Hará muchos siglos, en algunos lugares de la Tierra brotaba un olor nauseabundo que atribuían al infierno, donde también de manera mágica solían brotar chorros de fuego y un aceite viscoso. Según narran algunas leyendas, los Reyes magos, que dicen en realidad eran astrólogos, provenían de uno de estos sitios llamado Ormuz y también Marco Polo en su viaje relata haber pasado por estos lares considerados las puertas del infierno.
En la Biblia lo llamaron betún y asfalto, se usó para pegar los ladrillos de la torre de Babel y asimismo el Génesis nos describe cómo los reyes de Sodoma y Gomorra, fueron derrotados al caer en pozos de asfalto en el valle de Siddim.
La palabra petróleo se traduce del griego “aceite de las rocas”, se formó de compuestos orgánicos muy antiguos procesados por nuestro planeta, siendo parte de su largo pasado geológico.
En el siglo XIX descubrieron como esta resina podía utilizarse de combustible para las lámparas y tiempo después comenzaron a pensar podrían tener múltiples utilidades estos veneros, que según pensaron por mucho tiempo, provenían de las tierras del diablo.
Fue Edwin Drake quien perforó el primer pozo en 1859 y también el primero que abrió el mercado para este nuevo combustible. Con la creación de la Standard Oil, la investigación de los múltiples usos del petróleo, abrió todo tipo de posibilidades que habrían de marcara la historia del siglo pasado. Fundada por Rockefeller y sus socios en 1870, inició la compra de todas las incipientes refinerías de la época, utilizando para ello los precios dumping, que significa bajarlos artificialmente para tronar a sus competidores.
Ya para 1879 la Standard Oil controlaba el 90 % de la capacidad refinadora de EU, convirtiéndose en uno de los primeros grandes monopolios que habrían de dar lustre al siglo siguiente. Muchas demandas se acumularon contra el naciente consorcio, pero este supo manejarlas convirtiéndose en el símbolo del agresivo capitalismo moderno. Finalmente nace en EU la ley antimonopolios y la Standard Oil fue desmembrada en varias compañias.
Con el siglo XX nacen los automóviles y con ello el petróleo toma su lugar preponderante en el mundo, ya antes de la primera guerra existían más de 14 millones de automóviles y la demanda del preciado liquido negro tendía a aumentar. Con la invención de Ford del automóvil familiar, las cifras crecieron hasta convertirse en el símbolo económico del siglo pasado.
Es tan importante el papel del automóvil, que el economista Paul Baran lo mencionaba como el principal detonante de la economía, de hecho, las crisis se producen cuando la capacidad de compra de la población disminuye y dejamos de adquirir automóviles.
Estos son prácticamente dependientes del petróleo y sus refinados, desde la gasolina, los aceites, las llantas, los asientos, hasta otros implementos que el consumidor debe adquirir para mantenerlo en uso. Desde la investigación de los científicos contratados por Standard Oil se fue diversificando la utilización del petróleo refinado, en la actualidad se usa en electrónica, conductores, discos, asfalto, mercados, hasta en pañales, medias y ropa interior.
Como pueden imaginar el líquido negro paso de ser un instrumento de uso común a una estrategia de los gobiernos para controlar a los demás y por eso fue causa de las grandes guerras del siglo XX. Cambió así la visión del colonialismo a la ultranza, por el control de los yacimientos petroleros, dando esto lugar a la independencia de muchos países para así tratar con ellos de manera más directa.
En los grandes imperios antes colonialistas, se crearon entonces las petroleras, naciendo las famosas 7 hermanas, es decir siete grandes consorcios que se dedicarían a explotar los yacimientos de crudo, comercializarlos y refinar su producto. Inglaterra creo BP y Shell con Paises Bajos, en EU con la desmembración de Standard Oil, surgieron también Gulf, Exxon, Mobil y Texaco.
Después de una serie de fusiones empresariales, en 2005 sobrevivían cuatro de las Siete Hermanas: ExxonMobil, Chevron (Texaco), Royal Dutch Shell, y BP. Sin embargo, el capital conjunto de estas cuatro megacorporaciones es inmensamente superior al que poseían las originales Siete Hermanas. También hay petroleras nacionales como Agip en Italia, Repsol de España, Elf francesa, Petrobras brasileña y por qué no, “nuestro Pemex”.
Después de la Segunda Guerra, las 7 hermanas trataron de apoderarse del control del negocio de manera global. No obstante, sus esfuerzos eran aislados y no rendían fruto debido a la lucha entre ellas, lo cual resultabadesventajoso para todas.Decidieron entonces coordinar esfuerzos y repartirse el mercado; para 1960 ya habían conformado un verdadero cartel petrolero.
El control de los yacimientos y los pasos del petróleo se convirtió en algo de suma importancia para los grandes países y sus petroleras, surgieron así las guerras por petróleo, en especial las de Medio Oriente. Entre otras famosas podemos citar la del canal de Suez en 1957, cuando Nasser trató de controlar el paso petrolero por el canal.
Estas luchas por el control de las riquezas nacionales provocó la fundación de la OPEP, organización de los países productores de petróleo, a la cual no pertenece México. Gracias a las gestiones realizadas por el ministro petrolero de Venezuela, aliado con los gobiernos de Arabia Saudita, Irán, Irak y Qatar, nació la OPEP y estovino a equilibrar un poco el juego de oferta y demanda petrolera mundial.
A partir de ese momento surgen una serie de encuentros y desencuentros entre la OPEP, las grandes productoras y las comercializadoras, lo que origino guerras, golpes de Estado, alianzas, traiciones y todo cuanto podamos imaginar. En este período surgieron los llamados petrodólares, las enormes fortunas árabes y también algunos movimientos ultra nacionalistas como los de Iran, Afganistan e Irak.
Las guerras por el control y paso del petróleo jugaban un doble objetivo, por un lado el aseguramiento de mercados. Por otro, las fluctuaciones en los precios permiten una alta especulación en los mercados llamados Spot, donde se fijan los precios del crudo. Un ejemplo reciente lo constituyó la guerra de Irak, cuando el crudo alcanzó precios record de más de 140 dlls. por barril en el mercado Spot.
En la actualidad el petróleo juega un papel decisivo para el control y las estrategias nacionales, ya que sus ingresos representan la base de nuestras economías. Tal es el caso de Petrobras en Brasil, PDVSA de Venezuela, Aramco en Arabia Saudita, Petronas de Malasia,Nioc en Irán; todas ellas muy poderosas competidoras de las antiguas 7 hermanas, pero siempre vulnerables ante el poder económico y militar de estas.
A la sombra del petróleo ha nacido toda una industria de maquinas y grandes consorcios de servicios como la construcción de las plataformas, los vehículos, los implementos y todo lo que alrededor de la extracción y refinación del crudo conlleve.
La modernización de estas empresas genera la obsolecencia de otras, tal es el caso de México con su empresa Pemex, esta requiere de nuevos métodos de extracción que no ha desarrollado en el tiempo, como debió realizarlo, dejando además la refinación como otro de estos trabajos no cumplidos.
Cuando un país vende crudo y después importa los productos refinados, es lógico suponer que a larga se descapitaliza, aun sea el precio del crudo muy alto, más lo serán las gasolinas y sus otros derivados. El problema consiste en si debe subrogarse alas grandes empresas esta actividad o desarrollar una industria propia.
Para algunos, lo primero resulta ideal pues se generan grandes flujos de capital a los consorcios transnacionales que proporcionan los servicios y estos reparten entre los ricos nacionales, creando grandes fortunas, pero en muchas ocasiones corrupción incontrolable.
Para otros, esto vulnera la soberanía nacional, porque al dejar el petróleo en manos de las transnacionales, se pierde la razón estratégica de los países pobres con este bien.
Naciones como Venezuela e Irán buscan su propio desarrollo y son muy nacionalistas, otros como Arabia Saudita han preferido el concurso y la sociedad con las grandes empresas, otros más han sido invadidos como Afganistan e Irak por no acatar las condiciones de los grandes consorcios.
De cualquier manera, en la actualidad no existe una fuente alternativa que pueda sustituir al petróleo, hay esbozos de algunas nuevas energías, pero al nivel de lo que representa el llamado oro negro, ninguna.
Esto nos demuestra como la comodidad de nuestra civilización, ha generado por otro lado una gran entropía amenazante.
Los aliados del petróleo explican que ni el calentamiento global, ni la depredación del medio ambiente son la causa del problema actual en la Tierra y menos debido a este producto que lo mueve todo.
Tratan de atribuirlo a las manchas solares, la variabilidad del sol, los ciclos glaciares, los rayos gamma y otras propuestas, evadiendo cualquier daño que surja por explotar sin freno la sangre de la Tierra.
En tanto, otros atribuyen a la explotación petrolera gran parte del calentamiento de la atmosfera, la destrucción y la contaminación de los mares, las guerras, los golpes de Estado, hasta la puesta y quita de presidentes y reyes afines a sus negocios, ¿usted que opina?.
En México se presenta desde hace unos años la dicotomía de si privatizar o no al petróleo. Cuando Lázaro Cárdenas lo nacionalizó, se pensaba que sería el motor de nuestro desarrollo interno. Hoy, algunos expertos creen que lo mejor sería dejarlo en manos de las grandes corporaciones, pues no se cuenta, ni se creóla tecnología para sostenerlo como producto nacional.
Esta discusión surge cuando la mayoría de países latinoamericanos creen que debe nacionalizarse, porque su extranjerización ha dado mucha pobreza e inestabilidad a sus gobiernos.
Estaríamos entonces un poco a contracorriente, pero no podemos olvidar que somosvecinos del país más poderoso, le vendemos el crudo para sus reservas estratégicas y además, finalmente, ellos impondrían sus reglas.
Solo el tiempo dirá a nuestros hijos quien tuvo la razón, eso sí subsistimos a su explotación desmedida.
Famoso es el discurso de McCain como candidato, donde señaló que ya tienen el control de casi todo el petróleo del mundo, pero les falta algunos como Irán y México, la pregunta sería ¿y qué pasará cuando ya lo tengan?.