territorio, sus costumbres y el respeto como pueblos indígenas, los zapatistas lograron la firma del famoso tratado de San Andrés Larrainzar, el cual, el gobierno mexicano no respetaría después.

 

Es en este contexto, cuando se desata la gran ofensiva contra los pueblos rebeldes, utilizando para ello a los propios indígenas, armados y entrenados como fuerzas llamadas paramilitares. Conviene decir que esta confrontación era producto de varios siglos de explotación, la que a semejanza de Yucatán creó también su Casta Divina, poseedora de los medios de producción y las tierras, en tanto desalojaban y marginaban a miles de indígenas mayas.

 

En diciembre de 1997, cuando todavía el gobierno mexicano dialogaba  con el EZNL y no cumplía los tratados de San Andrés Larrainzar, un grupo de aproximadamente 60 indígenas vestidos con uniformes negros, arribó en vehículos con el sello de SEDESOL, al lugar donde unos 300 refugiados celebraban una misa en la comunidad de Acteal.

Desde las 10.30, estos hombres debidamente entrenados y armados, dispararon sin misericordia contra la multitud, fue hasta las cinco de la tarde que entraron los policías, quienes observaban de lejos la matanza, solo para recoger después los cuerpos de los muertos.

Después se habló de varios grupos paramilitares pertenecientes a los diversos partidos políticos mexicanos, patrocinados por los ricos de la región y que fueron armados por el mismo gobierno (recordar 1968 y 1971).

 

Hubo detenciones, testigos e incluso condenas para los indígenas reconocidos por las victimas y pertenecientes a estas agrupaciones. Al final, pasados 12 tumultuosos años de aquel hecho vergonzoso, al parecer, todos quedaran en libertad.

 

Al concluir el siglo se cortó  el largo período de gobiernos del PRI, pero esto no cambió la situación de los mayas. Los zapatistas comandados por Marcos, Tacho, Ramona, Esther y otros, siempre cubiertos por un pasamontañas, fueron autorizados para llegar hasta la capital, donde serían recibidos por las multitudes delirantes,

 

Esther habló ante el Congreso, para exponer la exasperante vida de los mayas de hoy, mencinó la miseria, la expolotación de las mújeres y de tantas cosas, ante la indiferencia de los diputados. Después siguió un largo período de silencio, hasta una nueva reaparición bastante contradictoria que desinfló el movimiento.

 

Este es el largo periplo de los mayas por sus propias tierras, desde la llegada de los españoles y ya con más de 500 anos de marginación, resistencia y muerte.

 

Ellos no se fueron en una nave espacial, tampoco desaparecieron, están aquí hoy en la miseria,   marginados y casi exterminados,  pero sin haber perdido el orgullo de su raza. Aquella que alcanzó los niveles más altos del conocimiento y ahora espera el final de sus tiempos, labrado en las piedras eternas de su Cuenta Larga Maya.