CAPITULO I - HUN

TRADUCCION DE JEROGLIFOS

 “ A fe mía que no me he equivocado en nada,

 todo cuanto he dicho lo he podido comprobar en Dendera”

                                                                       J. F. Champollion

El siguiente escrito es de mi padre,  lo dejó en su computadora, donde guardaba un sin fin de artículos y proyectos sin terminar, me parece muy bien para el inicio de esta extraña historia.

Hará unos 20 años sucedió cierto acontecimiento que cambiaría el rumbo de mi vida, fue en una fría noche del mes de noviembre,  cuando los cielos de la ciudad se despejan y por unos días podemos contemplar las mejores lunas del año.

En la casa se había presentado  nuestro buen amigo Luis Gonzaga,  hábil personaje dedicado al negocio de las corredurías de bolsa, asesor de ilusiones, portador de buenas noticas y también destructor de sueños. Pero esa noche, sin embargo, Luis llevaba consigo algo sorprendente y muy distinto a sus cotidianas ocupaciones.

En ese tiempo yo pertenecía a una sociedad de astrónomos auxiliares, a la cual dedicaba buena parte de nuestras labores, recopilando observaciones y cooperando con el resultado de los trabajos para instituciones profesionales de EU.

Sabedor de mi profesión muy distinta a la suya, él había decidido mostrarme algo con mucha reserva, aun cuando no fuera de nuestra especialidad.

Con la confianza de su amistad  ante mis ojos abrió con mucho cuidado un estuche de piel, adentro reposaba un viejo documento en forma de biombo.

Estaba realizado sobre una especie de bastante rustico de papel verduzco, pintado con algunos colores  apenas visibles y daba la impresión de haber sobrevivido por muchos siglos.

Es de un cliente americano – explico extendiendo el documento sobre la mesa de la sala – lo encontraron en Campeche, en un entierro junto a un personaje. Quiero saber si es falso o verdadero, lo dejo en custodia y mañana lo valorará un experto antes que se lo lleve, ¿te gustaría acompañarme?.  Desde luego, no desperdicie la oportunidad para que lo vieras,  porque tal vez será por única vez en tu vida.

Durante un buen rato contemplamos los dibujos en el escrito, se trataba de un largo pergamino que podía extenderse mostrando diferentes personajes, llevaban además signos, tal vez atribuidos a unos posibles dioses mayas.

Al iniciar los dibujos,  mostraban una mujer colgada de una especie de rectángulo, a su lado podían verse muchos signos acompañados de numerales que se mostraban en círculos y rayas, formando una buena cantidad de cuentas.

Continuaban después otros señores sentados en sillas, tapetes, algunos parecían volar, otros danzaban con serpientes, trajes similares al jaguar y se mostraban en diversas posiciones, siempre acompañados por esos signos inteligibles con los numerales. Lejos estaba en ese momento de  entender algo de aquel manuscrito, pero como sucede a muchos, nos despertó  una gran curiosidad.

A la mañana siguiente, muy temprano  acompañe a mi buen amigo Luis a las oficinas de un experto, quien pertenecía a la elite de los epigrafistas mayas.  Profesaba en el ala de investigaciones de la UNAM, por donde caminamos hasta llegar a su pequeño cubículo.

Allí nos  recibió un hombre joven, de tez cobriza y pequeña estatura que vestía chamarra y pantalón de mezclilla, llevaba un paliacate rojo atado al cuello, así como el símbolo de la UNAM en la solapa izquierda de su camisa blanca.

En ese cubículo guardaba una buena cantidad de libros, todos estaban  muy bien acomodados, incrustados en dos armarios de pino desvenado que penas dejaban lugar para su escritorio rustico también de madera; habían además tres sillas muy usadas y una ventana por donde se colaba un rayo de luz mañanero .

Después de las rigurosas presentaciones, no dilató en su ansia y solicitó  desplegar el biombo, para ello había quitado todos los objetos que estorbaran sobre el escritorio y muy cuidadosamente  lo desplego, diciéndonos  se trataba de una posible imitación, tal vez a un códice maya.

De nuevo  al extender sus páginas, aparecieron aquellos dibujos con los símbolos inteligibles y durante unos minutos el experto los analizó a detalle. En tanto, nosotros guardamos respetuoso silencio esperando su opinión.

Pero él no estaba dispuesto a ser tan pragmático y más bien optó por conocernos mejor. Caminó hacia el librero y extrajo varios libros, nos invitó a revisarlos y tomó el primero con mucho cuidado,  procurando no acercarlo al documento que yacía en la carpeta del escritorio.

Solo se conocen cuatro códices mayas – inició su explicación mostrando una de las páginas -, este es el Paris al que también le dicen Peresiano.

Moviendo las páginas  señalo otra diciendo, este es El Códice Dresde y  más adelante nos mostró el Códice Madrid o Trocortesiano,  señalando por último  otro menos espectacular  llamado Códice Grollier. Pero ninguno era igual al que  yacía en la carpeta.

Se llaman así por el lugar donde reposan y como sabrán no se encuentran en México. El Dresde reposa en Alemania, el Peresiano en Francia, el Trocortesiano en Madrid y Grollier pertenece a una fundación en NuevaYork, pero ninguno en México.

-      ¿Por qué?,  pregunto mi amigo, mirando con atención los dibujos del libro - .

Con la llegada de los españoles el fraile franciscano Diego de Landa quemó casi todos los libros mayas, fue durante una ceremonia  en el atrio de su iglesia y le llamó El Auto de Fe de Maní. Estos se salvaron porque salieron de México como regalos, aunque por mucho tiempo vagaron sin rumbo.

A mediados del siglo XIX  llegaron a Yucatán el escritor  Jhonn Loyd Stephens y el dibujante Frederick Catherwood, ellos realizaron un extenso recorrido por las regiones del sureste, iniciando en la lejana ciudad de Copán. Fue entonces cuando darían a conocer al mundo muchos de los secretos la antigua civilización maya y así comenzó la euforia por esta cultura.

Antes de la llegada de estos dos famosos aventureros, aun con los viajes de investigadores como Humboldt, se pensaba que en América no existieron civilizaciones avanzadas.  La versión de los españoles siempre se refería a unos salvajes herejes  aficionados a los sacrificios humanos, pero dispuestos a evangelizarse, versión  aun hoy no superada del todo.

-      ¿Ustedes saben algo acerca de la cultura maya?, - preguntó.

-      Lo que tú nos platiques será interesante, por eso eres experto, contestó mi amigo -, dando pie a la continuación de su relato.

Stephens narró en su libro “Incidencias del viaje a Yucatán” – continuó el experto -, como una noche, cansado de tanto trabajo optó por irse a la fiesta del pueblo, la llamada vaquería, donde se reunían la mujeres más bonitas de la región, de las cuales él era un ferviente enamorado.

 También mencionó a  Catherwood como un compañero de muy mal genio, lo único que le interesaba era dibujar y dibujar, era regañón y siempre estaba enfermo. El prefirió quedarse en Uxmal, donde había instalado su hamaca para convivir con los murciélagos y los aluxes, los duendes que cuidan los antiguos centros ceremoniales.

Ya instalado en la vaquería, Stephens disfrutaba de los bailes llamados jaranas, donde se forman de un lado las mujeres, del otro los hombres y danzaban una combinación de la “J” española con las antiguas danzas mayas de nombre Chún Tún Yab.

 Extasiado estaba el Señor Stephens, como le decían, cuando le presentaron a un maya de complexión menuda, quien deseaba hablar con él.  Se trataba de uno de los grandes recolectores de nuestra historia llamado Juan Pío Pérez, a quien debemos parte de los libros del Chilam Balam y el Códice París, por eso también llamado Peresiano.

En su sabukán de piel mullida, Don Juan llevaba una serie de manuscritos escritos en lengua maya, los cuales deseaba mostrar al Señor Stephens.

Así fue como se abrió el tesoro ante los ojos iluminados del visitante, mientras los retrataba con sus brillantes pupilas se  repetía y repetía: “¡que dicen, si tan solo pudiera leerlos, si tan solo hubiera una piedra Rosseta que nos ayudara a entenderlos!”.

Diciendo esto, el experto nos ofreció una taza de café y después se dirigió hacia uno de los armarios donde reposaba la redonda cafetera de cristal, en tanto preparaba el café mi amigo continuaba hojeando el libro con las láminas de los códices.

 LA PIEDRA ROSSETA

En tanto el experto preparaba su aromático café, detuve la  lectura  para recordar una historia que mi padre nos contaba cuando yo era aun pequeño.  Solía ser fascinante recordarla, porque se trataba de una aventura épica, comenzó por una guerra, después una invasión con muchas intrigas, para desembocar finalmente en la interpretación de los geroglifos egipcios.  

Esto sucedió unos de 50 años antes del viaje de Stephens a Yucatán narrado por el experto, fue cuando Napoleón  llegó a Egipto para estrenarse como conquistador.

Según las crónicas de la época, desembarco en el mítico puerto de Alejandría con su ejército de franceses y un selecto grupo de científicos. Los primeros los utilizaría para enfrentarse a los mamelucos, en tanto los sabios fueron reclutados con objeto de estudiar la cultura egipcia.  Perdida en el tiempo y por siglos hundida bajo las inclementes arenas del desierto, despertaba las más profundas alucinaciones en el conquistador.

 Napoleón estaba seguro  cómo esa civilización había descubierto el secreto de la inmortalidad después de la muerte, cosa a la que él deseaba acceder.  Sin duda en su escritura se hallaban cifrados una serie de mensajes ocultos, explicando cómo encontrar tal aspiración, eso decían los Hyerogliphos “escritura sagrada”, pero nadie podía leerlos.

La mismas Pirámides podrían ser receptáculos diseñados para lograr la hazaña, herramientas creadas por los sabios egipcios con el fin de hallar la inmortalidad, pero ¿cómo funcionaban, cuál sería la clave?.   

Encargó a sus científicos el estudio a detalle de las pirámides y las grandes ciudades todavía ocultas a lo largo de Nilo, lugares con nombres misteriosos como Karnak, Luxor, Tebas, Dendera, Abbu Simbel y otras, cuya evocación todavía hoy provocan un éxtasis muy especial.

Los franceses recorrieron esos lugares sagrados en la búsqueda de sus secretos y así llegaron hasta Déndera, donde encontraron un hermoso plano del cielo inscrito en el techo. Las noticias llegaron de inmediato al Cairo y todos concluyeron  se trataba de un Zodiaco muy similar y anterior al babilonio.

Esto les llevó a pensar en la cultura egipcia como  madre, de donde en realidad salieron todos los demás conocimientos.  Tal conclusión en ese entonces estaba prohibida por el Vaticano, porque toda la religión cristiana debía basarse en la antigüedad de la Biblia hebrea.  

Siglos atrás, los romanos ya convertidos al cristianismo habían matado a Hypathia,  la bella guardiana de la mítica Biblioteca de Alejandría.  Después la incendiaron en un auto de fe, como hizo Landa con los escritos mayas, para borrar todo residuo de la  historia de Egipto antiguo.

En época de los Ptolomeos, los últimos faraones de origen griego, todos los escritos debían pasar por el puerto de Alejandría, ahí dejaban  una copia o incluso el original, para guardarlo en la legendaria biblioteca.

Pero a la muerte de Cleopatra, la  última faraona de la dinastía de los Ptolomeos,  Egipto cayó en la desgracia. Sus grandes ciudades fueron dejadas a las inclementes arenas,  la esfinge volvió a ocultarse hasta el cuello y hasta perdió la nariz de un cañonazo, en tanto su escritura  y sus dioses fueron casi olvidados.  

Tal sería el caso de de la madre Isis, quien al transformarse en la Virgen María todos sus cultos fueron prohibidos, al pasar de la sagrada trinidad egipcia a la principal creencia de los nuevos cristianos, heredada de la Biblia.

Así,  cuando Napoleón llegó a Egipto, nadie ni por asomo sabía ya de las grandes ciudades egipcias, menos de sus  costumbres y escritura.  Porque además, ahora estaban resguardadas por los musulmanes desde la caída de Jerusalén y la derrota total de las cruzadas.

Uno de los sabios que viajaba con Napoleón, matemático y geometra respondía al nombre de Joseph Fourier,  él estuvo al tanto de los descubrimientos y pertenecía a la elite de sabios napoleónicos, encargados de encontrar el secreto de aquella escritura sagrada.

No obstante, como sucedió a Stephens en Yucatán, nada había para entender esos cartuchos repletos de pájaros, signos y utensilios que al juntarse sin duda decían algo, ¿pero qué?.  Se trataba, según ellos, de un lenguaje secreto para comunicarse con los Dioses.

En esta historia,  no podían faltar desde luego los ingleses, llegaron y se unieron a los mamelucos, juntos se dispusieron a invadir a los franceses instalados en el pueblo de Rashid, al cual, dada su mala pronunciación llamaban Rosseta.

Para su defensa, los franceses debieron cavar largas trincheras y en una de ellas mientras excavaban sus refugios, un soldado tropezó con una piedra muy dura. La desenterraron con mucho cuidado y notaron  se trataba de un monolito negro de granito, inscrita en varios idiomas antiguos le dieron por nombre La Piedra de Rosseta.

La llevaron a El Cairo para entregarla  a los científicos,  Napoleón les reclamaba a diario el desciframiento de aquellos  jeróglifos,  pero nadie pudo realizar tal hazaña. Descubrieron cómo una parte de la Piedra de Rosseta estaba escrita en griego y mencionaba a Ptolomeo Ephyfanes, uno de los faraones de la última era.

Pero la parte inscrita en egipcio antiguo, ni por casualidad podían leerla, solo inferían ideas vagas acerca de ella, lo demás guardaba celosamente su secreto.

Napoleón debió abandonar Egipto, los franceses se quedaron a la deriva, tomaron la piedra y otros tesoros y se fueron a Francia desde Alejandría. Pero en el camino los atraparon los barcos ingleses del famoso almirante Nelson y les quitaron todo.

Ellos ya sabían de la Piedra de Rosseta, por eso se  embarcaron también en la patriótica carrera de traducirla primero, lo cual sin duda le daría más gloria a Inglaterra. No obstante, siendo previsores, los científicos franceses sacaron una copia del manuscrito, la llevaron en secreto y eso fue lo único que llegó a Paris.

Joseph Fourier fue nombrado cónsul en una región de Francia y se dedicó a escribir sus memorias de Egipto, en tanto Napoleón intentaba conquistar el mundo y lo perdía en Waterloo.

Por esos años caóticos, cuando Fourier estaba convertido en un prestigiado egiptólogo, hasta su puerta le llevaron a un niño de nombre Jean Francoiose Champollion, quien daba señales de ser un gran traductor, pues ya hablaba varios idiomas antiguos como el latín, el griego y el hebreo.

Champollion con  mucha seguridad prometió a Fourier como él traduciría los jeróglifos egipcios y así fue. Le llevó todavía 20 años. Ayudado por los maestros y amigos de Fourier, al fin pudo traducir la Piedra de Rosseta en sus tres idiomas.  Cuenta la historia como esa tarde llegó con su hermano y le dijo: ¡Euraka lo logre!, después cayó en coma durante 9 días.

Champollion viajo  a Egipto hacia la mítica Dendera,  en su diario describiría la impresión de ver al magnífico zodiaco y como no pudo resistirse a leer uno a uno los escritos en los muros de aquel lugar, durante una alucinante madrugada.

Así fue como desvelaron al mundo a la civilización egipcia, con todo su esplendor y cotidianidad, desde las formulas mágicas para el viaje de los muertos, hasta el método para fermentar la cerveza y como venderla.

Descubrieron entonces la existencia de los dos Egiptos,  en uno el pueblo se identificaba, porque contaba sus tradiciones, reyes, dinastías,  realizaba la medicina  y además  controlaban sus finanzas.

Pero también había otro, donde los egipcios penetraban a los terrenos insondables del misterio, la magia, el tiempo y  la muerte. Ese quedo para el soñar de los humanos de aquel presente y del futuro, porque todavía hoy nos provoca la fascinación que sedujo al Corzo.

Este sitio filosófico y mágico  había sido la cultura madre para los pueblos occidentales, en especial para los griegos.  Parte de esa veta la recopilaron los árabes y después Alfonso X el sabio la llevó a España, quizás ya transformada en otra cosa, pero la esencia provenía del mismo lugar.

La tarde ya caía, la casa entraba en la penumbra y decidí encender la lámpara para continuar con la lectura, la dejé con el experto preparando el café y ellos esperando les dijera la autenticidad del documento.

Por la pequeña ventana del cubículo el rayo de luz del sol iluminaba ya todo el recinto, dándole un aspecto casi traslucido a nuestro pequeño anfitrión. Tomo otro libro y se movió hacia su sillón, acomodándose  retomó sus explicaciones, después de invitarnos una taza del café recién calentado.

Incidencias de Viaje a Yucatán se llamaba el nuevo libro que nos mostró, se trataba de los escritos de Stephens, en tanto lo hojeaba, él reanudó su plática explicándonos cómo los códices mayas viajaron por Europa y pasearon por largo rato  por España, Francia y Alemania.

Al verlos, algunos científicos trataron de compararlos a los egipcios, también podrían pasar por  fenicios o  judíos. Ellos intentaban comprobar cómo en alguna época estos visitaron América, pues seguían tercos en no aceptar  que la nuestra se trataba de una civilización autóctona y diferente.

Uno de esos escritos es el llamado Códice Dresde, se llama así porque fue adquirido en 1734 por este museo de Alemania y  estudiado además por su bibliotecario Ernest Forstemann, quien se dedicó a tratar de traducirlo.

Así descubrió como una parte de esos jeróglifos, al parecer provenían de una posible Piedra de Rosseta y esta podía hallarse en el cielo, pues se referían  a las posiciones de los astros y gran cantidad de cuentas astronómicas recopiladas a través de los años y de los siglos.

Estudios de otros expertos  parecieron confirmarlo, anotando como las cuentas en esos escritos se referían sobre todo a las posiciones del planeta Venus a través de los siglos.

Pero también encontraron apuntes para el Sol, La Luna, los eclipses, las conjunciones y un extenso calendario que corría sin interrupción desde épocas muy antiguas, al menos unos 5 mil años.

Tanto los números como los dibujos decían algo, primero  tradujeron un calendario y notaron como a la vez se constituía de dos.  Uno se contaba en 260 días y el otro con 365  similar al nuestro, ambos marcaban fechas continuas y se acumulaban en bloques de tiempo de 360 días llamados los Tún, “piedras”, hasta alcanzar cifras sorprendentes.

En el siglo pasado había dos posiciones para interpretar a los mayas, unos seguían a Erick Thompson, quien decía los mayas fueron sabios, dedicados a las matemáticas y la astronomía, donde alcanzaron grandes descubrimientos como el uso del cero.

La otra propuesta de Tatiana Proskuirakoff sugería se trataba de feroces guerreros, adictos a la sangre y poco cultos, una versión que deprimía mucho a  Thompson.

Al final, en los múrales de Bonampak hallaron suficientes pruebas para darle la razón a Tania y eso sirvió para quienes deseaban demostrar  cómo  se exterminaron, quedando bien con su conciencia y la de Landa.

Precisamente el fraile Landa, cuando retomó la historia maya dejo constancia de un alfabeto, en el cual se comparaban las partes que forman un jeróglifo con las letras árabes y griegas.  

- ¿Y porque debían ser iguales a las españolas? -, interrumpió mi amigo esa larga explicación.

-Quizás trataban de sugerir una colonización blanca antigua, por ejemplo un Quetzalcoatl barbado y cristiano que llegó a enseñarles la escritura, aun no se pareciera en nada-  les sugerí.

Fue el investigador ruso Yuri Knorosov, paisano de Tania – contestó el experto -,  quien siguiendo la ruta de esos estudios,   notó como en efecto, algunos signos,  igual a los egipcios, se repetían muchas veces.

Sugirió se trataba de una clave para descubrir el alfabeto maya de Landa, enriquecido además por sonidos silábicos para formar un lenguaje. Sin embargo, su idea no fue tomada muy en cuenta, en especial por Thompson, quien se erigía como la máxima autoridad en mayas. 

Pero han pasado los años y hoy es la versión más aceptada, además se logró una traducción como se deseaba, porque hallamos fechas con ascensos de reyes, batallas, sus descensos, sus conquistas y hasta su muerte, algo muy similar a lo que Champollion halló en Egipto.

Para Yuri Knorosov existían distintas formas de escribir una misma idea, todo dependía de la creatividad del artista.  Pero al igual que los jeroglifos egipcios se quedó una parte sin entender, la correspondiente a los “asuntos religiosos”.

En ambas culturas la parte “esotérica” de sus creencias, constituye todavía un rico manjar para los interesados y los legos, pero esto no nos interesa a los científicos.

-      ¿Por qué – le pregunté, en tanto observaba los hermosos dibujos en el libro del dibujante Frederick Catherwood

 

Porque pasan a formar parte  de la superchería y la mala magia, siendo solo una curiosidad para ingenuos y amateurs. Para los centros del saber occidental,  nuestros antepasados ya fueron redescubiertos y nada mas hay que opinar.

 Desde siempre existen los charlatanes y falsificadores que desean vivir del cuento, no hay porque hacerles caso. Ahora no solo hablan de europeos viajeros, hasta les dicen extraterrestres y otras sandeces. 

Este códice es falso como muchos, el mismo Grollier todavía es dudoso, noten como los dibujos son burdos, además podrías encontrarlos en los verdaderos escritos y los  elaboraron como un engaño. Aun cuando el papel si parece amate con cal y muy antiguo, baso mi aseveración en los muchos años de experiencia y si su amigo  lo compró pues allá su bolsillo, porque para mí no vale nada.

Así fue el final de tan interesante conversación, al parecer el experto había perdido un poco de su tiempo para ilustrarnos y nos recordó tenía ya a otra actividad, por tanto se levanto y amablemente nos despidió.

CAPITULO II -KA

PARA TRADUCIR  DEL MAYA

“Subir  siempre una octava superior,  esa es la base del cuarto camino”                                           

Gurdieff.

La tarde cayó sobre el horizonte anaranjado, a pocos fue entrando la noche hasta ponerse oscura, después de tantos años lejos, de nuevo estaba en mi tierra, ante mis ojos viajaban los recuerdos de mi niñez caminando entre los telescopios, pero siempre se me hizo tan lejano ese hombre de gafas mirando las estrellas.

De nuevo tomé asiento frente al ordenador y en su pantalla de plasma continuaba  mencionando la copia que sacaron al códice falso antes de entregarlo y  el siguiente paso en su camino:

Desde luego que mi buen amigo se sintió un poco decepcionado, después llevó el códice a su dueño y además este desapareció para siempre.  Verdadero o no, había despertado una gran curiosidad y me indujo a tratar de saber más sobre el asunto, en especial porque según el experto se trataba de mensajes astronómicos.Aun con la opinión de su falsedad, creo fue a inicios del año de 1980 cuando comencé a tratar de traducir esos escritos mayas, aun apócrifos debieron ser copiados y por eso trate de establecer su similitud con los auténticos, finalmente, pensaba, de ahí provenían. Por eso decidí estudiar en la UNAM sobre aquel asunto y durante varios meses acudí a las aulas para encontrar como funcionaba la escritura maya. 

Podía ser por letras, silabas, sonidos y hasta ideas completas, pero todas llevaban en esencia los mismos trazos, que el pintor podía florearlas a su gusto. La universidad siempre ha guardado un especial afecto en mi vida, desde muy pequeño deseaba pasar por sus salones de clase y lo conseguí durante mi carrera, ahora regresaba de nuevo a sus jardines, donde se agolpaban los recuerdos de mi juventud feliz. 

Pero resultaba tan difícil traducir los jeroglifos mayas, no obstante, según  explicaban nuestros maestros en epigrafía, ya habían realizado un enorme labor, inclusive tratando de crear verdaderos diccionarios donde se intentaban leer en esa misteriosa escritura.

Quizás el problema no consistía en leerlos, más bien en interpretarlos, porque ningún idioma se traduce de manera literal.  Todos  llevan siempre consigo una buena carga de regionalismos y modismos locales. 

En el caso de los mayas existía además un lenguaje oculto,  solo para los expertos llamados batabes según se relataban los libros Chilam Balam, escritos durante la colonia y muy apegados todavía al pensamiento maya.

Así comencé a comparar lo dibujos jeroglifos con los dejados en el códice, encontrando las primeras simbologías:había por ejemplo varias formas de decir Ahtambién de juntarla con otras ides como Ah wol – tu energía vitalPero también podían ser ideas completa como:  Ahau – El Señoruna silaba con una letra como Mo  + l  = Mol, juntarlo, mes maya. 

Y dos silabas que se uníanim seno,   ix  de mujer Había además emblemas para sus deidades como: Itzamná

Y  palabras completasha - aguaMensaje muy repetidos durante el escrito como  Kuch – la carga del destinoLa ocupación de quienes lo escribieron: Ah señor, Tzib bá escritor.

Dos ideas como Lahun, Lakín el Decimo amanecer 

Tres ideas  La Kú Kabán  –  Diosa de la tierraMensajes completos:U to ma      Hom Así sucederá y está comprobado finalizaráLakah Uh Chán Kán Pasadas 12 Lunas         en el cielo. 

Según la teoría del investigador ruso Yuri Knorosov, la escritura maya podía mostrarse con representaciones diferentes para la misma palabra.  Además casi siempre se repetían la misma primera silaba y silenciaban la última vocal, lo que él llamó principio de sin armonía.

LakamLakam Ha – La gran agua Ahau - El señor - Ah Lakam Ha - señor de la gran aguatres formas de aplicar LaLa ka Plato             La hun 10                        La kín - Amanecer Para Knorosov habría palabras en monograma, pero también como bigramas, trigramas, tetragramas y hasta pentagramas.

De acuerdo a como estuvieran aglutinadas en un jeróglifo.MonogramaMen – Sacerdote sabioBigramaMa xi – Mono arañaTrigramaMu waniMu wa ni – Muwan – Pájaro divinoPi bi naj    Pibnaj – TemazcalPentagramaU ya ahau wa te – El señor del árbolLamat - ¿ pero que quiere decir Lamat?.Demostrativo La (es de) +  Mat (ambar) = Es de ambar.

Pero como llevaba adentro una estrella Ek y se refería al símbolo de Venus, podía decir “una cuenta de ambar “, además encierra los movimientos de Venus la Gran Estrella, por su forma. Ix – mujerIx siempre se utiliza para nombrar a una mujer, ejemplo  Ix chel, la dama blanca.Pero si se toma la silaba del centro entonces podría interpretarse como Hix, como lijar o raspar algo.

Asimismo se le menciona como un Jaguar y en este caso podría ser un jaguar hembra.Chan Kán es Culebrapero Chan K´aan es El cieloEn este caso, con la sola pronunciación se cambia el sentido de la palabra y del geroglifo.En plena investigación fui requerido para impartir una plática acerca  de los avances en astronomía. 

Pero al concluir la platica acerca de las estrellas variables y las formulas de la energía, no pude dejar de mencionar mi nuevo pasatiempo con los códices y los libros mayas,  eso despertó el interés en alguno de de mis escuchas.

Al concluir la disertación y después de varias preguntas de rigor, un hombre delgado y muy moreno se acercó y jalándome un poco aparte del círculo me dijo: 

-Muy interesante su plática maestro, pero si quiere saber algo distinto de los mayas podría llevarlo con unos amigos, ellos se dedican a traducir los códices.

Esto despertó desde luego mi curiosidad, por eso acepté  de inmediato su oferta.  Fue así, como el recién llegado quien dijo llamarse Dyoni,  me platicó  acerca de un maestro llamado Don Domingo.Dos días después caminábamos por la Plaza Santo Domingo  hasta llegar a una  vieja librería, de esas donde aún persisten libros amarillentos, algunos ya de segunda mano.

Revise el aparador y pude leer títulos muy distintos a mis costumbres, entre otros El Cuarto Camino,  Fragmentos de una enseñanza Desconocida, Las Estancias de Dzyan de una tal Madame Blavatski, otros de una comunidad de nombre Estrella Blanca y hasta el Kybalion. Solo  faltaba el Necronomicón, pensé.

Atravesamos el espacio de la pequeña librería y llegamos hasta un patio típico de las vecindades del centro de nuestra ciudad capital, se trataba de un cuadrángulo  al centro, con algunas macetas, jardineras y varias puertas a su alrededor.

Penetramos por uno de esos accesos de color rojizo y deslavado, adentro nos esperaba un pequeño grupo de 6 o 7 personas, todos estaban sentados alrededor de una mesa vieja, presidida por un anciano al que llamaban Don Domingo.Fui presentado como un experto en jeroglifos, lo cual de inmediato negué. 

Acto seguido debimos guardar silencio, porque Don Domingo había ya comenzado una explicación, sin importarle mucho mi presencia. En tanto Dyoni, quien dijo era Ah Dzib (escribano), extendía en la mesa algunos dibujos de los geroglifos.

Don Domingo era ya un hombre viejo y también sabio, su palabra resultaba como un bálsamo y durante varias sesiones fue expandiendo mis conocimientos, hasta convertirlos en una obsesión.

Durante dos años, acudíamos a escucharlo los miércoles por la tarde y también cada semana aprendíamos algo nuevo, porque se dedicaba a enseñar el calendario maya desde otro enfoque más esotérico. 

Para Don Domingo y su amigo el Dr.  Fernández, otro de los ancianos que solía acudir a las clases, se trataba de la parapsicología maya.Imix – decía Don Domingo

- Es el primer mensaje  del calendario y contiene varias interpretaciones, pero  todas son referidas a un comienzo. 

Puede ser el árbol mítico de la vida (imish ché) representado en la Cruz de Palenque, También el maíz como fuente original de nuestra existencia (ixim) y el seno materno (Im Ix). En náhuatl era Cipactli,  un reptil como dragón, remanente de  cuando los animales salieron de agua, los mayas le decían Itzam Yeh, el reptil mágico  que cuida el acceso a Xibalbá, principio y fin de la vida, su figura está en la Vía Láctea.

Estos son los diez primeros mensajes:Im ix (im) - en el seno maternoIk – se recibe el espírituAkbal  - (Aaktal) nace el niñoKan - (kantal) llega a la plenitudChicchan - toma la experienciaCimi - y pasa la muerte.Manik (man ik) - su espíritu sobreviveLamat ( Lamtat) - se sumergeMuluc (mulucbal) - se recoge asimismoOc - y entra

Es positivamente admirable – decía - que la doctrina maya en este concepto, coincidiera casi punto por punto con la del budismo esotérico de Asia. Los primeros diez trabajos le permitían al aprendiz abrir la puerta y al llegar a 10, iniciaba de nuevo en una escala superior.

El lo había sacrificado todo – explicaba Don Domingo-  ahora se preparaba para recibir las enseñanzas de la siguiente octava, por eso:Chuen (chuh) - ardía por dentro Eb - comenzaba a subirBeen (beentah) -  por el camino trabajosamente Hix - se purificabaMen - se hacía asimismo perfectoCib - enciendía su luz. Caban (haban) - se apartaba del mundoEdznab (edzah) - se afirmabaCauac (ca uac) - brotaba su esencia divinaAhaw - y se hacía uno mismo con la divinidad. 

Don Domingo aseguraba que  el camino al inframundo  Xiabalbá no fue virtual, fue real y quizás ambos a la vez.  Se realizaba a través un laberinto (satunsa), donde el discípulo debía penetrar a la oscuridad bajo los efectos de una poderosa pócima.

Tal vez se preparaba del hongo culebra “oreja de Pakal”, en tanto el Dr. Fernández sugería se trataba de la amanita muscaria. Ambos crecen en zonas húmedas y pueden ser mortales al ingerirse sin la dosis exacta, por eso llevaban al iniciado hasta las puertas de la muerte. 

Recientes investigaciones en Yucatán han encontrado un laberinto real hacia Xibalbá, al cual se penetra a través de las cuevas, pasadizos y penurias hasta llegar a una ciudad interna, construida entre las bóvedas del inframundo. Lo cual comprueba las tesis de Don Domingo a inicios de los 80.

En el corazón de Guatemala, también hallaron un antiguo mural de Xiabalba como la fuente inicial de la vida y databa con más de 3000 años. Fue un camino que los grandes gobernantes debían recorrer de jóvenes, el Gran Pakal entre ellos.

En el Xibalba el viajero se enfrentaba al sufrimiento, los engaños, hundirse, vencer al frío, el fuego, renacer. Debía utilizar al máximo su inteligencia, vencer la arrogancia, purificarse, afirmarse y finalmente triunfar. Se trataba de un autentico y antiguo experimento parapsicológico,  un viaje hacia la muerte y el renacer, a través de  niveles  alterados de conciencia según el Dr. Fernández,  solo entonces sería merecedor al gran título Ahau Kán.Sus héroes originales fueron Hunapuh,  el primer cazador, junto a su gemelo Xbalamke, el jaguar, de los cuales ya han encontrado murales en las ciudades mayas más antiguas.

Vale señalar explicaba Don Domingo,  que las pruebas chamanicas siempre se lograban en estados nagualisticos, porque de su integración con las características animales,  se definían los acertijos para cada paso por el inframundo.

Para saber el nombre de los señores, Xan el mosquito les pico  cada uno lo dijo. Las luciérnagas se prestaron como fuego de los cigarros. Las hormigas cortaron las flores en la casa de las navajas. Los jaguares se hicieron sus amigos. La tortuga sustituyó la cabeza de Hunapuh cortada por un murciélago. Todo formaba parte de un viaje chamánico, con los respectivos animales de poder en la cueva para ayudar al viajero.

CAPITULO III – OX

“El conocimiento más extenso no lo conoce necesariamente el razonamiento, ni hará hombres más sabios en él”.                                              

Chuang Tzu

El siguiente escrito sonaba más intrigante, porque relataba algo que tal vez nada tenía que ver con sus estudios, pero si con su condición de astrónomo, iniciaba así:

Por lo general nos reuníamos cinco y a veces siete amigos alrededor de Don Domingo,  el Dr. Fernández era uno de los más asiduos, experto en parapsicología había escrito algunos libros acerca de las costumbres chamánicas antiguas.

También asistía un viejo jefe de las danzas de tradición de nombre Don Ernesto, quien aportaba la mayoría de las creencias entre nuestros pueblos. Don Federico, quien fue sacerdote, por eso era un crítico muy divertido con sus ironías, además de ser experto en el calendario mexicano, dibujante y caricaturista.

El siempre llegaba junto al Lic. Francisco Lazo, de apellido con abolengo en su despacho, pero un apasionado de las antiguas enseñanzas.    Dyoni era  escriba y defensor de los derechos humanos, Don Lucio dueño del local y Ricardo su hijo, quien se daba escapadas del mostrador para participar por ratos en el grupo.

Por último, a veces se unía Don Jacinto Kú, originario de Campeche, profesor maya descendiente de H´menes como su abuelo y su padre, versado en el idioma maya y muy apegado a las tradiciones de su pueblo.   Con ellos aprendí a su manera, la lectura  en los glifos y a la vez  participaba con algunos apuntes astronómicos para certificar sus ideas.  

De acuerdo al profesor Kú el calendario maya tzolkín con sus 20 pasos  siempre iba acompañado de 13 números, pero estos no eran como los nuestros, porque cada uno tenía un significado  y juntos mostraban una secuencia de trabajos, por tanto no debían leerse aislados, se llamaban P´eel y dicen: 

1-    Hun – primero2-    Ka - lo asientas3-    Ox - le das tu aliento4-    Kan - lo siembras5-    Ho -  lo mueles bien6-    Wak - lo tejes7-    Uk - lo completas8-    Wa xak - lo haces tú alimento9-    Bolón -  recibes tu recompensa y la ofrendas.  Bolón, es el último paso por el inframundo – nos explicaba el profesor Kú -, 

los Bolón Tikú  son los nueve señores de la noche, pertenecen al reino de la oscuridad y se manifiestan en nuestros sueños, porque emergen al amparo de las 9 horas nocturnas.    

La palabra bolón sugiere varios significados – según Don Domingo -  por ejemplo, la abeja criolla del Mayab llevaba ese nombre.-Pero bool puede traducirse como satisfacerse y generalmente se refiere a llenar, completar  diversas cosas- apuntaba el profesor Kú. Bol significa asimismo recibir la paga por un trabajo, la recompensa, en tanto la terminación on, indicaba arrodillarse para agradecer – reviraba Don Domingo.

Así es, por eso al completar las primeras nueve enseñanzas, el viajero llegaba al fondo de Xibalbá y estaba listo para  Lahun,  hacerlo otra vez y le correspondía al día del tzolkín Oc, que quiere decir el pie. -     

 Literalmente es “Iniciar de nuevo con el pie”, es decir,  entrar – apuntó Dyoni.Quedarían para completar la trecena los números:11 Bul uc, que significa cerrarlo con una cuenta lunar, 12 Laka, asentarlo otra vez.  13 Ox lahun, “de nuevo 3”.

En este caso se llama Ox lahun tiku y representa a las 13 horas diurnas, los trece señores, también las tres luces y los 13 baktunes. Los Bolon tiku rigen la oscuridad, en tanto los oxlahun tikú manifiestan los cielos, son ellos los 13 señores que nos proporcionan la luz, ese es el número sagrado en el cual descansa el universo.Ox el tres significa el asentamiento del cielo en la tierra y el inframundo, en tanto oxlahun los trece baktunes que su historia debía recorrer.

Dyoni guardaba un dibujo de la estela donde podían traducir:“ En Kan Ahau, Uaxac Kumkú El señor del cielo ofrendó nuestro alimento, lo manifestó la imagende  las 3 piedras (ox tún)  que  fueron plantadas.

La piedra del trono del Jaguar fue plantadaen los 5 cielos de la noche.

En el lugar de la Tierra fue sembrada  la piedrade la Serpiente.

Y la tercera piedra, la de  Itzam (reptil)  fue plantada enel inframundo, debajo de los cielos.

El lugar de asiento de las 3 piedras será completado durante  los 13 Baktunes. Ox lahun tikú.Y esa será la acción de Wa Kan Chán Ahau, el que vino de los cielos”.

A partir de ese momento conocido en la actualidad como 4 ahau 8 kumkú  inició de la cuenta maya, debían recorrerse entonces 13 baktunes o nicte katunes de 144 000 días cada uno, hasta juntar 1 872 000 días, 5125 años de los nuestros.

Todas las estelas mayas guardaban ese orden, siempre señalando cuanto tiempo había transcurrido desde esa fecha mágica. Don Federico había inventado una especie de brújula para llevar esta contabilidad, la ajustaba mediante ciertas formulas.

Le dabas una fecha y él movía los círculos para llegar a cierto glifo, después lo pasaba a una tabla y listo, encontraba una fecha actual.

El Licenciado Lazo quería financiar una edición del invento de su amigo, pero este deseaba estar seguro de cuál era la fecha guía que debía tomar.Eso es lo que menos importa, le dijo Don Domingo, porque finalmente en que te basas para saber si es la cierta, cada quien defiende la suya y jura que esa es la buena, pero como lo sabes, ¿como estar seguro de tenerla?.

El Chilam Balam tenía algunas fechas que podían relacionarse, para Don Domingo esas podrían ser, al menos, las más acercadas a los mayas, porque todas las demás ya eran criollas. Estas discusiones solían alargarse y el modelo de Don Federico aguardaba paciente por su publicación. 

DOÑA DOLORES

A mediados de 1985 llegó hasta mi oficina una señora de edad media, era bajita y un poco robusta, podía pasar desapercibida entre la gente. Ella solicitó una cita a nombre del Dr. Fernández y todo hubiera sido normal, si no fuera por la fantasiosa historia que nos contó.Esa tarde pedí a mi compañera Alix estuviera presente, había un escondido interés que ella la atendiera, porque no entendía bien cual era el objetivo de esa entrevista.

-      Es usted el astrónomo – me preguntó al presentarse como Doña Dolores Chiej y su mi hija Gertrudis .-      Así es, al menos ese es mi trabajo –

Dije presentado a la vez a Alix, quien la saludo muy amable. -     

 Conocí al Dr. Fernández,  porque visita seguido mi tierra, él me dijo que viniera a verlo a usted el astrónomo- .

Diciendo esto, mostró una tarjetita con unos garabatos del doctor presentándola y preguntándome ¿cómo ves este asunto?.-     

 El me comentó que vendría y mencionó un poco de sus razones para visitarme – le dije devolviendo la tarjeta.-     

Entonces ¿en sus observaciones ustedes han podido ver eso que llaman  OVNIS?–

-      Los astrónomos no creemos en eso, son parte del folklore popular, pero siempre hay una explicación cuerda para esos cuentos – conteste tratando de ser indiferente a la pregunta.-     

 Entonces ustedes pueden explicarme esto – dijo y acto seguido mostró una pequeña lámina  donde había ciertas inscripciones grabadas.

Creo haber sentido la misma sensación del experto cuando le llevamos el códice maya que resultó falso; unas infinitas ganas de despreciar el asunto y correrla amablemente, pero note algo muy raro porque los grabados guardaban cierta semejanza al códice falso.-     

¿Donde tomo estos dibujos, como es que se hizo de este metal?- le pregunté intrigado.-     

Ellos me lo dieron – contestó sin inmutarse.-      ¿Quiénes son ellos? -.-     

Por eso acudí a usted, para que me lo diga, porque usted es el astrónomo.

Yo soy de Comitán en Chiapas, ahí tengo mi ranchito y varias veces he visto como las luces se mueven en el cielo.  -     

Pero bien pudo ser lo que vio la luna, o tal vez Venus a través de las nubes, quizás observó unos meteoros – insistí con la consabida convicción del científico.-     

Pero los meteoros no aterrizan, yo estaba esa  noche tendiendo la ropa y mirando las estrellas, cuando vi una que se movía, era una de esas luces y bajaba muy cerca de mi casa, llame a mi marido y este a regañadientas salió para ver lo que acontecía.-     

¿Y que vieron, había rastros de un meteoro?.

Entonces, de forma inexplicable interrumpió, su rostro se transformó,  sus facciones se hicieron rígidas y duras, comenzó entonces a reproducir un idioma inteligible.

Su voz ya no resultaba femenina, ahora parecía un  hombre hablando y no entendía nada de su extraño parloteo. Se acerco al escritorio, tomo un bolígrafo, unas hojas de papel y comenzó a escribir, lo hacía rápido y al revés, llenó dos hojas y así como llegó se fue.

De nuevo apareció la personalidad de la señora, ella se quedó confusa mirándome en medio de mi oficina y yo estaba verdaderamente desconcertado.

Amable, la señora me invitó a Comitán para que hablara con sus visitantes porque ellos así lo deseaban, pero antes, me solicitaban que desentrañara la escritura, pidiéndome  para ello que recurriera a mis conocimientos de astrónomo y que debía traducirla.-     

Tómese su tiempo, no hay prisa – me dijo. Una vez a solas, mire el escrito, apenas si podía entresacar algo que parecían palabras sueltas.

Aún siendo extraños, los símbolos en la placa de metal podría jurar que eran pre mayas,  pero quizás muy antiguos. Eso no era posible,  más bien resultaban una especie de broma,  sería una trampa del Dr. Fernández, pensé, ¿pero porque me escogió?, además él era demasiado serio.

La placa formaba un rectángulo muy parecido a lo que había contemplado en el códice falso, ¿qué clase de trama encerraba?.

Primero intenté relacionar las escrituras, el grabado resultaba algo similar al rectángulo con una mujer ahorcada  al inicio del códice,  pero al ser mas estilizados los pictogramas debía estar seguro de su verdadero significado, para poder averiguar después como lo habían realizado y sobre todo, quien.

La señora dejo una copia y la guardamos celosamente, lo  menos deseable era que algún colega curioso la descubriera, por tanto opté por esconderla en la casa, donde el acceso fuera muy limitado.

Pero entonces todo se interrumpió cuando tembló la tierra, sucedió en septiembre muy temprano,  mis hijos se preparaban para ir a la escuela y de pronto todo comenzó a moverse.

Salimos trastabillando,  todos los vecinos estaban histéricos, contemplando el bamboleo de los edificios durante minutos que parecían años.-      No pasa nada, el suelo es bastante dúctil, eso protege muy bien a la capital – dijo un vecino geógrafo, en tanto todo penetraba al silencio de la muerte. 

 

  CAPITULO IV- KAN

LOS SEÑORES DE LA NOCHE

 

“Yo he visto los oscuros secretos

 de la noche,

donde giran sin rumbo

y sin final los planetas.”

                                H.P Lovecraft

 

Aun cuando los escritos de mi padre parecían desordenados, llevaban sin embargo una secuencia, porque sus archivos tenían un orden determinado en la carpeta. Quizás él intentaba publicarlos, pero también insistía en la necesidad de guardarlos para no exponerse. Tal vez por eso permanecieron escondidas sus conclusiones por tantos años, pero no hay que adelantarnos, mejor continuaremos con sus relatos.

 El Doctor Fernández era un viejo masón prácticamente retirado, durante muchos años se había dedicado al estudio de Quetzalcoatl, los mayas y el cahamanismo. Tenía según él, la información necesaria para comprobar que sus ritos, como las más antiguas ceremonias premasonicas, guardaban una estrecha y secreta comunicación con la parapsicología. 

 A sus 62 años aun estaba fuerte y deseoso de hallar Xibalbá, porque  él nos aseguraba de su existencia  como un lugar real y esa era la fuente de las más antiguas iniciaciones mayas, quería encontrar un lugar donde pudieran despejarse todas sus dudas.   

 Al inicio de su investigación el Doctor Fernández pensaba que Xibalba como sitio real se hallaba en el corazón de Guatemala.  Entre ríos caudalosos y selváticos,  por donde debían atravesar los futuros iniciados antes de llegar a su objetivo. Allí, los esperaban unos oscuros maestros para repetirles el antiguo y tenebroso rito ceremonial.

 Cuando nos encontramos en Chiapas, en mayo de 1985,  yo concluía en un congreso de planetarios en Tuxtla Gutierrez  y él  regresaba de uno de sus largos viajes por Guatemala, todavía sin conclusiones muy seguras acerca del sitio real de Xibalbá. 

 Decidí acompañarlo ese fin de semana en un pedazo búsqueda, muy temprano en su Willis Cheroke tomamos camino, aun no levantaba la niebla y parecía que viviríamos uno de eso días lluviosos muy al estilo chiapaneco. 

 Aprovecho para contarme como las primeras fechas del calendario maya 4 ahau 8 cumku resultaban equiparables a otras grandes civilizaciones surgidas al mismo tiempo.   Recordaba además a los sumerios, al primer imperio egipcio,  los hindús y los chinos, todos con historias y rituales muy parecidos.

 

Uno de sus ejemplos favoritos era el tema de los chamanes, esos extraños personajes que mediante ciertas pócimas de la naturaleza podían viajar a través de las dimensiones. Según pensaba, no se trataba de alucinaciones, era en realidad un mundo parapsicológico desarrollado a través de ciertas prácticas.

 

Citaba por ejemplo el Soma de los hindús, utilizado desde las ancestrales técnicas védicas. La amanita muscaria de Siberia, un hongo muy poderos que puede causar la muerte de no utilizarlo en forma apropiada. Los famosos niños de Dios zapotecas puestos en boga por María Sabina, la pócima secreta utilizada por las sibilas en el oráculo en Delfos, el peyote de los huicholes y la ayahuasca de los incas. 

Todos los ritos y la ingestión de esas plantas sagradas llevaban a los chamanes hacia sitios oníricos y dimensionales, tal era para el Doctor Fernández la práctica de iniciación del Xibalbá, una forma por la cual el recién llegado debía adquirir esa experiencia, antes de convertirse en un señor de sabiduría llamado Ahau Kán.

El camino se tornaba cada vez más estrecho, a los lados podían distinguirse entre la niebla los meandros de ríos lejanos, entre los valles y las cumbres guardianas de secretos no contados.

La Cheroke discurría por esa serpiente subiendo y bajando, apenas si había lugar para librar a los enormes autobuses, los largos vagones con muchas ruedas, las pipas metálicas y a sus  conductores señalándonos que ese territorio era de ellos.  En tanto acudía a toda mi paciencia para observar como discurriríamos entre las colas de automóviles, el Dr. Fernández  manejaba y elucubraba en voz alta.    

Piensa – me dijo - los residuos del estilo llamado olmeca  datan en 3500 años, un período correspondiente a los asirios y al nuevo imperio egipcio.  Las ciudades mayas más viejas hasta hoy detectadas  fueron contemporáneas  a los griegos y Teotihuacan lo fue a Roma cuando nació Cristo en Galilea.

Bueno – contesté – pero para la arqueología, ciudades como Akbé, Izapan y Abaj Tajalik  aún conservaban el estilo olmeca y las más conocidas en Chiapas y Guatemala como Kaminaljuyu, Tikal, Quirigüa ya vivieron hasta los años 700 a 900 de la era cristiana. 

No es cuestión de estilos, los habitantes siempre fueron los mismos, somos una sola herencia.  Porque insisten en separar a unos de otros como tribus y eso es una desviación de nosotros los occidentales, -concluyó el doctor Fernández -,  quien subiendo un poco el volumen del estéreo del auto dijo: escucha, es la Entrada al Reino de Valhalla de Wagner, es única.

En ese camino de los recuerdos ancestrales, al ritmo de Wagner atravesamos la sinuosa y escarpada carretera y  por fin llegamos a la desviación  hacia al sitio escogido por el Doctor Fernández, para hallar su posible Xibalba.  

Nos aguardaba una antigua plaza erigida sobre unas enormes y pesadas sillerías geométricas, allí celebraban los antiguos  rituales chamanícos y todavía hoy llegaban los magos regionales para continuar invocando con sus ceremonias, ofrendas y el mayor de sus respetos a los desparecidos dioses milenarios.

 

Estábamos en Toniná, “La Casa de las Piedras del Tiempo” – comentó el Doctor Fernández – un espacio sagrado erigido sobre una gran montaña artificial para cruzar hacia las dimensiones del chamán. No es su nombre original, pero por sus terribles representaciones bien pudo ser un Xibalbá, dedicado al noveno señor de los Bolon Tikú, a quien sirven los  holkanes guerreros de la oscuridad y  los magos de la noche.

 En esta gran Acrópolis hay tantos niveles hacia el cielo como los había hacia el inframundo, por aquí se hundían hacia las nueve cuevas del inframundo. 

- Los Bolón Tikú dije aseverando con la cabeza, caminado   trabajosamente entre la delgada niebla que envolvía mi respiración, podrías cortarla con un abrelatas, pensé.  

- Si,  apuntas al cielo veras el nido de los trece, se dice Oxlahun Tikú, pero allá abajo moran las 9 cuevas de la oscuridad de los Bolón Tikú. Cada una tiene un poder y todos se manifestarán  al final de los tiempos, según dice la leyenda -. Contestó un poco en broma el Dr. Fernández  casi jadeando, acomodándose el sombrero se amaso los cabellos, limpiando el sudor de la frente con su paliacate rojo.

Los mensajes dejados en cada piedra resultaron impactantes, frente al llamado Mural de la Muerte, pudimos acceder a una representación entre magistral y terrorífica del uso de esos 9 poderes oscuros, tal como se mostraba en una de las páginas del códice falso.

 Allí  representaban una especie de batalla cósmica y apocalíptica a la vez  entre la luz y la oscuridad. Pero el final no resultaba glorioso, aquí se invocaba a la caída del sol con su luz, en tanto pudiera ascender la oscuridad desde el inframundo, para así lograr una irremediable victoria final.

Dominaba  ese mural fantástico la imagen de un elegante esqueleto con las manos enguantadas, como si fuera una de aquellas catrinas dibujadas por Posadas y Rivera.  Esta presumía su  mejor moda aterrorizante,  debió ser Ah Puch  el señor de la muerte y dueño además de la novena casa de los Bolón Tikú. 

Había además cabezas degolladas ya con la lengua colgante, parecían soles muertos como en la leyenda tolteca y según  apuntó mi acompañante,  los custodiaban en su caída esos misteriosos animales semejantes a las ratas o las zarigüeyas.

-      ¿No son horribles? – preguntó mi amigo, mira su expresión,  son los naguales del zoológico fantástico y críptico de los señores Bolón Tikú-.

Un extraño escalofrío recorrió mi espalda, cuando de reojo pude percibir algo como una sombra cuando pasaba entre la niebla y la luz.  Sentí una corriente helada recorriendo mi columna vertebral,  una sensación muy difícil de explicar con palabras.

Vino a mi recuerdo aquel momento cuando al destapar la tumba de Drácula emergió un vaho, antes de aparecer la silueta de alguien a quien se daba por muerto y olvidado,  un personaje aún escondido reptando detrás de las tinieblas.  ¿Será este el miedo ancestral? Me dije en silencio.

Mire al Doctor Fernández y estaba pálido, por tanto concluí había tenido la misma visión.

No están muertos los que parecen reposar eternamente – musito casi en secreto – porque el tiempo puede superar hasta la misma muerte.

Y es que los antiguos mayas tenían muchas historias referidas a los seres oscuros, según sus leyendas habitan en las 9 cuevas del inframundo, donde nos esperan detrás de las sombras,  por eso les tenían bastante miedo y respeto.

Con el tiempo Xibalbá  reprodujo su modelo en ciertos lugares escogidos, Toniná parecía uno de esos sitios. Según narraciones casi olvidadas, emergió como una potencia regional por el año 500, cuando Palenque era su rival principal.

Fíjate bien explicó mi amigo ya repuesto del momento de duda, aquí en Toniná no aparecen  símbolos de veneración a la Cruz de la Vida, tampoco hay un  dragón del cielo como en Izapan, ni Ceibas sagradas, ni serpientes y menos estrellas.

Estos parecían más preocupados por mostrar las tinieblas y la oscuridad, el final de las épocas doradas, con la amenaza de un  nuevo ciclo acompañado de poderes tenebrosos y violentos.

Por eso los astros en Toniná están de cabeza, como en picada – contesté – todavía bastante atribulado.

Envueltos en sus rayos semejan flores, pero una vez decapitados  descienden hacia Xibalba.  En Monte Albán hay unas representaciones parecidas en la fachada del Observatorio, algunos llevan a Venus y otro un cometa como compañero.

Toniná sobrevivió a la muerte de Palenque, Yaxchilán y Bonampak, todas desparecieron entre el 800 y 900.  Después se convirtió en un sitio de rituales muy poderosos,  aquí estuvieron varios grupos de guerreros Holkanes.  

Los últimos dominadores del mundo maya fueron los Itzaes, ellos bien pudieron haber estado aquí y abrevaron de estos rituales oscuros. Tienen ceremonias muy parecidas, donde aparecen fuertemente representadas  las calaveras y los guerreros de Chichén Itzá.

Resulta difícil describir cuantas y tan encontradas sensaciones pueden atosigarnos en un lugar como este. El fino detalle de los trabajos en piedra nos podría remitir hacia una admiración por tanta hermosura y maestría, pero el negro mensaje nos dejó muy pensativos.

 

Al abandonar Toniná hablamos muy poco,  una pregunta  nos atosigaba con  sentimientos  entremezcaldos de horror: ¿Los señores de Xibalbá todavía estarían aun vivos y listos para apoderarse de todo?.

 Hasta el tiempo olvida a sus muertos, repetía el doctor mirando hacia las nubes que amenazaban con desgranar la niebla en  una tormenta. 

CAPITULO V – HO

 VER DONDE LOS DEMAS NO VEN

 

"Yo había dibujado muchas veces

la pirámide, pero nunca pude ver

la serpiente de luz y sombra en la

balaustrada"

                    La Mujer dormida debe dar a luz

 

La tarde se diluía entre la irremediable oscuridad cuando deje en descanso los escritos, por un rato salí a la terraza para contemplar la entrada de la noche con la luna apenas creciente colgando del cielo. Vi aparecer las primeras estrellas  recordándome los casi olvidados episodios de mi lejana niñez, cuando conocí por primera vez Palenque, tal como atestiguaba una de esas fotografías que mi madre pegó en un cuadro, donde aparecía todavía con pañales.

 

De nuevo en el estudio llamó mi atención un tubo de aluminio, con mucho cuidado lo abrí y cual sería mi sorpresa al encontrar en su interior el códice falso con una serie de apuntes. Lo desplegué y pude ver aquellos dibujos que iniciaron la búsqueda de tantos años de mis padres.

 

En la primera página mostraba una serie de sellos estilo maya custodiando a una mujer colgada de una cuerda, anexo con un clip tenía una tarjeta de apuntes con las siguientes inscripciones:

 

“Al final de la sabiduría se renovaran las huellas del amor, cuando se oculte el sol en el camino y de nuevo se refleje la oscuridad en el mundo”.

 

La siguiente página mostraba una serie de personajes de aspecto amenazante, el primero se encontraba sentado en una especie de silla, llevaba un tocado y un mensaje que decía: “con la oscuridad que se asienta en la Tierra”.  El segundo de mirada y sonrisa diabólica lucía sobre un petate de huesos cruzados y el tercero parecía cargar un cadáver al cual soplaba con su aliento.    

 

En la tarjeta anexa decía: “Cuando se realice el final del ciclo ya no habrá señores, cuando de nuevo la muerte aparezca y este escrito sea de nuevo descubierto sobre la faz de la Tierra”. El apunte continuaba mencionando como el códice falso fue hallado en Campeche en 1980 en un entierro adentro de una vasija de barro, durante las excavaciones de una ciudad maya llamada Bekán.

 

La tarjeta terminaba diciendo: “Tengo la impresión que ellos sabían de su existencia, que eran reales, mi pregunta sigue siendo quienes son y porque están aquí”

. 

Me quede reflexionando un poco acerca de las conclusiones a las que llegaron mis padres y por un momento dudé de su cordura, ¿como pudieron llegar hasta ahí?. 

 

En los escritos vendría todo el relato de su azaroso camino, ya muy intrigado regrese a la narración procurando llevarla en una conducción lógica, para no dudar de mi propia cordura, porque yo era un hombre de mundo educado en Europa con las tesis más racionales de nuestro mundo occidental,  entonces encontré a mi padre en San Cristóbal de las Casas.    

  

Llegamos a San Cristóbal de las Casas entrada la noche, llamada así en honor al obispo protector de mayas Bartolomé de las Casas. Desde lejos  ya podíamos percibir las luces del caserío entre el extenso valle y la densa niebla descendiendo desde las montañas. 

 

Varios templos cristianos yacían incrustados en las cumbres de esos cerros envueltos en la penumbra, como  un vivo recuerdo de la feroz conquista de los blancos.

 

-      En 1528 y después de una férrea resistencia por parte de sus defensores, toda esta región cayó en manos del capitán Diego de Mazariegos. 

 

Cuenta una leyenda que los mayas para no ser esclavos de esos invasores, prefirieron lanzarse todos al Cañón del Sumidero -.  Recordó el Dr. Fernández,  en tanto nuestro vehículo se deslizaba  hacia el hermoso valle de San Cristóbal.

 

Así fue como en el valle de Hueyzactlan  del gran zacate   se fundó como Ciudad Real y 400 años después tomaría el nombre de San Cristóbal de las Casas en honor al fraile.

 

Hoy  San Cristóbal resultaba la ciudad más bella y contrastante de esta región neblinosa,  en especial los domingos, cuando llegaban gentes de todas partes formando largas filas  en los templos de los cerros, para escuchar la misa católica.

 

Los españoles construyeron enormes moles de piedra como el hermoso convento de Santo Domingo en el barrio de Cerrito, dirigido por Fray Juan de la Cruz en 1547.  El famosos templo de San Cristóbal ubicado en el cerro entre los barrios de la Merced y la iglesia de San Antonio. Los conventos de San Francisco y la Merced, entre muchos sitios creados para la nueva opresión. 

 

Al amparo de  esas iglesias,  los comerciantes instalaban un gigantesco mercado de varias manzanas a la redonda y hasta allí llevan las más variadas expresiones de un mundo mágico casi desparecido.

 

Había todo tipo de figurillas para el recuerdo, así como finos rebozos de lana,  vestidos multicolores  de cada región, hasta bolsas de piel y los delicados morrales del telar. También pudimos desayunar un chocolate con pan remojado, jugo de frutas, sin faltar los tamales chiapanecos. En tanto los aparatos de sonido, japoneses y chinos, con su música a todo volumen alegraban la vendimia dominical.

 

Muchos mayas acudían vestidos acorde al emblema de su región, desfilaban así los chamulas de blanco,  zinacantecos con quesquemetl rosas, los  tzotziles de negro.  Dos cosas los hacían similares a pesar de sus ropajes: una mirada triste y el orgullo de portar la ropa que heredaron de sus antepasados.

-      En San Cristóbal se resumen  más de 500 años del Xibalbá maya, desde la caída del último sol y su entrada a la cueva, hasta los  días finales de su historia- . Reflexionó mi acompañante.

La belleza del paisaje chiapaneco se confundía y nos enseñaba la cara más cruel del colonialismo en esta hermosa  ciudad turística, escogida por muchos extranjeros como su última morada,  pero cercada a la vez por la miseria como parte del folklore, para poder tomarse una fotografía con los indios del recuerdo.

Caminando entre tanta gente decidimos visitar la plaza principal, pero estaba llena de gente protestando con pancartas. No obstante, encontramos una banca de metal verdoso vacía y nos acomodamos bajo un árbol de laurel para observar sus movimientos. 

Esta Villa comenzó a construirse desde el centro, donde planearon erigir la nueva plaza con su Catedral, allí colocaron la picota y la horca para los nativos que no aceptaran la nueva religión,  dejando  los edificios públicos para las calles contiguas. 

 

-      En la periferia se apropiaron de los solares para construir sus mansiones, remitiendo al final a los naturales que los ayudaron en la conquista, porque a los demás los mataron o los convirtieron en esclavos -. Dijo mi amigo apuntando hacia una enorme iglesia de color amarillo.

Hará unos 10 años conocí San Cristóbal, cuando aún era estudiante – comencé a contarle al doctor Fernández -  ya entonces su problemática política y religiosa me parecía de consecuencias impredecibles, en esos tiempos había una gran división entre los poblados católicos y los evangélicos.

El financiamiento a los protestantes les permitía la entrada de fundaciones como el Instituto Lingüístico de Verano con dinero fresco.  Si  bien es cierto que recopilaban información estratégica, también invertían dinero para mejorar las condiciones de los poblados conversos, en tanto se radicalizaba  la miseria y el alcoholismo entre las comunidades católicas.

Sin embargo, el Dr. Fernández prestó poca atención a mi historia recién iniciada y retomo el tema que le preocupaba.

Ahora bien, - comentó - Xibalbá significa para hacerse hombres, por eso se trataba de un  lugar de iniciaciones chamánicas, un sitio donde los aspirantes deberían pasar las poderosas pruebas de la muerte y  el renacimiento. 

Desde ese lugar los escogidos partirían por los 4 caminos, el rojo hacia el oriente,  blanco al norte,  negro del oeste y amarillo hacia el sur.  Antes de llegar a la profunda cueva para descender  hacia el centro del mundo,  donde llegarían a las puertas de Xibalbá.

Los aprendices debían  pasar las pruebas antes de encontrar de nuevo la luz,  se trataba de experimentar en vida la interacción sagrada entre las dimensiones del mundo y el inframundo.

Entre sus divagaciones, el doctor Fernández mencionó las historias del francés August Le Plongeon, un desprestigiado mayista que trabajara en Chichen Itzá y quien descubriera al Chacmol después de un sueño donde le señaló el lugar de su entierro. Después cargo con una buena cantidad de objetos preciosos, cuyo fin terminó en un naufragio.

Cuando el aprendiz llegaba ante las puertas de Xibalbá debería reconocer el titulo de cada uno de los 12 seres que lo esperaban, el 13  era una estatua de madera y ellos le decían ¡saluda al Señor!, para poner a prueba al visitante. Todos tomaban asiento y si el novicio lo hacía, se quemaba con las piedras calientes y perdía.

Una vez pasada esta primera  prueba, seguía el recorrido de las otras 8 cuevas o casas hacia bolón tikú, según el Popol Vuh, libro sagrado de los mayas, esta eran:

2       -  La casa oscura para someter al miedo.

3       -  La casa del frío para vencer la enfermedad y el agotamiento.

4       -  La casa del Jaguar para dominar al tigre interno.

5       -  La casa de las navajas para convertirse en guerrero.

6       -  La casa de los murciélagos para trascender a la oscuridad

7       -  El río para cruzar el umbral

8       -  El árbol del mundo para encontrar la fuente de la vida.

9       -  y la salida de la cueva para el retorno a la luz.

 

Cuando el Dr. Fernández terminó de enumerar sus casas, pude ver un grupo de policías iniciando una acalorada discusión con los indígenas, a gritos les pedían desocupar la plaza porque debía llegar el presidente municipal con unos invitados.

-      ¡A ese es al que queremos! – contestaban a gritos las mujeres desafiantes. 

Hun Hunapuh fue el primer osado y no logró pasar ni las pruebas iniciales – continuaba enumerando el Dr. Fernández sin prestar mucha atención a lo que estaba sucediendo -, pero él fue a la vez el padre primordial, porque de su encuentro resultaría la fuente de vida. El árbol donde el iniciado encontrará la respuesta a su propia muerte, quien lo lograba sería “El verdadero hombre”, el halach huinik.

Dominar  El juego de Pelota resultaba la máxima expresión de ese orden cósmico, quien se introducía al cuadrángulo ponía en juego su propia vida y además, su paso hacia la siguiente.

Claro, porque esos eran los 9 poderes que te daban los Bolón Tikú, dijo contando con sus dedos.

1.     Poder del tiempo

2.     Poder de los recuerdos

3.     Poder de las visiones

4.     Poder de las distancias

5.     Poder del regreso

6.     Poder de las emociones

7.     Poder de la guerra

8.     Poder de la magia en la oscuridad

9.     Del poder sobre la vida y la muerte

 

El nivel de la protesta tomó tintes de confrontación, desde uno de los ángulos de la plaza aparecieron más policías vestidos de azul y macana en mano arremetieron contra los indígenas. Solo así mi amigo salió de sus elucubraciones y corrimos hacia uno de los hoteles cercanos para refugiarnos, en una alocada persecución con otros turistas.

El lunes muy temprano nos despedimos, la niebla apenas se levantaba con la aurora, el sol se asomaba tímido entre  los montes y las tejas coloradas estaban aún  mojadas por el rocío nocturno. Mire de nuevo hacia el pueblo cuando sus templos dormían agotados del domingo y el Doctor Fernández me llevó a la estación del autobús.

Yo tomaría el camino hacia Tuxtla Gutiérrez para embarcarme en  una aeronave de Mexicana de regreso a la capital y el Dr. Fernández se dirigió a Comitán, de donde nos envió poco después a Doña Dolores Chiej con su tarjeta de presentación.

 

 CAPITULO VI - WAK 

LAS FLORES DE MAYO

“Muy dolorosa terminará la

humanidad de la Flor de Mayo

según dicen las pinturas en los muros.

Esto será entendido cuando en

seco se muevan el Cielo y la Tierra.

Cuando esta tierra tenga el

nombre de Yucatán”.

                 Profecía de Chilam Balam

 

Hasta ahí llegó mi lectura y cerré el computador pensando como unos años después San Cristóbal resultó la fuente del último levantamiento de los mayas, sucedió en un primero del año cuando los indígenas armados con fusiles de palo tomaron la plaza.

Durante varios meses discutieron con las autoridades la emancipación de sus tierras, por esos tiempos asesinaron al candidato presidencial Colosio y firmaron los tratados de Larrainzar que nunca se cumplieron.

Su líder Marcos, un enmascarado irreverente, escritor y poeta cargado de teléfonos descompuestos y cartucheras de mentiras se hizo de fama internacional.  Gentes de muchos países comulgaron con el levantamiento maya, pero después desapareció tal como llegara, dejándolos igual o peor que antes, ahora rodeados por el ejército fueron victimas de varias matanzas de exterminio.

Según sabía por mi madre, los mayas nunca se rindieron a los invasores, entre otras rebeliones se levantaron con Jacinto Canek en Yucatán.

Después siguió la guerra de las Castas cuando Santana entregaba el país a los yanquis. Su lucha duró más de medio siglo, hasta la toma de Chan Santa Cruz por las tropas de Porfirio Díaz. Continuaron peleando en la revolución, incendiaron las haciendas del henequén y a finales del siglo el levantamiento inicio desde Ocosingo, donde aquel amigo de mi padre había encontrado su Xibalbá.

Según los escritos se trataba del último tramo de su larga historia iniciada miles de años atrás, cuando los señores del inframundo debían regresar para conducirlos por años de luchas y desgracias hasta culminar con un gran cambio y eso al parecer formaba parte de las tribulaciones paternas.

La noche avanzaba y aproveche para llamar por larga distancia a mi compañera, brevemente le informé de los últimos acontecimientos y después intenté dormir un poco, pero los pensamientos  continuaban asaltándome.

No había nada racional para relacionar tantas historias en apariencia  lejanas y absurdas, todo sonaba muy confuso, pero tal vez por eso despertaba una gran curiosidad. Seres de ultratumba, profecías antiguas, cuevas de la oscuridad y hasta luces en el cielo, a donde les llevaría todo este laberinto?.

Observé las manecillas del reloj, marcaba las cero y treinta y tres de la noche, pero aun podía leer un poco más y por eso decidí abrir de nuevo los escritos.    

Don Ernesto era guardián de la cultura mexicana y también danzante, tenía su Mesa de tradición donde se integraban los círculos para realizar sus antiguos ritos ya sincréticos, así conservaban las últimas comandas meshicas  transfiguradas a la conchería.

Según nos explico, para poder continuar con la tradición sus abuelos debieron adaptarse a los invasores, porque los frailes les prohibieron sus instrumentos como el huehuetl y el teponaxtle, dándoles a  cambio las guitarras. 

Ellos las construyeron con las  conchas de armadillos y al mismo tiempo tomaron las alabanzas católicas, para invocar a sus antiguos dioses hasta convertirlas en un ritual totalmente sincrético.

Don Ernesto nos contaba la historia de México de acuerdo a los 5 soles, cada uno de ellos se debió al pleito entre Quetzalcoatl representante de la luz y Tezcatlipoca el señor de la oscuridad. Ambos fueron hijos de Omecihuatl femenino y Ometecuhtli masculino,  quienes a la vez formaron a la suprema dualidad llamada Ometeotl.

Estos personajes cósmicos juegan a la pelota por los siglos y cada ganador siempre tendrá derecho a crear un nuevo sol. El primer sol fue para los hombres jaguar Ocelotl y estos fueron los hijos de Tezcatlipoca, quien les dio además sus características felinas. Durante ese tiempo, el señor de los espejos creó un sol demasiado fuerte y encendió una gran hoguera para destruirlos.

En el segundo sol ganó Quetzalcoatl y se le llamó Sol de Ehecatl el viento,  pero sus habitantes desaparecieron con el viento y cómo vivían en las selvas, los sobrevivientes se convirtieron en monos. 

El Tercero de la lluvia de fuego Quiahuitl, fue otra vez de Tezcatlipoca y si bien alcanzaron grandes niveles de cultura, su civilización fue destruida por una lluvia de fuego.  Hubo además sequías y los habitantes fueron sojuzgados por un enviado de Tezcatlipoca llamado Inhuatima, quien implanto una dictadura hasta que optaron por rebelarse y abandonar las ciudades.

En el cuarto sol Atl de Agua,  Quetzalcoatl regresó en su personalidad de hombre para dar de nuevo la luz a la sabiduría perdida.

Este hombre se llamo Ce Acatl Topiltzin quien ostentaba el grado Quetzalcoatl,  profeso con su palabra en Cholula, Tulancingo, Xochicalco y fundó Tula Xicotitlan.  Pero traicionado por Tezactlipoca, quien le incito a beber el pulque, se exilio y a su muerte se transformo en el planeta Venus prometiendo regresar.  El cuasto sol se destruyó por el agua, porque hubieron grandes tormentas, inundaciones y de nuevo desaparecieron.

El Quinto,  Sol del Movimiento Ollin, corresponde a Tezcatlipca, él engaño también  a los meshicas haciéndoles creer en el triunfo de Quetzalcoatl porque se trataba de un señor de la luz rubio, quien llegaba para cumplir la promesa dada por Ce Acatl Topiltzin Quetzalcoatl, cuando les prometió volver desde el mar.

El final de ese sol del movimiento sería anunciado por un enorme temblor de tierra, Don Ernesto decía que también lo anunciaba el cometa más famoso de la historia. Por eso el Halley y el terremoto destructor, resultaron el anuncio definitivo para el nacimiento de un nuevo sol.

Una parte de nuestro grupo encabezados por el Lic. Lazo decían  sería el sexto sol. Otros, más afines a Don Ernesto, preferían recurrir  a llamarle el primero, porque en el círculo del Tonalamatl (calendario Azteca) solo podían leerse siempre cinco soles.

Durante estas discusiones, Don Domingo resultaba más afín a la historia maya de las  tres piedras sembradas durante los 13 Nicte Katunes, a los que  llamaba las 13 Flores de Mayo.

He aquí un resumen de la historia contada por Don Domingo, durante varias sesiones:

Nicté Katunes (Baktunes) 1 y 2 -  El Ascenso (5200 a 4400 años).

Todas las culturas nos narraban como recibieron de otra anterior sus conocimientos.  Lo mismo sucedía en Sumer con Oannes, Kontiki  y Quetzalcoatl,  los Vedas que mencionaban a los héroes Krishna y Arjuna o  los egipcios cuando contaron al griego Solón la historia de Atlántida.

En América hace 5200 años florecían ya grandes ciudades en Perú y el lago Titikaka, posiblemente surgieron desde los pueblos de pescadores,  quienes primero crearon  sus santuarios  y luego  ciudades sagradas en las montaña,  así fueron diversificando sus actividades hasta urbanizarse. 

Edificaron las pirámides más antiguas conocidas hasta hoy, creando además grandes plazas para efectuar sus ceremonias multitudinarias, nacieron los cultos a los antepasados y la momificación.  Realizaron además de las enormes sillerías, un arte muy especial porque fueron alfareros, lapidarios, muralistas y crearon además un calendario cósmico muy preciso.

Hay vestigios de otras ciudades más antiguas en el Amazonas, donde tal vez crearon las primeras chinampas, desviaron el curso de los ríos y edificaron centros ceremoniales. Al menos,  han encontrado posibles residuos, restos de escritura y petroglifos, pero estos centros en la selva no han sido datados con exactitud.  

En  Mesoamérica comenzaron la siembra y domesticación del maíz hará unos 7000 años, desde Guatemala,  Chiapas, hasta Tehuacan, Tlatilco y Cuicuilco, las primeras aldeas en el Valle de México tal vez alcanzan más de 5000 años.

Por esos tiempos en la India aparecieron los libros de sabiduría llamados Vedas. Sobresalen las leyendas de Arjuna en el Mahabaratha, donde se narran las batallas en carros voladores, rayos desintegradores y otros artefactos hasta hoy misteriosos.  También les dieron las bases para la religión india, con la meditación, el yoga y los mantras sagrados.

En Sumeria los pueblos fueron educados por Oannes, quien provenía del mar y les enseñó  escritura, matemáticas, astronomía y el modelo aun vigente para el zodiaco occidental.

Los sumerios escribieron todo tipo de tópicos como novelas, leyendas,  pasatiempos, contabilidad y fabricaron también juguetes para los niños. Ellos se remontaban hacia un diluvio destructor de la civilización anterior en la famosa Epopeya de Gilgamesh, escrito realizado mucho antes al bíblico Noe.  

Entre sus ciudades principales mencionaron Ur y Uruk, como pueblos exóticos  a las orillas del Tigris y el Eúfrates en Irak, en el siglo XIX descubrieron varias de estas ciudades mencionadas en la Biblia, Jericó y otras en Anatolia, hoy Turquía.

China estaba habitada por pueblos de culturas milenarias, con sus antiguas dinastías de sabios y artesanos, pero aun estaba dividida como nación. China como tal, aparecerá miles de años después con Chin Huan Ti y de ahí su nombre.

En Egipto a finales de la primera Nicté construyeron sus  pirámides  muy similares a las americanas. Fueron concebidas por Inhothep en Sakara, después se erigieron las tres magnificas que hoy conocemos y las fechan en 4600 años de edad, antigüedad también atribuida a la esfinge.

En Inglaterra y Francia construyeron los hengues, de los que destacará Stonehengue, considerado hoy como un observatorio estelar y sagrado, porque se alineaba perfectamente con los astros, de manera similar a los de la antigua América.

En todas las civilizaciones del mundo puede observarse una gran atracción por las estrellas,  el estudio de su relación con la tierra y el misterio de la muerte, algo que también puede adaptarse a la leyenda del inicio maya.

La Expansión, las Flores 3 y 4, (4 400 – 3 600 años).

El rey Sargón realizó sus conquistas por Sumer y se transformaron luego en las culturas Acadia, Asiria y de Babilonia ya como una gran civilización, producto de las varias culturas del Tigris y Eufrates.

Egipto se expandió hasta los confines del Nilo, durante  la Tercera dinastía la capital se establecieron  en Menfis.  El nombre del principal templo,  Hat Ka Ptah "casa del espíritu de Ptah", en griego  se decía Aegyptos y con el tiempo estos designaron así al barrio donde se encontraba el templo, luego a toda la ciudad y más tarde le llamaron Egipto a todo ese gran país.

Aparecieron también los fenicios, quienes llevaban su intercambio a través de los mares, discurriendo por el Mediterráneo, el Atlántico y por las costas africanas de Gadírica, según contaron los egipcios a Solón.

Cada vez resulta más probable – especulaba Don Domingo – que hayan incluso logrado comunicación con la antigua América, pero no en son de conquista, porque los fenicios siempre fueron comerciantes,  ellos llevaban y traían mercancías. Sus ciudades más famosas fueron Biblos, Sidón y la Isla de Tiro, siglos después  destruida por Alejandro de Macedonia.

En el Mediterráneo había puertos de comerciantes por donde transitaban las mercancías, fue entonces cuando sucedió  la guerra de Troya y Micenas pudo tomar el control de esas antiguas rutas. 

De las islas minoicas sobresalieron Cnosos y Akrotiri en Thera, destruida por el volcán Santorini hace 3600 años. El arqueólogo griego Marinatos les decía Atlántida,  aun cuando no concordaban ni las fechas, ni los lugares.

En América, además de Tiwanaku y otras ciudades del Titikaka y Los Andes, se fueron creando nuevos asentamientos.  Surgió el estilo olmeca, en Guatemala nació la llamada cultura “proto-maya”, ya no como pueblos dispersos, había grandes centros de población en la región del Mirador,  Tres Zapotes Veracruz y Cuicuilco en el Valle central.

En la India se expandieron los Brahmanes arios y se impusieron a las otras culturas anteriores como los Nagas,  quienes bien pudieron atravesar el Atlántico con sus copetes de serpientes, muy parecidos a los adornos mayas y olmecas. Al menos, los números olmecas, mayas y nagas se escribían igual.

Los imperios, Flores (Baktunes) 5 y 6 (3600 – 2800). 

Egipto caminó hacia su mayor esplendor, en sitios monumentales como Abu Simbel,  Luxor (Tebas),  Karnak,  hasta llegar a la opulenta dinastía de los faraones Ramses, una época cuando la Biblia señala el éxodo de los judíos liderados por Moises.

Se trató de una gran expansión al exterior tanto por Asia hasta el río Éufrates y Kush en Nubia. Durante La dinastía XVIII comenzaron una serie de faraones guerreros como Ahmose I, Tutmosis III y Tutmosis IV. 

Amenhotep III  detuvo la expansión e inició un período de paz interna y externa. Su hijo Amenhotep IV, Akenatón,  inició una reforma religiosa tendente al monoteísmo, ganándose la oposición del clero de Amón, a la vez se perdieron grandes posesiones en Asia ante los hititas. Después llegaron nuevos guerreros expansionistas como Sethi I y los Ramses.

Babilonia se había convertido en el símbolo de una gran  civilización tal como ahora la entendemos,  con todos sus placeres y defectos.  En las leyendas persisten los exuberantes jardines de la reina, las historias de Nabucodonosor y la enorme torre de Babel, señalada en la Biblia como castigo para quienes pretendieron alcanzar el cielo.

En Israel la Biblia menciona a Salomón como su rey y gran sabio,  por el año 900 a.c.,  bajo su auspicio, se construyó el Gran Templo donde reposaba el Arca de la Alianza.

También inició el camino de las ciudades estado griegas, en especial de Atenas y Esparta,  de sus guerras contra los invasores persas, surgió la necesidad de formar sus primeras alianzas. 

En tanto, se expandió por América el estilo olmeca y maya, el cual semejaba en mucho desde Tiwanaku en el lago Titikaka.  Las ciudades del Supe se transformaron  en la cultura Chavin de Huantar. Se unificaron los calendarios, los sistemas de numeración y la astronomía. 

Los Maestros, Flores 7 y 8, (2800 a 2000 como año 0 )

Surgieron en cada región los grandes maestros de la civilización actual.  Durante un período hace 2600 a 2400 anos,  Confucio y Lao Tse impartieron sus enseñanzas en China.

Sidartha Gautama Buda apareció en la India por el año 500 a.c.,  Socrates y Platón en Grecia,  Soroastro impartió su visión en Persia. América alcanzó un gran nivel con el culto a Quetzalcoatl y sus seguidores fundaron Teotihuacan.

Por el año 500 a.c. el Imperio Persa dominaba al mudo oriental y Atenas se erigió como la gran ciudad de Grecia. Poco más adelante ambas caerán en manos de Alejandro el Grande.

Surgió entonces la ciudad Alejandría, última de las dinastías de Egipto llamada de los Ptolomeos.  En 200 a.c. comenzó la expansión de Roma. Heredera, según su propia leyenda, de Troya a través de Eneas y sus descendientes Rómulo y Remo.

 Chi Huan Ti unificó China y le dio su nombre,  inicio además la construcción de la gran muralla. En tanto, todas las culturas de América conducían hacia Teotihucan la gran capital, formada por barrios llamados Calpullis, unidos por lazos de sangre de sus colonos.

 

Ya para el año cuando nació Cristo, Teotihuacan alcanzaba su esplendor y sustituyó con su influencia al estilo olmeca. Los rastros teotihuacanos los hallaremos desde Monte Albán Oaxaca hasta Kaminaljuyú  en  Guatemala.  En tanto absorbían la herencia olmeca,  ciudades como La Venta, Cuicuilco y Tres Zapotes decayeron y fueron abandonadas.

Por estos tiempos aparecen nuevos pueblos mayas como Izapa, Kaminaljuyú, Uaxactún y Tikal, pero hay otras como Kuwik y Dzibichaltún que continuaron. En este momento los unió una misma religión y creencias comunes, tal como lo demuestra el calendario de 260 días utilizado por todos, las figuras de la serpiente emplumada, el jaguar,  la veneración a las cuevas, el tipo de pirámides y muchas otras similitudes.

Tiwanaku alcanzo su último esplendor con los aymaras, en tanto Monte Albán fue capital de los zapotecas, los mayas fundaron ciudades como Calakmul y las ciudades olmecas como La Venta y San Lorenzo entraban en decadencia.

Y en Palestina nació Jesús, el último de los grandes maestros, durante la época de los cesares  romanos.  

La Gran Caida, Flores 9 y 10, (0-800 d.c)

Alejandro destruyó el imperio Persa, a su muerte fundaron en  Egipto, Alejandría de la estirpe griega de los Ptolomeos  y a la muerte de Cleopatra, la última de sus faraones, los romanos lo acabaron.  Comenzó así el auge y la decadencia del Imperio Romano por solo 400 años hasta dividirse en 476 d.c..

En Constantinopla se oficializó el cristianismo por Constantino el Grande,  los cristianos escribieron los Testamentos, destruyeron la Biblioteca de Alejandría y con ella se perdieron los vestigios de toda la sabiduría anterior.

Con la muerte de Chi Huan Ti una serie de batallas desmembraron China, sin gobiernos claros fueron presas de guerras intestinas hasta la llegada y conquista de los mongoles de Gengis Khan.

En América se documentó la posible llegada de unos monjes chinos, quienes escribieron sus experiencias y narraron sus costumbres que los señalaban como pacíficos. Tenían un dios con una serpiente (Quetzalcoatl), quien les enseñó la cultura y solo les pedía como ofrenda mariposas y flores.  Sucedió por el año 400 d.c. y de ese tiempo data el llamado Templo de Quetzalcoatl en Teotihuacan.

Pero, por el año 700 Inhuatima tomó el poder  en Teotihuacan, todas las ciudades de América se derrumbaron una a una, hasta el Titikaka. Abandonaron Monte Albán y los mayas entraron en un período de luchas, culminando con la caída de Yaxchilán, Calakmul, Tikal y Palenque.

Se dieron grandes migraciones por toda la región con el abandono y surgimiento de otras ciudades, unidas por un  pasado cultural pero ya producto de los guerreros efímeros, quienes nunca volvieron a alcanzar el antiguo esplendor.

Flores o Baktunes 11 y 12 (800 – 1600 d.c.)

La División del Mundo

En la Europa de la Edad Media el cristianismo dominaba, se les prohibió leer, por eso los pueblos penetraron a la oscuridad y la superchería.  Nació  la imagen del diablo tal como lo conocemos, los brujos, los hombres lobo y los vampiros chupa sangre. 

Hubo terribles pestes y enfermedades por insalubridad, también luchas de los feudales por el poder y aparecieron los primeros movimientos unificadores en las futuras grandes naciones como Francia, España, Inglaterra, Italia y Alemania.

En India y Oriente se expandió el Islamismo, los musulmanes llegaron hasta la India e impusieron su religión.  Crearon  las mezquitas y muchos de los sofisticados palacios que hoy conocemos, en el mismo Jerusalén transformaron los restos del Templo de Salomón en una Mezquita.

A finales del Baktún 11, los europeos iniciaron las cruzadas para recuperar tierra santa, apoderándose de Jerusalén. Lo reclamaron por ser el sito donde nació Jesús, derrotaron a los musulmanes y permanecieron en la ciudad por 100 años, hasta la llegada de Saladino.

En 1270 terminaron las cruzadas en una derrota total, poco después quemaron a los templarios,   Marco Polo llegó a China y les llevó la pólvora entre otras maravillas.

En América por el año 900 aparecieron los Toltecas históricos de Ce Acatl Topiltzin (nuestro amado hijo 1 Carrizo), quien se atribuyó esta misión de renacimiento bajo el nombre de Quetzalcoatl.

Con esta consigna se lanzaron a conquistar los territorios del sur, se extendieron hasta Nicaragua, “hasta aquí llega Anahuak” en nahuatl.   Ellos fueron guerreros filósofos, en Chichen Itzá, Kukulkán  (un Quetzalcoatl),  creó el nombre de mayas,  quienes a la vez fundaron Mayapán en su honor.

Las desavenencias entre familias y alianzas, según relata la Crónica Matichú, dieron al traste con los mayas descendientes de Kukulkán. Peleados los Kokom con los Xiuh y estos con los Itzaes, terminaron destruyendo Chichén Itzá y Mayapán.  

Así concluyó la historia antigua de esta cultura, su última ciudad fue Ich K’aan Siho, llamada también Tho y hoy Mérida, era La Ciudad de la Faz del Cielo, según relataban  los libros de Chilam Balam.

Los meshicas y los incas fueron los últimos herederos de las culturas milenarias, recuperadas en los Calmecac y por los Intis, quienes dominaron por la fuerza solo unos pocos años.

Tenochtitlan fue la última gran ciudad de Mesoamérica y Cozco la postrer capital de los Incas. A finales del 12 Baktún, Laka Nicté Katún, llegaron a nuestras costas los primeros hombres barbados de occidente, quienes estaban profetizados para conquistarlos con otra religión.

La doceava flor de mayo señaló el principio del fin, con la muerte de Cuauhtemoczin, Atahualpa y la ruina de todo cuanto pudieron destruir los blancos recién llegados.      

Baktun 13, Oxlahun Nicté Katún (1600 – hoy). 

Del Colonialismo y la Decadencia global.

 Con la caída del Anahuak inicio el colonialismo y la competencia de las naciones europeas, porque aprovechando la superioridad de sus armas se dedicaron a conquistar el resto del mundo. 

Los ingleses destruyeron a los habitantes de Norteamérica y nació EU, en el camino llegaron también al Africa, la India, subieron hasta el Tibet y trataron de conquistar China.

EU se convirtió en una gran potencia como hija legitima de los ingleses, se apropiaron de más de la mitad de México, siguieron un buen número de batallas por sus colonias y culminaron en las dos grande guerras mundiales.

Descubrieron la bomba atómica y además probaron sus efectos en otros seres humanos. Sacrificaron en un minuto a millares de seres, mataron muchos más de los que habían caído en toda la historia; eso sí, en nombre de la civilización y la paz.   Después se repartieron el mundo, surgieron las grandes empresas transnacionales,  la ambición por vender el petróleo (sangre de la Tierra), la depredación globalizada y las grandes epidemias.

Al final de la última flor de mayo,  todo  va a concordar con las predicciones para la Cuenta Maya y también le darán forma a muchas de las antiguas profecías de los indios americanos como el jefe Seattle, yo ya no estaré para verlo, nos dijo Don Domingo.

Aquí termina una  parte de los escritos de mi padre, era ya de madrugada y me hallaba solo deambulando por una casa repleta de recuerdos.  Opte por dejar un rato la lectura y prepararme una cena muy sencilla con café y un emparedado.  Después me instalé de nuevo en el patio y me quede mirando algunas estrellas junto al viejo telescopio Celestron de mi padre.

En Irak, al parecer la serpiente ya se había mordido la cola cuando destruyó su propio génesis.  Lo que siguió después fue el gran quiebre de los sistemas financieras capitalistas, el crack de los bancos y para muchos el principio del fin.

En tanto, la sobrepoblación, la miseria, las nuevas enfermedades y el hambre crecían, había enormes tormentas y catástrofes como producto del recalentamiento de la Tierra, el derretimiento de los polos y la incontrolable polución.

¿Será que los mayas sabían por sus Flores de Mayo acerca del ascenso  y la larga caída de esta humanidad?.

La noche estaba un poco brumosa pero dejaba ver algunas estrellas brillantes, recordé cuando mi madre nos las señalaba una a una por sus nombres, mientras mi padre preparaba el telescopio, penetrando  la oscuridad con una lamparita solar.

Esa es Vega de la Lira, forma el Triángulo de Verano con el Aguila y Deneb  la cola del Cisne.  Allí al sur está la Vía Láctea, el Sagitario y esa grande roja es Antares. Ah mi madre, tan cariñosa y bella, aun suelo percibir el olor a las flores de mayo de su regazo.

CAPITULO VIII - UAXAC

A LAS PUERTAS DEL MAYAB  

 

Podría describir a mi madre como una mujer poderosa, pues no obstante  su figura menudita parecía un dinamo revolucionado. Ella era independiente, segura y siempre estaba al tanto de las novedades, por eso gustaba recortar los periódicos y coleccionar diversos tipos de información en su archivero, lo cual la mantenía siempre como un motivo de plática.

Solía reunirse con sus amigas y estudiar diversos tipos de disciplinas, por mucho tiempo colecciono las novedades astronómicas, pero luego fueron cambiando sus preferencias. Durante mi adolescencia estaba más interesada en las doctrinas orientales y cuando deje la casa para encontrar nuevos caminos, ella apoyó sin reservas mi idea, explicándome que eso sería la única forma de romper con mi provincianismo mental.

Durante esos días estaba muy concentrada en la meditación trascendental, practicaba además danzas tibetanas y solía pasarse varias horas ensayando técnicas ancestrales de respiración. Detestaba la TV, dormía muy poco y según explicaba era solo para recuperar  energías mediante una técnica tibetana, antes de encender nuevamente su motor.

Creo fue en la última década del siglo cuando manifestó su cambio radical, poco a poco fue dejando de lado la astronomía y la sombra de mi padre, para dedicarse a otra búsqueda.

Sucedió después de varios de sus viajes con mi padre y también pienso influyó mucho para que él renunciara a su trabajo de muchos años, pero sobre todo se inmiscuyeran otros asuntos, antes de desembocar en  sus trascedentales descubrimientos.

Siempre decidida alentaba a mi padre, quien a veces no demostraba tanta seguridad, porque según ahora descubro en estos escritos, le costaba trabajo violar sus reglas elementales de la ciencia, lo cual resultaba natural dada su educación mas cuadrada, en tanto ella se manifestaba como un espíritu mucho más libre.

Su lucha conmigo era por su deseo de verme distinto, para ello solía inscribirme en cursos bastante heterodoxos basados en las disciplinas orientales. Pero más tardaba en retirase que yo en huir de esas clases, no era mi camino y prefería irme con otros seres obligados, para fumar un cigarrillo o tratar de conquistar alguna de mis compañeras del grupo.

Los últimos cinco años del siglo trate de alejarme mucho más de su influencia, por eso solía mentirle y  fui perdiendo mi relación con ella, quien estaba desesperada por su pérdida de control. 

Así nos descubrió el nuevo siglo,  poco después a las elecciones en México logré cruzar el océano Atlántico, porque conseguí una beca para estudiar en la llamada madre patria.  Llegue durante el verano, cuando Madrid quemaba con más de 45 grados a la sombra y los españoles corrían en busca de las brisas del Mediterráneo.        

Resulta difícil describir tantas sensaciones encontradas que me embargaron cuando recorrí por primera vez La Gran Vía,  repleta de luces y con todo su esplendor. Me sentía muy pequeño ante tantos y tan  variados edificios, muchos de ellos  Art Decó,  coronados por aurigas, dioses griegos, ninfas y otros seres mitológicos.

Más adelante se abría la ruta hacia la Plaza de las Cibeles y la Puerta de Alcala reguardando los hermosos jardines del Retiro, el Museo del Prado, Recoletos  y la famosa avenida de la Castellana. En un viejo edificio de Recoletos me instalé y durante un tiempo me moví por estos rumbos de tan exquisita evocación. 

A veces, los amigos solíamos instalarnos en los bares de La Castellana para disfrutar unas tapas, las papas no muy bravas y algunas cañitas bien frías. Contemplábamos felices el paso de las bellas españolas, mujeres libres, instruidas y muy platicadoras, ellas iniciaban su caminar desde el crepúsculo, en una peregrinación que se prolongaba por toda la corta noche.

Nuestro lugar de estudios fue la Universidad de Alcala, en el cercano pueblo de Henares, un antiguo palacio cobijado por la estatua de Cervantes y los nidos de las enormes ciguenas. Hasta allí llegábamos después de salir muy temprano, unas tres veces por semana, para escuchar a nuestros maestros españoles, todos ellos muy orgullosos de su pasado.

Con el tiempo surgió una buena amistad con el profesor decano, un viejo luchador social de apellido Galvez. El era un apasionado de la historia de Europa y una tarde después de las clases, se acercó para invitarme a conocer cierto lugar donde muy pocos tenían acceso, aquí tengo la llave – me dijo – vamos para que conozcas la historia.

Caminamos por los patios del viejo palacio hasta llegar a su antigua capilla, con mucho sigilo abrió el portón y penetramos así al recinto que tan celosamente cuidaban. Adentro se abría la nave, un enorme y frío espacio dividido por filas de bancas, al fondo se erigía el altar con un mausoleo de mármol dedicado al cardenal Cisneros que presentó al navegante Cristóbal Colón a la corte de los reyes católicos.

Custodiaba al féretro esculpido en mármol, un grupo de ángeles descabezados durante la invasión napoleónica, todos alrededor de la figura central en piedra de aquel venerado cardenal.

 -No somos tan antiguos como ustedes, pero también tenemos nuestra historia – expresó orgulloso el decano.

- Todos formamos parte de esa herencia, desde los egipcios, los romanos, los cruzados, aquí estamos respirando la historia – le contesté emocionado.

El decano me tomo del brazo, pude sentir su orgullo y vibrando me contestó:

-      En efecto, estamos respirando la historia -.

Y es que España resultaba toda una combinación de herencias ancestrales, desde los lejanos egipcios representados en el templo  Debod,  los sobrios y lúgubres castillos amurallados como el aplastante Convento  San Lorenzo del Escoral, las mezquitas árabes, la colorida Almudena, el rococó de los tiempos afrancesados de La Gran de San Idelfonso, hasta llegar el Art Decó y la moderna Puerta de Europa.

Nada mejor a Toledo para profundizar lo que fue esa historia de España, construida bajo la protección de una muralla y un foso, sus estrechos callejones nos remontaron a distintos momentos de la historia. En esta antigua ciudad los puentes romanos se entremezclan con las hermosas mezquitas moras En las callejuelas  las pinturas del Greco evocan sus fantasmas y además, aun sobrevive el sangriento Alcazar, de tristes recuerdos para los españoles de hoy.    

Por estos rumbos se fraguó la liberación de los moros y la preparación para la posterior invasión hacia las lejanas tierras de América.  Aquí se cuenta la historia de los reyes y sus contubernios con los sacerdotes católicos como los cardenales Cisneros y Mendoza, para lograr el ascenso de Isabel la Católica, quien hoy descansa tranquila en el corazón de esta gigantesca catedral de reminiscencias góticas.     

Gracias al decano Gálvez, podía ya identificar una buena parte de la historia de este hermoso país tan cercano al nuestro. Guiados también por otros maestros de la Universidad de Alcala, podíamos profundizar mas en sus leyendas y costumbres tan similares la nuestras.

De aquí un día partieron los herederos de los templarios para descubrir y conquistar La neuva España.  Pero antes de continuar con los templarios y la ruta que habrían de tomar para extender su religión hacia nuestros pueblos americanos, valdría la pena regresarnos unos años, al momento cuando mi padre decidió abandonar la astronomía para dedicarse de lleno a su propia búsqueda, pero dejemos que sean ellos quienes cuenten esa historia. 

En 1993 después de algunos viajes lejanos, nos dirigimos de nuevo hacia el sur de esta gran nación llamada México.  Mi compañera Alix estaba muy emocionada porque solíamos disfrutar de muy pocas vacaciones y esta vez decidí alejarme por un tiempo de la desgastante rutina,  para realizar un viaje por varios meses que resultaría fantástico.

Esa vez dormimos en Catemáco, la antigua laguna de los olmecas, por la mañana decidimos disfrutar de un paseo en lancha, ideal para visitar parte de las islas donde se guardan aun los  secretos de aquellos misteriosos chamanes de nuestra cultura madre.

En los años cuarenta con los descubrimientos de Mathew Stirling y Guillermo Bernal, decidieron oficializar el nombre olmecas “los habitantes de la tierra del hule”, como nuestra cultura madre, porque así les llamaban en náhuatl a las gentes del Golfo de México.

Pero según Don Ernesto,  la raíz olmeca provenía de ollin - movimiento y macatl - mecate o hilo,  es decir “el hilo que te une al movimiento”. Para él, Olmecas resultaban  quienes lograban conectarse  al movimiento del universo. Pero en realidad nadie sabe cual sería su nombre original.

Para los expertos,  olmeca fue un estilo de vida desarrollado en México entre los años 1500 antes de Cristo hasta el 400 de nuestra era,  por eso se les ha considerado la cultura madre de Mesoamérica y el inicio de todo, después desaparecieron sin dejar rastro.

En la selvática región de los olmecas encontramos saltos de agua, cuevas sagradas, árboles ancestrales, gritos de pájaros y animales exóticos irrumpiendo el  silencio de la selva. Pero,  sobre todo, la sensación de una energía sutil y  muy especial  que nos conmovió hasta lo más profundo.

El camino se tornaba cada vez más impresionante,  montados en una enorme y angosta serpiente discurríamos entre las montañas, deslizándonos por la región hoy llamada de los Tuxtlas. Adentro de ese agobiante espesor se escondían cientos de ciudades desaparecidas, con sus enormes sillerías geométricas y perfectas, confundidas para siempre entre  cerros y frondosos árboles centenarios.

De sus nombres ya perdidos entre los siglos, solo se mencionan como Tres Zapotes, San Lorenzo Tenochtitlan, Las Mesas.   Ciudades que fueron carcomidas por las selvas y el petróleo, solo quedó una pequeña parte de su obra eterna en los museos  de la región   

El Museo de La Venta como el de Jalapa, nos permiten adentrarnos al espacio de la cultura olmeca, caminando entre las estelas donde dejaron plasmada su misteriosa cosmogonía.

En esas piedras labradas  podíamos ver a los antiguos chamanes, algunos rodeados por ángeles con alas, los personajes llamados serpientes emplumadas y también  muchos niños con los rasgos de un jaguar. Había además restos de antiguas tumbas, algunas de las  enormes y misteriosas cabezas con rasgos orientales y negroides, ¿de dónde llegarían los olmecas?.

La ciudad de La Venta fue considerada por mucho tiempo una de las más antiguas, cuando la descubrieron muchos investigadores pensaban que ahí se construyó la primera pirámide  similar todavía a una montaña, también se realizaron los murales mas antiguos y de esas ciudades descendieron todas las demás.

NA CHA K´AAN

Dos horas adelante de Villahermosa encontramos  la primera ciudad maya y una de las más famosas, se trataba de un hermoso lugar creado para aprovechar esta exuberante región repleta de cerros, lagunas, saltos de agua y muchos ríos. 

Llegamos anocheciendo después de un enorme aguacero en el camino, después de observar los rayos estrellándose contra el suelo. En tanto, una cortina de agua apenas nos dejaba intuir nuestra ruta hacia el antiguo centro ceremonial.

Existen varias versiones de su nombre original,  Alberto Ruz la bautizó como  Na Chán, pero también pudo llamarse Na Chan K´aan “la pequeña casa del cielo”.  En los glifos aparece asimismo como El Lugar de las Grandes Aguas, para Chavero en México a través de los Siglos,   Pal Em Ke significaba “el lugar donde van los niños a bautizarse” y los españoles lo entendieron como una palizada.   

Había dos formas de penetrar a los restos de la antigua ciudad, por la puerta principal llegaríamos directo al Templo de las Inscripciones, donde Alberto Ruz encontró la Tumba de Pakal.

Pero decidimos acceder desde el río con los Baños de la Reina, por donde se percibía un poco del sentimiento de aquellos  antiguos exploradores.  Atravesamos un puente colgante y subiendo entre los restos de La Casa de los Murciélagos, llegamos a la casa de los arqueólogos.

En la casa de los arqueólogos hallamos a nuestro amigo  Gildardo, quien formaba parte del grupo explorador en plena temporada. Nos recibió muy amable y nos condujo durante buen rato en nuestro viaje hacia pasado, para mirar Palenque con sus ojos.

El grupo del Conde se llama así porque en efecto aquí vivió por un tiempo el conde Waldeck, un europeo aventurero y explorador. Después nos mostró El Juego de Pelota y mas allá, caminamos por el otro lado del río hacia la Plaza del Sol.  

En la Plaza del Sol escalamos el Templo de la Cruz y según explicó, durante mucho tiempo se confundió a Palenque con el estilo tolteca y por eso lo reconstruyeron en cuatro, cuando en realidad los mayas utilizaban el tres.

Penetramos al recinto donde se percibía un fuerte olor a guano de murciélago y apenas se notaba el famoso mural, que según nos dijo, representaba el momento de la transmisión del gran  Pakal a su hijo Kán Balam. 

Al mirarlo detenidamente,  notamos como en la entrega hay un enano mágico, le llamaban alux y se encontraba sentado sobre una almohada. Para los científicos occidentales  se trata de un “muñeco maniquí” como símbolo de su poder, aseveró Gildardo.

Otra de las construcciones que visitamos fue La Casa del Sol,   era más pequeña pero también conservaba un mural similar.  En este caso, al centro había un gran escudo con la máscara del sol Kinich Ahau, como le llaman al señor de la luz del sol, de donde tomó su nombre moderno la plaza. 

Nos resultó muy difícil descubrir  algo semejante a la cuarta construcción de la plaza hacia el sur, parecía la mayor pero aun  no la habían  desenterrado, quizás se trataba de una pirámide muy elevada. 

Así llegamos a La Plaza Principal, estaba delineada por el Palacio donde se encuentra la Torre observatorio con sus cuatro ventanas hacia los rumbos. La construcción lleva muchos  símbolos y ventanas en forma de Ik, el viento,  por eso le dicen también Palacio Bolón Ik, de los nueve vientos.

Abajo discurre el laberinto satunsa, donde se realizaban los bautizos a los niños de 13 años.  Una vez ahí, el iniciado bajo los efectos de una poción alucinógena, tal como lo explicaba el Dr. Fernández, debía descenderse hacia Xibalbá  el inframundo y triunfar como los gemelos del Popol Vuh para ganar el derecho divino.  El mismo Pakal se sometió a la prueba y cuentan las leyendas que su pueblo lo aclamó cuando emergió triunfante.   

Por último, arribamos al conjunto donde se encuentran el Gran Pakal,  subimos  al Templo de las Inscripciones  y me detuve para tratar de leerlas utilizando el método de Don Domingo. De pronto regresaron a mí aquellas reuniones en la biblioteca perdida pude interpretar a su manera los sellos que decían:

Porque él es el señor que nos sustenta, quien conoce el valor verdade rode las tres piedras y de las luces del cielo. Quien una vez ya preparado pudo ver donde los demás no ven, pudo ver en la oscuridad y lo que hay detrás, porque él es el Men, el que conoce el sonido de la luz y puede ver en el sonido sagrado”.

- No es exactamente como yo traduciría, pero suena interesante – comentó nuestro acompañante.

Después pudimos descender por la estrecha escalera para sentir un poco del agobiante sudor de la tlaloc, mientras más descendíamos, más imaginaba  cuando Alberto Ruz  bajaba agarrándose de las  paredes húmedas,  antes de chocar con otra tapia,  hasta por fin descubrir al señor a quien llamó Uaxac Ahau.  

La tumba poseía un pequeño conducto similar  a las egipcias, para algunos se trataba de un túnel para ventilación, pero el poeta Pellicer le llamó "almaducto". Un lugar por donde debió elevarse al cielo el pixán espíritu del Gran Pakal, posiblemente  hacia Orión el Corazón del Cielo.

En la balaustrada del templo nos sentamos a contemplar el panorama, la tarde caía y toda la ciudad se hacía dorada, como aquellos sueños que impulsaron a los primeros españoles.

Gildardo nos contó como desde su llegada a Palenque  comenzó a padecer extrañas sensaciones,  sin poder explicarlas como algo coherente.  Eso se debía a que la mayoría de mis amigos arqueólogos tratabamos de negarlas, tal vez por nuestra propia seguridad mental, nos confesó.

Por las noches cuando caminaba por el bosque, percibía  algo  vigilándolo y hasta le parecía escuchar su nombre repetido en un coro  de viento,  entonces hurgaba entre los árboles y la maleza pero no había nadie.

Este lugar está encantado – nos explicó – todas los atardeceres llega un jaguar a beber agua del río y en esa construcción vive un enorme murciélago, le decimos el padre de los Tzotz. En cierta ocasión al acostarme en mi hamaca había una enorme boa enredada y por las noches aparecían corriendo y descendiendo unas luces en el campo.

Ahora pienso que Na Chan K´aan era en realidad una escuela maya dedicada a ciencia y la magia del chamanismo, a través de la observación de las estrellas.  Estaba  gobernada por  herencia con personajes muy ilustrados a quienes se les conocía como Ahau Kan, los Señores de la Sabiduría,  ¡vayan ustedes a saber cual tipo de sabiduría empleaban!,  pero a veces siento que sus espíritus aun están por aquí. 

 Pakal no fue el único gran maestro, quizás si el mas grande, pero debieron existir otros también que merecieron ser enterrados. Allí deben estar, pero por desgracia a la fecha Palenque solo nos muestra menos de un 30% de lo que  realmente fue.

Después de vivir momentos tan extraños, Gildardo decidió consultar al anciano Don Ramiro,  Ah´ Men de Yaxchilán.  Este le preguntó si ya habían pedido permiso, pero no se refería al oficio respectivo del INAH.  Permiso a los guardines,  ¿ya le realizaron una ofrenda?, porque nadie debería entrar aquí sin el permiso de los guardianes y ellos son quienes te llaman al anochecer,  dijo el H´Men.

¿Porque desentierran las cosas? – le inquirió -,  están ahí porque allí deben estar, por algo las enterraron, porque en los fríos museos pierden su poder. Pronto van a sacar algo y va a ser el  inicio del camino para todos nosotros hacia el inframundo, nadie se va a salvar, por eso es mejor devolverlas a la tierra, no lo muestren, no digan nada.

Pero Gildardo era un arqueólogo y no podía enterrar las cosas, un hombre de razón no estaría facultado para creer en tales historias del vulgo. No obstante, en la región las tensiones aumentaban, a nosotros nos resultó difícil llegar a Palenque porque algunos campesinos habían cerrado la carretera.  no faldando quienes decían que vendría un gran movimiento y después  épocas muy oscuras.

LA REINA ROJA

El 1 de enero, solo unos meses después a nuestra visita, estalló la rebelión en San Cristóbal, ellos provenían de las cañadas y de Ocosingo. Allí donde se encontraba la desenterrada ciudad de Toniná,  como una premonición surgida del malogrado Dr. Fernández acerca de una de las principales salidas del Xibalbá.

Dirigidos por Marcos,  iniciarían una larga lucha para restituir sus derechos como mayas, fue una batalla pacifica que  no obstante, dejaría una buena cantidad de indígenas asesinados, el cercamiento de sus tierras y finalmente el control federal. 

Rebeldes armados con fusiles de palo tomaron por unas horas San Cristobal, después pidieron negociar su autonomía con el gobierno, al tiempo que surgía todo un movimiento internacional de apoyo a los mayas.

Al comenzar  la primavera de 1994 fue asesinado el candidato presidencial Luís Donaldo Colosio, destapado por el partido oficial durante un eclipse de luna parecía llevar un mal fario, porque para los mayas ese eclipse no traería nada bueno.

Atosigado por la inconformidad  social fue sorteando los escollos, en tanto crecía la rebelión en Chiapas,  así llegaron a los tratados de San Andrés Larrainzar, donde otro actor político se comprometía a futuro para cumplirlos.

 Pero fue un crimen increíble, porque al parecer  nadie pudo detener a los asesinos, quienes sin problema violaron la indestructible seguridad  para dispararle dos tiros a quemarropa, uno en la cabeza, el otro en el bajo vientre, decían por la televisión.

Unas semanas después al magnicidio, los arqueólogos  de Palenque dieron a conocer el hallazgo de la tumba de la Reina Roja, un extraño acontecimiento que demostraba además, la propuesta de nuestro amigo arqueólogo.

Pakal no fue el único enterrado en Palenque, ¿cuántos mas habría en una ciudad tan grande ?, faltaba por  encontrar al menos, el entierro de Kán Balam, otro gran maestro.

En una mañana – nos explicó  Gildardo la siguiente ocasión que nos vimos - se nos acercó una turista francesa con un péndulo de cuarzo y nos dijo: 

-Allí debajo de ese templo hay algo muy poderoso, porque el  péndulo de cristal gira sin parar,  como si lo atrajera un gran vórtice, algo como si se tratara de mucha fuerza allá debajo - .

Se dirigieron hacia el lugar donde les señaló, pero se trataba del edificio número 13 ya muy explorado. No obstante, la responsable de ese lugar solicitó permiso al jefe para iniciar otra excavación, aun cuando parecía ocioso realizarla. 

Así lo hicieron y pronto se encontraron  de frente con una pared, ella le dijo a Gildardo que extrajera una piedra para constatar si había otra estancia. 

Pude hacerlo en cualquier otro sitio y el resultado hubiera sido decepcionante - recordaba Gildardo -, pero sacamos la correcta y entonces vimos daba hacia otro pasadizo,  uno escondido a los ojos del profano durante muchos siglos.

Adentro había otra puerta aún tapiada, la custodiaban tres sahumadores ya preparados pero todavía sin encenderse. Abrimos esa estancia y encontramos un sarcófago de piedra con los restos de aquel personaje posiblemente mujer,  su color estaba pintado rojo por el cinabrio, tal como marcaba el rumbo de su renacimiento al oriente, La kín chak xib xab .

Fue enterrada con una máscara de jade reverencial, además llevaba algo muy peculiar y aparentemente sin importancia, un malacate, de los que se usan para descender a las cuevas, semejaba por eso al quinto señor del Bolón Tikú. 

Según nos explicó el H´men Don Ramiro, los tres sahumadores hallados en la puerta, bien podrían servirle para alumbrar al momento de su descenso con el malacate hacia Xibalbá, pero se trataba además de los arreos utilizados por el quinto poder de bolón tikú.

La tumba de Pakal tenía inscripciones, demostrando entonces que fue un Ahau Wooh letrado,  escritor y dador de palabras sabias. Pero la nueva cripta no llevaba nada, ni una letra, solo  herramientas sagradas y mucho rojo, ¿Quién era este personaje, tal vez una poderosa chamana?.  Por ser un misterio todavía sin resolver, solo se le conoce como La Reina Roja.

Gildardo ya nos había hecho notar que en Palenque no había rastros de guerreros y tampoco de grandes batallas como en Bonampak, esto los hacía aparecer  más pacíficos. Tal vez fue una escuela de maestro hereditarios, un sitio para conservar sus enseñanzas heredadas por más de tres mil años.

Gracias al estilo para traducir las inscripciones,  propuesto por  Yuri Knorosov,  los arqueólogos y epigrafistas ya estaban seguros de haber desentrañado, por fin,  el secreto del linaje de quienes gobernaron Palenque. Ahora, solo les faltaba ubicar a la sorprendente Reina Roja en su lugar correspondiente, para completar esa línea hereditaria de reyes y princesas.

Pero los detallados y modernos estudios de ADN, demostraron  no se trataba de una pariente de Pakal, no era su abuela,  ni su madre,  ni la tía,  optaron entonces por pensar en su esposa. Pero ¿no sería otro de los grandes maestros de Palenque, o quizás el entierro  de una poderosa y respetada chamana de los Bolón Tikú?.

En premio para su descubrimiento fueron cesados de su trabajo en Palenque, porque poco después los funcionarios se llevaron algunas reliquias como una controvertida máscara ceremonial. La excavación terminó y los corrieron, en tanto, en efecto, iniciaba un largo período oscuro como aquel famoso error de diciembre, cuando todos los mexicanos entramos al inframundo.

 

 

CAPITULO  IX - BOLON

 

EL SINCRETISMO DE LAS LEYENDAS

 “Será entonces cuando regresaré,

contemplen siempre hacia el ancho mar,

por donde ahora me voy,

porque un día volveré para fundar la nueva raza”

                                                                    Quetzalcoatl

 

Deje por un rato la lectura de los archivos,  un domingo bastante silencioso me permitiría una buena reflexión para tratar de unir  dos historias aparentemente lejanas,  aquella donde mis padres buscaban con tanto ahinco nuestro origen y la mía que bien podía complementar la génesis de nuestra raza mestiza.

Según Don Mariano Gálvez, profesor decano de historia  y muy heterodoxo en cuestión de las tradiciones católicas, a la muerte de Jesús, el mesías de Jerusalén, su esposa María Magdalena huyó hacia Francia. Las leyendas cuentan  estaba embarazada de una niña y se ocultó en la Galia para impartir las doctrinas del último de los grandes maestros.       

La oficialización del catolicismo como una religión masculina dejó de lado a María Magdalena, a quien despreciaron como una prostituta, para así erigir solo apóstoles hombres como únicos herederos de las doctrinas de Jesús.  El problema consistió en obviar que todo judío de 33 anos como el mesías debía estar casado, mas aun siendo rabí.

Fue Constantino, emperador de Roma  quien después del Edicto de Milán, mandó a recopilar los nuevos testamentos, eliminando los que mencionaban la parte humana de Jesús y es conveniente también saber que ninguno de los escritores conoció al mesías. Salvo el Evangelio de Mateo, donde se delineaban algunas escenas humanas, los demás procuraban darle solo características divinas. 

Constantino celebró el primer Concilio en Nicea durante el ano 325, donde más de 300 líderes de la nueva iglesia establecieron la divinidad de Jesús. Los testamentos fueron publicados por Atanasio de Alejandría en 370  y consagrados después en el Concilio de Cartago en 397.  

En ellos  eliminaron buena parte de los vestigios de la vida de Jesús como hombre, para hacerlo inmaculado y divino. Quienes leyeran alguno de los evangelios prohibidos serían declarados herejes, en latín hereti – cus significa “tener otra opción”. A partir de ese momento inició la persecución de estos  herejes como  los seguidores de María Magdalena, quienes fueron objeto de varias matanzas para así convertirla  en una diosa negra.

En el año 1118 con motivo de la primera cruzada a tierra santa, Hugo de Payens fundó la orden de los caballeros templarios, quienes recuperarían a María Magdalena como uno de sus principales símbolos secretos. Estos cruzados del Temple se autonombraron guardianes del antiguo Templo de Salomón, donde según las leyendas registraron todos los rincones en busca de  reliquias sagradas, muy cotizadas en ese entonces. 

Nacieron así las zagas del Santo Grial, la copa donde Jesús compartió el vino durante la última cena; el Arca de la Alianza perdida de los judíos; la sábana santa y la lanza del romano que atravesó el costado de Jesús en la crucifixión, atribuyéndoles a cada una poderes divinos.

Cada  reliquia  dio lugar a un sinfín de historias juglarescas y novelas de caballería en la Edad Media, como La Muerte de Arturo de Pendragón, Amadis de Gaula, Rolando de Roncesvalles, siendo la máxima de todas  la irónica aventura de Don Quijote, quien surgiera como una burla para esas novelas caballerescas.

Hasta hoy permanece en la penumbra que fue lo realmente encontrado por los templarios en sus correrías por las catacumbas del Templo de Salomón, hay quienes aseguran hallaron cosas secretas y antiguas,  las cuales empacaron y se llevaron a Europa, en especial algo que se dice era muy poderoso, otros sugieren que en realidad no hallaron nada.

Pero todo esto dio un gran auge a la fama de los templarios, en los siguientes cien años amasaron grandes fortunas, se transformaron en prestamistas y convirtieron las cruzadas en su gran negocio. Fueron además los creadores de los primeros bancos, donde resguardaban los bienes de los peregrinos, también cuidaban su paso hacia Jerusalén y les cobraban los peajes.

Entonces llegó Saladino, los derrotó y retomó Jerusalén, durante un buen tiempo auspiciaron nuevas cruzadas, pero  todo concluyó con una derrota total.  Dos siglos después a su creación en 1307,  el rey de Francia Felipe IV y el Papa Clemente V, envidiosos del gran poder templario los declararon herejes, siendo una de sus principales ataques a su herejía, su secreta admiración por la Diosa Negra.

En 1312 Clemente V disolvió la orden y condenaron a muerte a Jaques de Molay su último gran maestre.  Sabedores de lo que venía, los barcos templarios zarparon de las costas francesas hacia rumbo desconocido y desde entonces surgieron todo tipo de leyendas acerca del destino final de las reliquias del templo. 

Jaques de Molay fue quemado vivo y en la pira de muerte maldijo al rey y al Papa, diciéndoles como ambos morirían también antes de un año, cosa que puntualmente se cumplió.

Buena parte de los caballeros aparecieron en España, uniéndose a la lucha contra los moros después del pacto de Calatrava en 1174.  Fueron transformándose en nuevas órdenes de caballeros, entregando además sus secretos a los castellanos, navarros y aragoneses. Entre ellos, el mapa que el cardenal de Henares entregó a Colón para llegar a las nuevas tierras.

Junto a los reinos de Castilla y Aragón, los templarios triunfaron en la batalla de Navas Tolosa, donde participaron como las ordenes de Calatrava, Temple, Santiago de Compostela y Malta.  Colaboraron en la conquista de Murcia y recibieron buena cantidad de tierras y castillos como Jerez de los Caballeros, Murcia y Caravaca.

Con la expulsión final de los moros, los pequeños reinos quedaron muy afectados, es aquí donde surgen las aportaciones de Toledo y Henares para los reyes católicos. Recibieron a su protegido Cristóbal Colón con los planos que abrirían el camino hacia la futura América y también los dineros necesarios para la aventura,  el cardenal de Toledo lo consiguió de los templarios en fuga.

De los barcos que zarparon desde Francia a la caída de Jaques de Molay, poco se sabe, algunos quizás llegaron a Escocia y fundaron la Logia Escocesa como heredera de la vieja orden del Temple. Otros se refugiaron en Portugal y hasta hay quienes creen que  algunos cruzaron el Atlántico hacia las tierras preamericanas, allí se refugiaron y fue donde escondieron algunas de sus reliquias perdidas.

Según las leyendas, llegaron a las costas mayas donde fueron bien recibidos, se aliaron a estos y les dieron a guardar sus tesoros. Algunos piensan  aun se hallan adentro del castillo en Chichén Itzá, instalando hace muy poco teiempo sus sofisticados equipos para encontrarlas, otros prefieren ubicarlos en Mayapán, ciudad también fundada por los mayas.

 Estas leyendas terminan con el ocultamiento de cierto objeto muy poderoso hallado en el Templo de Jerusalén, cuyo origen desconocido se mantuvo en recelo por los templarios. Se trataba de algo muy antiguo, producto tal vez de una civilización anterior, con un poder oscuro y ancestral, algo sin nombre y tan prohibido que según dicen, por eso fue enterrado lejos, en el Mayab.

En tanto recordaba esta historia contada  por mi amigo español, concluí mi desayuno y después de una ducha me propuse continuar con los escritos, tal vez mis padres hallaron el punto de unión entre ambos caminos  y yo deseaba saber hasta donde llegaron.

Muy temprano partimos hacia la región lacandona para visitar Bonampak, “el lugar de las pinturas”, se llama así  por el famoso mural donde  relataron la preparación, batalla y su resultado final triunfante, tal  vez  ese fue el episodio que marcaría su propia destrucción.

Era 31 de diciembre  debíamos concentrarnos en la gasolinera de salida de Palenque, donde seríamos escoltados por un grupo de federales y soldados, pues según decían, se trataba de territorios donde Marcos y su gente podrían atacar a los viajeros.

Allí esperamos al resto de los automóviles y autobuses, antes de partir todos en caravana hacia las tierras lacandonas, uno de los últimos refugios de los descendientes  mayas.

En Bonampak nos recibieron Kín y su hijo,  Kín era un viejo guardián  lacandón, vestía  a la usanza con una larga túnica blanca. La cara apiñonada y redonda,  su pelo muy largo y una estrecha barba blancuzca, dejaban ver algo de su edad indeterminada. Su hijo ya utilizaba vestimenta mestiza, pelo corto, pantalones de mezclilla y una camisa arenosa con el escudo del INAH en la solapa.

Por petición de Alix, en el camino hacia el centro ceremonial Kín nos impartió una larga plática, mostrándonos cada una de las plantas y árboles del lugar, enumerando además  sus propiedades terapéuticas.

Nos informo acerca las curas del Chaká,  un árbol de cascaras rojas que canta con el viento. Los peligros de la hierba mala llamada Chechén. Algunos efectos mágicos del Zaac Elemuy para los padecimientos renales, del sagrado Balché y la polifacética Chaya; también nos informó acerca de los misterios del árbol primigenio llamado Yaxché.

El Yaxché , “árbol  verde”,  tiene diversas presentaciones durante su larga vida,  por eso  también le dicen árbol de la vida y  es uno de los estandartes por excelencia  entre los mayas. Hoy se le conoce como Ceiba y también Pochote,  muy alto de tronco grueso,  arriba en sus techos habitan las guacamayas y los quetzales, de joven es delgado, verde y espinoso.

Una de las tantas leyendas del Mayab nos habla de la hermosa Xtabay,  ella surge de sus raíces  para cautivar a los ingenuos y llevarlos hasta el Yaxché, por donde los desaparece para conducirlos al inframundo.

Bonampak conserva una gran estela en la plaza, según nos dijo Kín, era la más grande encontrada. Tal vez se trata del recuerdo de un gran chaman que custodiaba la Acrópolis,  ahora con una escalinata semiderruida y  los restos de varias casitas en el trayecto de subida, hasta rematar en el Kú con su templo cumbrera.  

La historia relatada en los muros de Bonampak se guarda en tres pequeñas habitaciones, donde nos dejaron la herencia de una buena parte de sus costumbres guerreras. Observamos por ejemplo, la vestimenta de los gobernantes con sus copetes representativos, junto a los guerreros Holkanes,  ataviados para semejar poderosos animales. 

También había músicos con sus distintos instrumentos como trompetas, tambores y tunkules.  Además,  dejaron patente  una batalla y la humillación a los vencidos, con terribles torturas como arrancarles las uñas como castigo a los escribas enemigos.  

Dejamos Bonampak y más adelante, en caravana, llegamos hasta un pequeño poblado llamado Frontera Corozal.  Allí nos embarcamos por el río Usumacinta hacia Yaxchilán,  discurriendo entre los límites de México con Guatemala,  donde el río abría poco a poco su cauce entre islotes y  Yaxches.

Nos recibieron esas hermosas y milenarias ceibas con sus estilizadas figuras,  las más altas que parecían tocar el cielo nos  acompañaron durante el viaje.  Algunas eran todavía verdes, pero otras de troncos muy anchos  se pintaban en color dorado,  haciéndonos comprender porque fueron considerados los árboles sagrados del Mayab.

Al descender de la embarcación debimos subir por una empinada ladera,  caminamos entre los Yaxches por un estrecha vereda y así  llegamos a las puertas de una antigua casa maya, Allí nos esperaba el laberinto, un pasadizo como para iniciarnos y hacernos sentir por unos instantes el agobiante descenso a Xibalbá.

Descendimos hacia la oscuridad total, apenas iluminados por una lámpara sorda,  caminamos a tientas entre las estrechas paredes que parecían aplastarnos, hasta por fin alcanzar la otra escalinata por donde subimos hacia la luz.

Una vez superada la prueba, se abrió ante nuestros ojos atónitos, un inmenso cielo azul recortado por la gran plaza de Yaxchilán, el “lugar de los yaxches”, porque en efecto, la gran plaza estaba rodeada por esos enormes guardianes milenarios.

Atravesamos los restos de las antiguas casas, los juegos de pelota y un poco mas adelante comenzamos nuestro ascenso hacia la Acrópolis,  un cerro artificial donde sobresalían aun algunos  residuos de las delicadas casas mayas, hoy en ruinas. 

Ya en la cúspide, llegamos a una construcción de tres habitaciones y cumbrera,  allí reposaba un personaje de piedra dividido en dos.  En una de las recamara dejaron su cabeza,  en la otra el cuerpo.  Por sus estandartes le llamaron Kán Balam,  4 jaguar.  Según la leyenda, cuando  de nuevo se unan las dos partes anunciará el fin del mundo lacandón.

Kán Balam fue un diestro jugador de pelota, así nos lo hicieron saber los relieves de la escalinata, donde aparece junto a unos seres pequeños de nariz larga, quizás fueron sus protectores mágicos.

Rodeados por la naturaleza, escuchando el griterío entre los árboles  de los traviesos monos saraguatos, pudimos tomar un respiro para contemplar el selvático panorama. 

Podíamos escuchar el murmullo del río y ver el lento caminar de las nubes blancas recortando el profundo lapizlasuli celeste.  Respirando ese aire transparente y puro,  muy lejos del agobio citadino, nos dejamos llevar un rato por la suave caricia de Ik.

Alix trajo al recuerdo la vieja leyenda de Valum Votan y estando aquí en este lugar tan cerca de ninguna parte, tomaba forma  emergiendo como una posible causa en la caída de estas hermosas ciudades.  

En aquellos tiempos Na Chán era lugar del cielo –recordó -, donde los mayas acudían para aprender su cultura según nos explicó Gildardo.  No  era una Ciudad Estado como muchos creen, más bien se trataba de una de las universidades sagradas mayas,  como tal vez fueron  Copán y Chichén Itzá.

Según Gildardo los gobernantes de Palenque fueron letrados, él pensaba que habían muchos enterrados y el descubrimiento de la Reina Roja le daba algo de razón. Allí no hubo tantos  guerreros porque no hay estandartes, ni murales, solo alguno con lanza ceremonial, lo que hay son retratos y las inscripciones de su lenguaje.

Fue entonces cuando llegó un chel (blanco) llamado Valum Votan,  provenía de muy lejos y  creen arribó por el mar acompañado de otros guerreros implacables.  Ellos gobernaron Toniná, lugar realizado como una puerta hacia el inframundo, donde las construcciones conducían hacia las regiones más profundas de la tierra.

La lucha entre la luz y la sombra fue iniciada con una serie de alianzas regionales, al final condujo a la toma del poder por los guerreros de Valum Votan.  Estos decidieron invadir Na C hán Palenque para imponer su reino de oscuridad. Así sucedió, después se extendieron por la región bajo sus condiciones deshaciendo las viejas alianzas.

-       Quizás ese sea el motivo del mural guerrero en Bonampak, está muy cerca de Yachilán, en línea recta no recorrerían más de 15 kilometros para invadirla – comenté apuntando hacia la espesa selva.

 

-      Según esas leyendas – continuo Alix – se pelearon entre ellos, luego impusieron una serie de gobernantes déspotas, hasta que el pueblo ya harto los derrocó y abandonó sus ciudades, eso sería el fin.

Tal vez por eso – contesté – el personaje de Yaxchilán fue partido en dos y le separaron la cabeza.

      -Tal vez de ahí la advertencia de no volverlo a juntar - comentó Alix.

-  ¿Entonces las historias del Dr. Fernández y Gildardo serían reales?,  pero eso es absurdo, los mayas desaparecieron hace mucho, yo creo que los estamos sobrevalorando -  dije.

           -   Pero el Dr. Fernández pensaba que es ya el tiempo programado para su regreso, que vienen desde esas puertas dimensionales, que son espíritus superiores,  chamanes e incluso que fueron extraterrestres y dimensionales, como la capsula de Palenque de Von Danniken - irrumpió Alix.

             -   O como el Necronomicón del árabe loco en los cuentos de terror de Lovecraft -  contesté con cierto dejo de ironía.

  -       El tal Valum Votan debió ser como surgido del Necronomicón - aseveró Alix.

-      Que historias, ¿te imaginas si esos oscuros personajes están acechando en las puertas dimensionales?, esperando su momento para penetrar a nuestro en el tiempo desde el no tiempo – dije con cierto dejo de sarcasmo.

Fue entonces cuando los vimos, estaban entre la espesa vegetación y observamos algo que se movía,  también ellos nos miraban atentos desde hacía un buen rato. Al principio, pensé se trataba de saraguatos entre la maleza, pero se movieron y los vimos.

Los miramos incrédulos, ¿serían monos demasiado pequeños y además sin pelo?,  uno de ellos nos observaba y hasta cruzamos nuestras miradas. Después desaparecieron muy rápido entre la selva y solo quedó el grito de los inquietos saraguatos irrumpiendo  aquel silencio ancestral.

 

CAPITULO X  - LAHUN

LA OTRA ORILLA

Cree en aquellos que

están buscando la verdad,

duda de aquellos que

la han encontrado ”.

                              Andre Gide

Desde luego que Valum Votán no podría ser un templario, porque cruzando las épocas, él debió llegar unos 800 años después al nacimiento de Jesús el Cristo, cuando Europa se hallaba sumergida en el letargo de la Edad Media.

Entre los años 750 a 800  en Europa  surgía el período del rey Carlo Magno,  él expandió los reinos francos hasta transformarlos en un imperio, conquistó Italia y fue coronado por el Papa León III un 25 de diciembre en Roma. 

Cuentan las crónicas de la época que una vez embriagado por ese momento tan sublime, le sugirió al Papa establecerla como la fecha para el nacimiento de Cristo. El Papa acepto gustoso,  quedando así instituida la natividad por ordenes de León III y Carlos I,  fundador del imperio Carolingio.

En cuanto a los vikingos, ellos  aparecieron muy cercano el año mil, por eso ni Valum Votan, ni tampoco Quetzalcoatl pudieron ser vikingos.

Erick el rojo y su hijo Leif Erickson descubrieron Groenlandia y descendieron por las costas árticas hasta fundar la colonia Vinland,  tierra del vino. Sin embargo, estando en lugares tan inhóspitos y con el constante acecho de los habitantes autóctonos, fracasaron. Esto sucedió a inicios del primer milenio cristiano. Entonces, ¿de donde provenía Valum Votan?.

¿Quienes eran esos seres entre la maleza? – comenté - durante años se ha discutido la misteriosa desaparición de los mayas, algunos creen se trato de causas naturales como sequías, la perdida de la fe, sobreexplotación del medio, guerras civiles. ¿se habrán convertido en aluxes? .

Cómo pudieron desparecer de un tajo tantos mayas, especialmente sus sabios chamanes, ¿la respuesta se encontraría escondida en estos pequeños seres? .

-      ¡Pero esos seres estaban allí, los vimos! – contestó Alix, que aun no se reponía del encuentro.

-      ¿Tú piensas que nunca se fueron, que se transformaron?, pero eso es muy ilógico – resultaba difícil cualquier explicación, lo confieso, pero aun así mi razón deseaba predominar.

Según decía el Dr. Fernández, esos personajes tenían el secreto del espacio tiempo. Al menos, eso pensaba era el significado de Bolón Tikú, todavía recuerdo como enumeró los 9 poderes que les atribuía:

- Poder del tiempo

- Poder de los recuerdos

- Poder de las visiones

- Poder de las distancia

- Poder del regreso

- Poder de las emociones

- Poder de la guerra

- Poder de la magia de la oscuridad

- Del poder sobre la vida y la muerte

 

Los frailes les tenían mucho miedo a los chilames, pensaban que su magia era brujería, les llamaron Uay  chivos y los condenaron. Para ellos tenían pacto con el demonio y poco se preocuparon por entender que era lo que realmente hacían.

  

-      ¿Pero como sabes realmente lo que hacían? – inquirió Alix

-      No lo sé, pero me resulta muy difícil pensarlo, mi mente es muy cuadrada, la ciencia me lo impide – conteste.

-      Mira, desde hace unos anos me he dedicado a las disciplinas orientales y chamanicas, mientras tú mirabas por el telescopio y creo que deberías encontrar mejores respuestas – dijo Alix muy segura de su propuesta.

-      Por ejemplo –

-      Estando en altos grados de meditación, la mente puede crear otros caminos muy difíciles de entender para los científicos como tú. ¿De que te sirvió estudiar la traducción de los gilfos, si no sabes realmente que dicen?.

-      Me recuerdas al Dr. Fernández – reclamé.

-      Fueron hechos bajo estados superiores de conciencia, no debes olvidar eso, no se trata de lecturas científicas, son experiencias chamanicas. Dicen cosas que no puedes entender desde el sentido común, finalmente el menos común de tus sentidos -.

-      Dame ejemplos – reclamé.

-      Tú lo sabes, el Dr. Fernández te lo dijo, a través de ciertas técnicas ellos podían contactar con otras dimensiones que nosotros no conocemos, hoy les dicen alucinaciones,  pero no lo son.

-      ¿Te refieres a las plantas sagradas? -.

-      Hoy apenas sabemos cómo es que estamos inmersos en varias dimensiones al mismo tiempo y solo podemos captar 4, las demás están aquí pero no las percibes. La meditación te ayudaría a entenderlo, pero tú nunca has querido practicarla.

Imagínate el poder de las plantas sagradas, con solo aspirar el aroma del copal tu mente cambia, beber el balché era todo un ritual y no quiero hablarte de las más poderosas plantas que ellos utilizaban - .

-      Pero no es necesario tomar esas plantas para entender a los mayas – dije ya un poco incomodo.

-      Tal vez no, pero lo comprenderíamos mejor – concluyó Alix.

El camino se hacía cada vez más extenso y aburrido, pero gracias a estas discusiones podíamos soportar tramos y tramos del mismo paisaje recto, plano y sin gente, solo algún cazador en bicicleta irrumpía  la monotonía del paisaje.

Más adelante debimos detenernos, porque una bandada de miles de pájaros azules tomaron por asalto la carretera. Estos hermosos ejemplares son llamados Tho y también pájaro reloj. Todos lucían sus plumas de colores aterciopelados, muy similares al quetzal, pero se distinguen por llevar una cola con solo dos varas y de ahí su nombre. 

Nos dirigíamos hacia lugares muy alejados como  Chicanna,  Xpujil,  Bekán y Calakmul, siguiendo el camino del oriente.  Le llaman la Biosfera y también Región Rio Bec,  por el estilo de sus antiguas construcciones, como las puertas labradas  en forma de boca de serpiente,  también conocidas con los nombres de  Cawak  y  Monstruo de la Tierra.

Balamkú es famoso por sus murales,  Xpujil todavía conserva un edificio de tres torres,  posiblemente servían como observatorios para Venus, porque en sus paredes se observan los residuos de las cuentas para ese planeta y el sol.

Las puertas de las serpientes resultaron impactantes, además,  la soledad de cada lugar les daba un toque especial de misterio, como accesos a Xibalbá  que parecían aún vigentes. 

En el silencio de Chicanná, en tanto visitaba una de las construcciones, Alix se quedó frente a la puerta de la gran serpiente, con las fauces abiertas llenas de dientes y su lengua como un puente de acceso ¿hacia dónde?.

Ella escuchó entonces una voz poderosa,  proveniente desde adentro, como un mandato que le dijo:

-         ¡Tú ya sabes cómo hacerlo, entonces hazlo! –

Atravesó la puerta pero no había nadie, solo una pared derrumbada como conducto hacia la tupida arboleda. Buscó, pero todo estaba vacío,  estábamos ella y yo muy lejos, como visitantes perdidos.  

Al atardecer llegamos a Bekán, llamada así porque la resguardaba un foso serpentino, como  los antiguos castillos feudales. De ahí el nombre  dado por los investigadores: Be es camino, Kán  serpiente. 

Accedimos por el lado sur, donde había dos torres y un edificio semiderruido con los restos de muchas habitaciones. Más adelante, una pequeña plaza estaba rodeada por cuatro edificios,  siendo el del norte un basamento piramidal,  con dos palacios hacia el oriente y poniente.

Después, caminamos por un conducto  techado con bóveda maya y desembocamos hacia otra plaza interior aun más grande.  Esta era magnífica y sus sillerías enormes. Sobresalía la del Este, remataba en un Kú de hermoso pórtico, custodiado por poderosos pilares.

Al Norte de la plaza había una  pirámide muy alta todavía enmontada. De ella se contaban muchas historias, aseguraban por ejemplo, como destellaba un fuego azul por la cima durante las noches.  Algunos pensaban allí vivía un ser fantasmal, para otros se trataba del gas de un tesoro enterrado.

Sentimos mucho respeto para esta hermosa ciudad, aquí nada parecía un juego y eso lo comprendimos al ver las detalladas alineaciones de sus edificíos. 

-         En este lugar debieron manejar energías muy poderosas y tal vez fue una escuela o un refugio para los antiguos magos, lo percibo – comento Alix.

Encontramos entonces al arqueólogo Bueno, al cual conocí durante los cursos de epigrafía en la Universidad.  La tarde caía y el cielo rojizo presagiaba una noche profunda y estrellada, le pedimos nos dejara entrar para una visita nocturna del lugar.

-         Háganlo, pero si los ven no digan que me conocen, yo prefiero quedarme aquí, ya fue mucho para mí, prefiero descansar – nos dijo, pero percibí cierto dejo de miedo en sus ojos nerviosos.

Entramos al sitio cuando la noche era ya muy brillante, colgada de luces lejanas y multicolores. Caminamos por la Plaza y nos instalamos en el edificio del Norte, percatándonos como sus ventanas estaban perfectamente alineadas hacia los cuatro ángulos del cielo.

Es difícil para un astrónomo sentir miedo, porque la noche es nuestro medio natural, por eso pasamos al sin tiempo nocturno de la contemplación, tratando de ubicar las estrellas respecto a las construcciones durante su paso por Bekán.

Así nos dimos cuenta como la ciudad estaba trazada  con especial interés en el cenit.  Además notamos como el edifico al Sur se cuadraba con la Vía Láctea entre sus dos torres, señalando el momento cuando atraviesa el centro del cielo, según mi reloj serían las 11.50 del día 26 de julio.

Este día lo dejaron grabado en su signo del mes Pop, el gobernante,  donde vemos una cruz como símbolo del Sol en el cenit, junto a una estera como imagen de la Vía Láctea. 

-         Nos informa: el mismo día del Kinich Ahau cenital, en la noche la Vía Láctea, Itzamná, se coloca en el cenit y eso significa Pop, la dualidad cósmica para señalar el inicio del año maya- comente muy ufano por mi descubrimiento.

-         Observa bien lo que ves – dijo Alix

-         La noche llena de estrellas en el día Pop – contesté

-         Observa bien – insistió mi compañera repitiendo las plabras en el templo de las Inscripciones de Palenque:

 "Quien ya está preparado puede ver donde los demás no ven, puedo ver en la oscuridad y lo que hay detrás, porque él es el Men, el que conoce el sonido de la luz y del sonido sagrado”.

Trate de repasar de nuevo todo el entorno, pero no detecte más que estrellas, la noche y las sombras de los viejos edificíos, entonces preferí guardar silencio.

-         Observa las dos torres y al centro la región más tupida de la nube de estrellas y un hoyo negro, ¿notas la gran boca?,  ese agujero oscuro  está alineado con el centro la plaza, es la boca de Itzamná,  es la puerta hacia el inframundo.

Además se extiende por el cenit, ¿notas como el brazo esta exactamente encima de nosotros?.  Toda la ciudad está ahora alineada y sumergida en la oscuridad del inframundo, en el seno de Itzam ye -.

De pronto, entre los claroscuros de la luz cósmica surgió una visión, en la cornisa de la plataforma central, alcanzamos a distinguir la silueta de un guerrero recortado por el agujero de la Vía Láctea.  Se trataba de un hombre ataviado con sus arreos y lucía la sombra de un gran copilli  cayendo sobre sus hombros. 

Ajuste mis ojos para enfocar mejor, pero la silueta parecía suspendida entre una luz demasiado tenue y la nada.

-         ¡Que es eso, quien es, esto es ya algo fuera de mi razón! – exclamé muy confundido.

-         A veces el cerebro no procesa lo que nuestros ojos ven – dijo Alix muy calmada ante la nueva situación.

-         Estamos alucinando, pero no tomamos nada – contesté.

-         Ubica la puerta, de allí proviene, está ahora en nuestra dimensión, mejor cállate y observa, es solo por unos segundos, por única vez – ordenó Alix.

-         Pero de donde carajos viene – dije susurrando.

-         Del inframundo, ellos ya están aquí –.

-         Pero quien es – repetí incrédulo a mis ojos.

-         Es Itzamná, el señor que dicta el tiempo, ya regresaron –.

-         Alix ya no sé que decir, tenemos tanto por aprender –.

-         Entonces solo observa y no hables, estamos en un cruce dimensional del espacio tiempo. Está sucediendo al cuadrarse el vórtice  con los ángulos de la ciudad- dijo Alix antes de penetrar también al profundo silencio.

Por un tiempo, no sé cuánto, observamos la visión, estaba estática y parecía no hallarse en este tiempo, era como una especie de holograma. Todos mis conceptos científicos, mis defensas mentales parecían ahora sí, derrumbarse de golpe. Así como llegó se desvaneció en la nada.  

Al abandonar Bekán, nos aguardaba Bueno y muy serio nos preguntó:

-         Este lugar está encantado, ¿se dieron cuenta? –

-         ¿Por qué? – respondí todavía sin reponerme de nuestro encuentro.

-         No lo sé, hace poco excavando encontré una especie de puerta tapiada, como buen investigador decidí abrirla, sentí un frío indescriptible y mejor la tape otra vez.

Desde entonces estoy enfermo y nadie sabe que tengo, ya vi médicos y nada, por eso tengo miedo, no entiendo que fue lo que abrimos, pero este sitio desafía mi cordura y mis conocimientos – contestó el arqueólogo muy apesadumbrado.

Preferimos mejor no contarle nada de lo sucedido, sería demasiado, porque además mi propia razón estaba en duda. Solo seis meses después nos enteramos de la muerte de Bueno por una enfermedad inexplicable, perdió el oído, luego la razón, después ya parecía un zombi y por último, se dejo vencer. 

La madrugada era muy profunda cuando regresamos al hotel,  por esta región había  escasos lugares donde dormir. Conseguimos una rustica cabaña de madera a orillas de carretera, después de esas emociones inexplicables, sin mediar palabra caímos profundamente dormidos.  Poco nos importaba el ruido de los camiones que por ahí circulan toda la noche, llevando sus productos hacia las apartadas regiones del Caribe mexicano.

 

 

CAPITULO XI - LAKA

RUMBO AL ORIGEN

 

" Buena sea tu venida

desde el corazón del cielo,

tú Huracán, tú Chipi Calcuha

y Raxa Calcuha, así nuestra obra,

nuestra creación será completada"

                                                  Popol Vuh

 

Brotaban los primeros rayos del sol cuando suspendí mi lectura, la casa vacía estaba llena de recuerdos de  un mundo perdido, sentí una estrecha comunión con mis padres, algo muy interno que se llenaba con la nostalgia  y la oportunidad de leer aquellas aventuras.

Pero hoy debía viajar a Bolivia, la razón  de mi escala en México, para un encuentro con los representantes latinoamericanos. Olvidaba mencionar  que mi ocupación pertenece a un programa de la Comunidad Europea, para desarrollar proyectos comunitarios de salud hacia los poblados indígenas.

Llegué al aeropuerto y después de los trámites de rigor, por fin nos instalamos en la nave de la empresa LAN, el enorme 747  nos llevaría hasta las lejanas tierras del sur. Me instalé tratando de hacer cómodo el largo viaje y pocos minutos más tarde nos encontrábamos por encima de las nubes, solicite entonces a la aeromoza una  copa de vino malbeck y me dispuse a continuar la lectura.

EN CALAKMUL 

Calakmul no es el nombre original de la antigua capital de la región conocida como La Biosfera, en su escudo encontraron una cabeza de serpiente, por eso le llaman también “La Casa de la Cabeza de Serpiente”.

Los investigadores opinan que esta ciudad fue por mucho tiempo rival de Tikal, pero al final, por sus pugnas, se derrumbaron  ambas. Sobresalían de la selva los restos de sus dos grandes pirámides, con mas 40 metros de altura, una de ellas ya estaba consolidada, la otra aun dormía en su mortaja de hojarascas.

Por aquí se asentaron casi un millón de gentes, pero ya no quedaba casi nada, ni nadie. La ciudad estaba rodeada de aguadas de las que solo hay vestigios  y se extendía en forma de barrios, un poco similar a Coba.  Al centro la gobernaban las dos enormes pirámides gemelas,  al descubrir sus restos les llamaron  cerros – mul y gemelos Ak.  Pero también calak significa palos secos, es decir “cerros con palos secos”, un nombre nada especial.

Los edificios fueron alineados con los astros, muy en especial con el Sol, la Luna y Venus.  Desde la terraza de la construcción mayor, apenas se pueden distinguir entre los árboles, las interlineas de los edificios con su entorno cósmico. 

Las construcciones guardaban su propio estilo,  distinto al de Tikal, su rival en el Peten, mucho más apegados a las cabezas y los mascarones de la serpiente.  Podríamos pensar en Tikal viendo hacia arriba y Calakmul mirando hacia adentro. Una apunta hacia el cielo, la otra al inframundo;  dualidad que también  hallamos entre Palenque y Toniná.

Rivales por mucho tiempo, ambas ciudades datan del llamado Preclásico y Clásico maya,  hoy les calculan unos 2000 años de edad y desparecieron al final del primer milenio, cuando súbitamente fueron abandonadas.  Al final de su tiempo construyeron murallas para protegerse,  estas cada vez resultaban más cerradas hasta rodear solo la plaza, después ya no hubo nada, solo silencio. 

En Calakmul se hallaron tumbas con señores enterrados, también exquisitas mascaras como la de Pakal, estas todavía reposan en el  el Castillo de San Miguel de la ciudad de Campeche.

En el sitio, muy cerca de la pirámide mayor, encontramos un grupo de gentes liderados por un H´men, este había construido una mesa de palos, depositando encima ofrendas  como aves asadas, comida, pozole blanco llamado Saká, la bebida sagrada balché y un sahumerio copalero al centro.

Alix se acercó a preguntarles y ellos nos invitaron a la ceremonia que ofrecía por su triunfo un gobernante maya de la región, para ello habían invitado al H´men, quien provenía desde la región maya de Chán Santa Cruz, él realizaría  la ofrenda de la mayordomía.

Don Jacinto provenía de la comunidad de Yaxkabá, en el camino hacia Carrillo Puerto, sede de la guerra de Las Castas. Este levantamiento de los mayas fue a mediados  del siglo XIX y duró 50 años, hasta 1901 con Porfirío Diaz, cuando fue tomado el pueblo hoy llamado Carrillo Puerto.

Desde esa guerra muchos sacerdotes de la región pertencen a la verdadera iglesia maya y los templos católicos fueron abandonados.  Curandero y sacerdote maya, la fama de Don Jacinto sobrepasaba su aislada región y por eso nos lo presentaron como un autentico hombre de conocimiento antiguo.  

En el Mayab a estos personajes muy respetados les llaman  H´men (se pronuncia xmenes), sacerdotes que utilizan todavía una buena parte de la antigua medicina y sus tradiciones ya entremezcladas con el cristianismo.

La palabra Men proviene del sello 15 del calendario maya y todavía les profesan una gran veneración. Se trata de un visionario, quien además conoce la curación, hace predicciones y puede comunicarse con las esencias de la naturaleza. Para ello utilizan una piedra consagrada a la que llama Sastún, es decir, Piedra de luz.

Don Jacinto conocía además  la propiedad de las hierbas medicinales y por eso  se  le nombraban yerbatero,  realizaba las ceremonias regionales para agradar a las esencias del cielo y la tierra durante los distintos días especiales del calendario, tales como la milpa, la lluvia, la cosecha, los entierros y los casamientos.   

La sabiduría de Don Jacinto era natural, no había en él nada de científico, ni  tesis  ni teorías para sus asuntos, simplemente los realizaba y funcionaban,  según nos explicó el mayordomo Don Eliseo.

Esa información era muy antigua, pasaba de generación a generación y cada maestro escogía a quien debería seguirlo como alumno.

Ellos prefirieron transmitirlo de manera directa y envolverlo en los celofanes de la nueva religión para evitar persecuciones. Por eso algunos cantaban en la biblia invocando al señor y la virgen, pero al otro lado, conservaban en secreto los nombres de las antiguas esencias y sus poderes.

Los H´menes recibían  la instrucción desde pequeños, Don Jacinto comenzó a los 7 años, cuando ayudaba en las ceremonias católicas  del pueblo y su maestro fue el hermano mago Escamilla, H´men de Uman. 

Invitados a la ceremonia, nos unimos a los demás descendientes mayas que rodeaban al H´men y según nos explicaron, desde muy temprano habían preparado la ofrenda, llamada por Don Jacinto el Cibal Loo, como agradecimiento por el nuevo cargo de Don Eliseo como gobernante. 

El H´men Don Jacinto Tzab, nos explicó como  los much tan  conservaban  las antiguas alabanzas y sus lecturas proféticas, también las formulas para realizar  rituales y las palabras de poder que debían cantarse.

Estas no dicen lo mismo en castellano, “porque cuando se traducen no debe  ofenderse a los presentes”;  algo que sin duda aprendieron con la persecución en la Colonia.

Kaaxam  Luum, gobernante de Chichén Itzá, previó la llegada de los conquistadores y tomó las medidas necesarias para proteger nuestra cultura, porque predijo un largo y cruento dominio.

Por eso formó grupos de sacerdotes para guardar el conocimiento, curar y cuidar a su gente. Estos mismos sacerdotes debían reunirse frente a las estelas para leer  la palabra de los antiguos.

Los consejos de ancianos utilizaban su piedra llamada Xoc´kin, era una pieza redonda y la orientaban hacia los rumbos del cielo. Estaba cargada con agua y se dejaba evaporar al sol, entonces  el vaho impregnaba las estelas blancas y podían leerlas para responder a sus preguntas específicas.  

Las formas que fugazmente pasaban por la estela son los much tan, equivalentes a la superficie labrada que hoy los epigrafistas conocen como glifo, pero que fueron hechas para comunicarse con las esencias custodias de los templos.

Así iniciaron los cantos del H´men y todos guardamos silencio para escuchar los much tan:    

El Inició diciendo:

Señor  dador de la vida, tú eres el único, tú eres el poderoso, yo no soy más que tu ciervo señor, escúchame,  aquí te presento a estos hermanos, quienes ante ti desean colmarte de ofrendas y regalos señor, escúchanos.

“Gran poder ik – del viento, gran poder mozón – del remolino,

Gran poder Uh silkan – de la luz del cielo,

Gran poder Uh sil lum - de la luz de la tierra”.

“Ah tupil ik – señor encargado del viento,

Ah tupil mozón – el señor encargado del remolino,

X´letha ik, señora que gana el viento,

 X´letha mozón, señora que gana al remolino.”

“Chunah actún pap´akal – dueños de las cuevas donde se siembra,

 Chunah actún chumbo beki – dueños de la cueva que busca mi camino,

Chunah actún Tzik bil chén – dueño de la cueva que sirve de pozo”.

“Topok nak – Para que su semilla germine.

 Hotzá nak – cuando se rompa la tierra y brote.

 Kán wilen – con sus hojitas tiernas, apenas amarillas”.

Recordé de nuevo la traducción de los mensajes según  Don Domingo:

Porque H´men lo sabe todo, porque posee el canto sagrado”

y con su espejo se proyecta donde él quiere.

Conoce el canto rítmico que tiene el poder

y habla de todos los tiempos.

Porque tiene el poder de lo de arriba y lo de abajo”

“porque su canto rítmico alcanza lo celeste del fuego en el ritual sagrado”

“porque es el verdadero sacerdote posee la energía que lo lleva a la gran luz”.

Desde el aire llegaron los primeros invitados, se trataba de mariposas azules de las que llaman papillon, ellas parecían libar la esencia de la ofrenda antes de pararse en círculo muy quietecitas alrededor de la mesa.

Unos instantes después, desde la espesura del follaje surgió un grupo de pavos ocelados, acomodándose también frente a la ofrenda y guardando riguroso respeto por los cantos del H´men.

Así transcurrían los cantos de la ofrenda,  cuando se apago el sahumerio,  entonces el H´men se puso pálido, volteo hacia el grupo como suplicando por algo, su voz se hizo chiquita, se entrecortó y sus mejillas se llenaron de lagrimas, solo alcanzó decir:

-      Están muy tristes, nadie les ha hecho una ceremonia por más de 500 anos, ya están aquí y nadie se va a salvar, enciendan el sahumerio, la luz, la luz,  hay mucha oscuridad -.

Una vez terminada la ceremonia nos explicó como cada una de esas mariposas era el alma de los guerreros de Calakmul y los pavos sus antiguos gobernantes. Pero los dueños del monte y la ciudad estaban muy tristes, le dieron el mensaje de que la oscuridad se estaba apoderando de todo y nadie se salvaría de los tiempos por venir.

-      Serán épocas de oscuridad, de pobreza y enfermedad, habrán muchas tormentas y morirán muchos, yo tampoco me salvaré, he podido ver mi propio final – expresó Don Jacinto - de quien Alix  sería alumna hasta su muerte.

VIRACOCHA

 Después de un largo y cansado viaje en la enorme aeronave, de pronto escuche todavía adormilado, a las azafatas  murmurando y mirando por la ventanilla. Como impulsado por un presentimiento me incorporé y también pude contemplar aquel espectáculo onírico.

Abajo se extendían los enormes peñascos entre las nubes de algodón, los guardianes de los últimos  glaciares, de los  lagos y los ríos congelados  reflejando la luz recién nacida. Estábamos arriba de los Andes, entre el Illampú y el Illimaní, entre el cielo y  la cima origen de nuestra sufrida América.

La Paz resultó una ciudad indígena, poblada por gente color del bronce, como marca indeleble del sol.  Ellas llevaban por lo general un bombín en la cabeza, en tanto ellos caminaban presurosos, con sus mejillas rojas,  hinchadas de tanto mascar las hojas de la coca.

Esta planta sagrada es necesaria para poder sobrevivir en un sitio tan inhóspito y elevado. Los aymaras la recetan para todo o casi todo, porque alivia la calentura, cura la indigestión, previene el enfriamiento, evita el cansancio,  pero sobre todo les permite respirar.

Al llegar al hotel y una vez registrados, nos dieron una calurosa bienvenida y nos ofrecieron un té de coca.  Algunos de mis compañeros prefirieron rechazarla por considerarla una droga, pero poco después varios de ellos sufrieron mal de altura con jaquecas insufribles, mareo y vómitos.

Durante toda la reunión internacional que duró tres días, los aymaras asentaban sobre la mesa los morrales donde se guardaban las hojas de la planta sagrada, ellos preferían masticarlas y las conservaban por un buen rato en la boca sacándoles el jugo, permitiendoles así estar siempre atentos.

El día final de la convención, la clausura estuvo a cargo del presidente Evo Morales, quien exaltó el origen indígena de su gobierno, fustigó a los blancos que deseaban destituirlo y nos invitó a llevar ese mensaje de paz bolivariana a nuestros pueblos, en total 17 delegaciones nacionales y España se integraron en esos talleres auspiciados por la CEE.  

Una vez concluido el evento, fui invitado a conocer las comunidades del altiplano, uno de mis colegas se prestó a servir como guía con una maquina Toyota para recorrer el lago Titikaka y sus alrededores. Su deseo era llegar hasta la Isla del Sol,  donde según ellos  inicio de la civilización americana, al menos la de ese  enorme y helado lago que parecía tocar el cielo.

A pesar del profundo azul celeste, los  gélidos aires no me dejaban descubrir el rostro, se trataba un paisaje yermo y solitario, delineado por  matices cobrizos de una tierra muy fina, en mucho semejante a las fotografías del planeta Marte.

En esos pueblos terrosos nos recibieron los curanderos aymaras, se trataba lugares donde  predominaban las llamas, los huanacos y las caras tristes de la gente.

Por fin llegamos hasta una reja de alambre verdoso,  en uno de sus accesos podía  leerse un cartel descolorido anunciando: “Bienvenidos a Tiahuanaco”.

Mi acompañante el doctor Luiviano, un aymara dedicado a desarrollar escuelas  de medicina natural en el altiplano, preguntó:

-      ¿Te gustaría una visita normal o prefieres algo más?, porque  muchos europeos casi siempre llegan buscando otro tipo de cosas-

-      Por ejemplo – le pregunte.

-      Dicen que este sitio se llama lugar de huanacos, pero yo no encontré esa raíz en nuestro idioma aymara. Más bien me suena maya, ti wa na kú es la sexta casa de Dios, ¿tú sabes algo de maya?-. Preguntó.

-      Nada, mis padres se dedicaron mucho a eso pero yo no aprendí nada – contesté mientras caminábamos por una larga vereda de tierra apisonada.

Llegamos a los restos de una construcción, según mi acompañante  se trataba de la pirámide llamada Akapana. Subimos por sus derruidas alfardas y pude notar su esqueleto de piedras basálticas negras, según Luiviano todavía  producían un fuerte magnetismo.

Tiahuanaco lucía muy solitaria,  podíamos disfrutar de su silencio,  el sol surcaba el mediodía de la incipiente primavera, pero aun sentía el viento helado calando mis huesos, tal vez por eso no había nadie.  

Frente a la pirámide Akapana se levantaba una antigua  plataforma a la cual podías acceder  por una escalinata de piedra, allí se levantaba  el Kalasasaya, rodeado por esos muros ancestrales que conducían hasta  la Puerta del Sol.

El acceso lo custodiaba el Monje, un enorme monolito de reminiscencias olmecas o toltecas, erguido en una sola pieza como los atlantes, lucía  una especie de gafas tipo Tlaloc en su rostro cuadrado y muy adusto.

 Al oeste del palacio se levantaba La Puerta del Sol,  fue diseñada en un solo bloque de andesita, medía como 5 metros de altura pero resultaba de escaso grosor. Su dintel desplegaba un petate grabado, presidido por un ser con rayos en cada mano, rodeado por filas de hombres animal hincados en posición de reverencia.

Cuentan - explicó mi amigo Liuviano -, que este ser Viracocha descendió del cielo en una nave dorada para darnos la civilización al mundo aymara. Eso sucedió hace mas de 13 mil años y lo acompanaban los hombres pájaro, quienes llevaban un casco de cóndor.  Desde luego se trata de nuestras leyendas, porque según los científicos Tiahuanaco no debe tener más de dos mil.

Debajo de Kalasasaya descansaba un patio hundido, las paredes estaban adornadas por cabezas de distintos animales y humanos, un poco similar a los tzompantlis mexicanos y al centro se hallaba de nuevo el personaje Kontiki Viracocha, en esta ocasión luciendo barba.

Llegado el anochecer y después de recorrer el lago Titikaka estábamos por  arribar a Copacabana. En el camino continuamos platicando de Tiahuanaco, así me enteré que muy posiblemente la ciudad fue un puerto del lago, pero con los siglos se alejó de la orilla, ahora estaba a casí de 20 kilómetros, pero conservaba los restos del muelle.

Para muchos investigadores cerca  del lago se desenvolvieron muchas ciudades, incluso piensan que algunas se encuentran sumergidas en el fondo del Titikaka. Diversas excursiones han sido realizadas para encontrar esos residuos, entre las más famosas se encuentra la emprendida por Jaques Custeau, quien exploró los posibles restos de las ciudades sumergidas.

Son muy antiguas, antidiluvianas – me aseguró Luiviano  - no tienen tiempo, claro que los conquistadores blancos nunca han querido aceptar la verdadera edad de nuestros pueblos, porque somos tal vez más viejos que ellos, aquí ya había pirámides mucho antes a las egipcias.

En eso estábamos cuando cayó la noche, por fin llegamos a la terraza de una pequeña posada frente al lago y nos disponíamos a registrarnos cuando inició el alboroto. Todos los allí presentes salimos a la terraza y en una visión colectiva, dirigimos nuestras miradas hacia el lago.

Encima de las aguas tranquilas pudimos ver unas luces compactas que parecían flotar, sin embargo estaban fijas suspendidas en el aire, parpadeaban colores azules y rojizos, durante unos minutos desafiamos la helada atmosfera para tratar de distinguir de que se trataba, pero de pronto se elevaron, tomaron velocidad y se dispararon hacia el cielo.       

Son frecuentes – exclamó Liuviano – dicen que desde el espacio descubrieron un corredor, una especie de túnel que las trae del cielo, tal vez en una de esas llegó Viracocha.    

 

 

CAPITULO XII – LA KA

LA OTRA CARA DE LA VIDA

“ Hunab Kú engendró al uno,

“el uno hizo al dos,

“el dos engendró al tres

y  los tres engendraron a todos los seres.”

                                                           Sabiduría maya

Yo creo que siempre han estado aquí, fue el comentario del médico Luiviano, mis abuelos hablaban de ellos, los abuelos de mis abuelos también: en las piedras lo encuentras escrito, ¿que mas pruebas podemos tener?.

Resultaba curioso este encuentro, yo había estado tan alejado de todo esto, poco me había enterado de las aventuras de mis padres. Deseaba ser un técnico, un profesional,  ¿porque ahora mi vida desembocaba por el camino equivocado, porque llegue a los escritos, sería todo una casualidad?.

-         Dice la leyenda que Kontiki Viracocha descendió del cielo y entrego la sabiduría a Mama Ocllo y Manco Capac, ellos fueron los padres primordiales aymaras – comento Luiviano.

-         En estos días he leído unos apuntes de mi padre y aun no los terminó, pero hasta ayer pensé se trataban de una locura. No alcanzaba a comprender porque un científico como él, se había metido en algo aparentemente tan absurdo -  conteste.

-         ¿Y que decía tu padre?-.

-         El comenzó por estudiar la escritura maya, creo que todo comenzó debido a un códice, además falso. Primero trató de darle un contexto científico, pero poco a poco, en su búsqueda, le fueron sucediendo cosas increíbles.

-         ¿Tu padre también los vio?, porque yo conozco compañeros aymaras que los han visto de cerca, ellos dicen habérselos encontrado por casualidad en el altiplano,  luego los sueñan y hasta tienen premoniciones-.

-         Todo esto es muy interesante, no se donde pueda llevarme, pero me está gustando -. Reflexioné en silencio.

-         ¿Te gustaría conocer Cuzco?, ahí vive un buen amigo médico que tiene mucha información  -. Propuso Luiviano.

-         Cuento con dos semanas antes del congreso en Buenos Aires, ¿Por qué no?.

Así fuimos avanzando por el camino del Inca, por lugares muy antiguos como las huacas doradas de Siyustani, el fronterizo Puno. Dejamos las aguas azules del lago Titikaka y atravesamos las solitarias montañas y sus andanerías interminables, por esas regiones  donde vuelan muy alto, dando círculos, los últimos cóndores de la historia.

 Por la noche, ya cansado de este viaje revelador, todavía me di un tiempo  para continuar la lectura de los escritos, seguro  ahí habría mucha luz para ilustrar este viaje. A continuación transcribiré algunas aventuras realizadas por mi madre, quien sin duda había tomado un camino muy distinto al de mi padre.

UNA MIRADA HACIA ADENTRO

En los  aislados pueblos mayas no hay médicos modernos, el más cercano, a veces, lo encuentran  cuando menos a 40 kms de distancia en alguna clínica de Salud, con cierto médico novato o quizás uno anciano filántropo. Si tienen suerte, tal vez alcanzaran al Seguro Social y después de vencer todo tipo de trámites, obstáculos y discriminaciones,  recibirán finalmente un Paracetamol para el dolor.

- Si te enfermas, te fregaste, la ciudad resulta muy lejana, en el  seguro casi nunca atienden, el médico es muy caro y no hay dinero para pagarlo -. Este era un pensamiento común entre los vecinos de Kanakóm, Yaxkaba y otros pueblos de la región donde vivía Don Jacinto,

No obstante, cuando el enfermo ha sido atacado por los padecimientos producto de la modernidad, como son los alimentos transgénicos, los transformadores de alta tensión, la contaminación de las aguas y otras de nuestras maravillas tecnológicas, el médico maya se daba cuenta que su cuerpo de tierra ha sido afectado de manera irremediable. 

Por consiguiente, su alma resultabá ya muy difícil de curar y sólo podía intentarlo a través de recobrar su fuerza vital. Muchos de los campesinos mayas visitaban a Don Jacinto, porque ya se habían contaminado por los fumigantes, maíz adulterado en sus genes  y hasta cierto tipo de fertilizantes. Padecían entonces una serie de males extraños, entre los que sobresalía cáncer, la anemia plástica y otras, aún desconocidas por la ciencia.

Llegaban sucios casi en andrajos, después de caminar varios días, Don Jacinto les ofrecía de comer, los atendía y les daba sus yerbas curativas sin ningún costo, podría decirse que hasta les pagaba la consulta.

Lo acompañe durante varios días en los que además del arte de la curación, aprendí mucho de su manera de vivir, de  comer y también de reír. Entendí como a pesar de tantas limitaciones, su sencillez los hacía muy sonrientes y su vida diaria transcurría sin muchos sobresaltos.

Por las tardes cuando el calor cedía un poco y la brisa refrescaba las piedras ya muy asoleadas, solían llegar a casa de Don Jacinto un buen número de vecinos, la mayoría curiosos para conocer su huésped lejána, a su hermanita de México, decía.

Unos entraban y otros salían pero el lugar siempre estaba concurrido, sobre todo por las mujeres del pueblo, quienes nos ponían al tanto de las nuevas y solían festejarlas con sus risas estruendosas, espantando a las gallinas.

Dona Emiliana Xoc era su esposa, ella se esmeró en prepararme algunos guisos de la región como el cool indio, el pavo en relleno negro, con muchas tortillas realizadas a mano, en tanto el viejo curandero explicaba los secretos de su arte heredado por generaciones.

Don Jacinto solía dividir el cuerpo en tres partes: el cuerpo de tierra llamado Lum, el Pixán es el espíritu y llamaba Ool a nuestro cuerpo de vida.  Las enfermedades comunes del Lum se debían a distintas causas y  el pensaba en el viento como su principal causante.

A veces el viento surge de nuestro interior, ese problema puede presentarse al momento de abandonar la hamaca, ya sea por haberse recargado demasiado al lado izquierdo - ak kamul – durante la noche.  Tal vez debido a un cambio en el equilibrio del frío, como sucede a las mujeres al ir al baño en la madrugada, cuando se enfrían al destaparse.

Si el mal fuera causado por un viento externo, este se llama mozón, el remolino. Podemos pasar por uno sin darnos cuenta, también  por el que anuncia la lluvia, Hatza ha y entonces generanos el Wach kajan ó diarrea, Tsipi tubin, tsipi tu ban, que como viene se va.

Resulta muy común cuando la madre llega del monte con frío y le da pecho a su hijo, este puede recibir ese remolino y se enferma. El mozón del oeste  de la nube roja y el Xaman ik del norte producen sus enfermedades.

Otros vientos peligrosos de la tierra provienen de los cerros y las pirámides, de los mul y del aire malo del sol. Entre los mayas resulta muy famoso “el mal de ojo”, surgido por la envidia y los celos,  puede suceder cuando alguien desea algo tuyo, porque te va bien en la vida o a lo mejor porque se le antoja tu bebé recién nacido.

Para ésta cura, se colocan los restos un de cigarro en aguardiente a remojar,  después con el preparado se frota el cuerpecito del bebé, la nuca y le soplan la mollera, porque así se aleja al mal.

El  Lum al estar compuesto de agua y tierra, suele enfermarse cuando el  Mozón rompe el equilibrio entre el frío y el calor.  Muchas  enfermedades, se producen por la descompensación entre frío  ke´el kuch  y calor choko kuch.

Esta dualidad me pareció en mucho al ying yang chino, para ellos el frío representaba lo abisal, la oscuridad. Sería equivalente al poder del jaguar que gobierna desde el atardecer  hasta el amanecer y se manifiesta como energía descendente del cielo.

El calor a cambio, constituye la fuerza serpentina, penetrante de luz, preside del amanecer al atardecer y es la energía ascendente de la tierra. Una sin la otra no existe, ambas constituyen la dualidad creadora Jaguar – Serpiente.

Dicen los chinos en su concepto de Tao, que el universo es una vastedad de rayos de energía. Los rayos al descender a la Tierra son el origen y por tanto lo positivo, creativo y constructivo. Sin embargo, cada ser convierte la energía de ese rayo en suyo y estos se transforman en rayos inferiores, pudiendo ser positivos o negativos, constructivos o destructivos.

El Lum es nuestro cuerpo visible y fue realizado del maíz. Algunas recetas de herbolaria para atender al Lum  las manejaba Don Jacinto en su calidad de yerbatero,  pero no las administraba antes de conocer la energía de cada persona,  limpiarlo y haberlo consultado en su sastún, para saber si el asunto resultaba más serio por causa del mal destino.

Para los golpes y la fiebre sirve muy bien el árnica; si se trata de diarrea, la disentería y hasta para la diabetes, puede recetarse  anís y la guanábana. Un poco de ajo resulta conveniente para quienes padecen asma, bronquitis y reumas; también les sirve el té de bugambilias, las hojas verdecitas del chalché asadas al comal y luego se exprimen para utilizar  su resina; para fortalecer los pulmones el eucalipto es muy bueno.

Si el problema es de riñón y vejiga,  nada mejor  al cabello de elote, la cola de caballo y el coco.  Para alteraciones en la vesícula biliar puede utilizarse el té de bolio, en tanto el poléo sirve para la diarrea, los vómitos y la tos; así como un buen té de epazote.

Otras curas provienen de la planta llamada kanán para los nervios, el kanatzín regula dolores de la mestruación,  jolol  para el mal de orína,  kopté y kuché alivian la tos y el asma, el yaxché  te protege el mal de ojo, xput balam se usa en las anginas, xkukembá previene la obesidad y el xukul desecha las lombrices y cura la disentería. Si combinas árnica con berenjena xiu, bola de venado y yax halache con lanolina, untada en el cuerpo servirá para dolor muscular, reuma y cualquier golpe.

El paciente no tiene dinero para comprar las medicinas de la moderna farmacopea y en las clínicas por lo general les dan Paracetamol. Por eso estas plantas curativas se cultivan silvestres y otras, pueden  adquirirse a bajo precio en los mercados y en los viveros de yerbas de Peto, la comisaría de Zavala en el pueblo de Tekit.

 

En muchas consultas, el mismo Don Jacinto las recetaba, preparaba y se las regalaba al enfermo. La peor enfermedad le da a los H´Men cuando violan alguna de las reglas exigidas por los celosos guardianes del monte y sucede asimismo, cuando “otros” igual de poderosos, les desean la enfermedad y hasta la muerte por envidia.

 LAS ANGUSTIAS DEL PIXAN

 Al segundo cuerpo  le llamaba Pixan y resulta similar al concepto de las almas cristianas.  Es nuestra ánima – decía -,  nos llega cuando somos concebidos y nos abandona en el momento de la muerte.  Por eso es Leti le ku jokol ken kimi kén, “el que se va cuando me muero”. 

El Pixan penetra por el ombligo  tuch, para convertirse en nuestra  fuerza Umuuk nak, dándole la animación a nuestra persona para conectarla a la fuerza vital que nos une al todo.  Al ser el cuerpo un sistema circulante de energía, esta fluye a través de los 3 secciones mayores llamadas Puah.

  La baja de vitalidad en algún organo obliga al otro a realizar su labor y lo sobrecarga, repercutiendo a la larga en todo el sistema.  Resulta muy adecuado mantener nuestra energía vital lo mas equilibrada posible, procurando dejar que circule libremente su fuerza  para mantener sano al Pixán.

 Algunas de las sobrecargas en un órgano pueden deberse al miedo y hasta el terror del Pixán ante alguna situación difícil de entender, como la falta de dinero, los problemas de la familia,  angustias, ansiedades ó tal vez una muy mala noticia.

Esto afectará la parte inferior de tierra   lo manifestará de inmediato en las vísceras, con dolores, diarrea y gases, también ciática. Repercute después en el segundo Puah de agua, en los riñones y las glándulas suprarrenales, generando poderosas descargas de energía  al corazón. Los síntomas pueden relacionarse con las alteraciones en la menstruación, diarreas continuas y mal de orina,

Cuando llega al centro del tronco,  se producen palpitaciones del corazón y el habla se torna incoherente, hay mucha angustia e intranquilidad. Después de una gran descarga suele venir un reflujo;  el Pixán se encuentra entonces afligido, arrepentido a veces. Disminuye el apetito,  hay síntomas de abatimiento acompañados por constantes suspiros, remordimientos y nostalgia. La energía tiende entonces a desaparecer y puede reflejarse en debilitamiento de los pulmones, gripe, asma y hasta neumonía.

El coraje y la ira producen fuertes ascensos de energía, manifestándose en mareos y dolor de cabeza, hasta afectar al Puah superior de aire.  La cara se pone pálida, hay opresión en el tórax y después continúa una fuerte depresión, afectando primero al hígado, de inmediato a la vesícula, sin descartar un probable derrame de bilis.

Pero si la situación se debe a la ansiedad de algo no solucionado, entonces sentimos intranquilidad, falta de memoria, opresión y podemos afectar al bazo. Una fuerte descarga de las suprarrenales, puede incluso producir un infarto y llevar la energía hasta el cerebro, generando un grave problema vascular.

Según entendí, las relaciones posibles de estas cargas y descargas, se manifiestan  entre los riñones+  y el corazón-.   Los pulmones+ y el hígado-.   Hígado+ el bazo -.    El corazón+ con el pulmón-.   El bazo+ con riñones-.  Esto desde luego, aceptando que puede afectarse todo el sistema, si se deja avanzar el estado de ánimo en desequilibrio.

 

En la antigüedad, para prevenir cualquier de estos  problemas, utilizaban los lavados colónicos como una práctica ritual, pueden realizarse limpias con café, yerbas medicinales, líquidos y hasta otras pócimas alucinantes que sirven para alcanzar estados superiores de conciencia.

OOL

 Ool se llama el tercer cuerpo, Ool in kushtal, significa el aliento por el que vivimos, representa la fuerza más poderosa y es la luz sutil que nos envuelve, como la corona del sol.  Don Jacinto le decía Santa corona Ik.  El Ool refleja en esencia nuestras vidas, vibra desde el corazón con cada persona y muy bien puede conectarse con otros Ool.

 Esta corona de energía  envuelve a todo ser humano, es algo similar a un foco que se enciende por la dualidad celeste con la terrestre y nos da nuestra fuerza vital.  La corona brilla de acuerdo a los sentimientos de tu corazón, para Don Jacinto el lugar donde brotan  y por eso es el asiento del Ool.

Una buena manera de reciclar la energía para prevenir situaciones depresivas del Pixán, se logra fortaleciendo al Ool con ejercicios solares y lunares llamados por nosotros Yoga, “unir el cuerpo, la mente y la respiración”.

A los ejercicios mayas para unir el Ool con el Pixán y  a éste con el Lum, los llamé Yoga Maya.  Según pude constatar, lo utilizaban los antiguos sabios de alto rango  para alinear la mente, el alma y el cuerpo, fortaleciendo así su energía solar Kinán.

Las posiciones de estos ejercicios todavía podemos verlas en muchas estatuillas y por lo general se basan en los animales utilizados para sus prácticas chamanicas.  

Algunos de estos movimientos energéticos fueron llamados Psicotrónicos por Domingo Martínez Paredes y Tensigridad por Carlos Castañeda. En el caso de los mayas logré rescatar algunos. Una fuente válida, además de Don Jacinto,  resultaron las mismas figurillas de la cerámica y las pinturas grabadas en piedra, los códices, las vasijas y los platos,   donde podemos observar las posiciones  que se practicaban en ese entonces y también las curaciones.

  TRECE EJERCICIOS PARA FORTALECER EL OOL

1 - Comenzaremos por el Puah inferior, para ello podemos sentarnos con las piernas cruzadas tipo “flor de loto”, con las manos en las rodillas, posición muy repetida en las representaciones mayas.  Tomamos una respiración profunda llevando el viento Ik hasta abajo, deteniéndolo ahí por un momento antes de soltarlo despacito. Al mismo tiempo descendamos lentamente la cabeza hasta tocar el piso, repetirlo unas tres veces mínimo.

2 - El segundo ejercicio, todavía sentados subiremos la energía para mover el tronco y fortalecer al abdomen, para ello oscilamos el cuerpo como un péndulo.  De izquierda a derecha y viceversa, suave, sintiendo como circula la energía.

3 - Para fortalecer el cirro, la zona debajo del ombligo, donde se halla nuestro vórtice central,  la figura olmeca del luchador puede sernos muy útil. Con las manos empuñadas y girando el tronco de nuestro cuerpo hacia los lados, estirando el plexo solar y siempre conservando la respiración al ritmo de cada movimiento

4 - El siguiente ejercicio será un masaje al corazón, para ello unimos las manos con los dedos derechos encima y por dentro de la mano izquierda, cerrándolas, movemos los brazos de arriba hacia abajo, alternando el movimiento, apuntamos al Timo en el centro del pecho y luego cambiamos de mano.  Después circulamos los hombros hacia atrás y luego hacia adelante, estimulando así el timo.

5 - Llegamos a la zona del cuello y la garganta, de donde surgen las palabras sabias, para estimularlas hay que mover la cabeza en círculos, como una tortuga, el movimiento se repite adelante la cabeza  y atrás. Con manos sobre la nuca, alzamos ahora la mirada hacia el cielo, estirándonos como el famoso mono astrónomo olmeca.

 6 - Llevamos el Umuuk nak como energía viviente hasta el nivel superior, cuyo vórtice se localiza en el centro de la frente, para fortalecer las glándulas pineal y pituitaria.  Allí vamos a unir las dos energías cual si fueran serpientes ascendentes para emplumarlas, por eso el nombre de este ejercicio es Ku Kul Kán.

Estirando los brazos hacia arriba, con las manos entrelazadas fortalecemos el centro de la frente, en sánscrito se llama Chakra Ajna, en maya es el Kib, donde se posa la chispa divina de la inteligencia, éste lugar se estimula con el aroma del Copal cuando se enciende.

Se trata de una pequeña luz azul que aparece cuando cerramos los ojos, mantenerla a ritmo con nuestra respiración es el reto.  Estamos encendiendo la flama en el Kib.   La visión se manifiesta en la inteligencia superior, la conocían como “los sesos del cielo” y es ayudada con el olor del Copal.

7 -    Conectamos ambas manos como una antena cósmica, con los dedos índices hacia arriba, estirando el cuerpo y los brazos para fortalecer el Cizín de la corona, por donde saldrá el Pixán al morir.

Los tibetanos le dicen Powa, para los mayas estos dos puntos del cuerpo eran definitivos, pues nos proporcionan visión, inteligencia y sobre todo conocimiento del tiempo. Entre los meshicas esta conección se llamaba Ollin Mecatl, “el mecate que te une al movimiento”, en sánscrito le dicen Tantra, es decir “el cordón”.

8 – Sentados con las piernas cruzadas, llevamos nuestras manos al corazón y depositamos la derecha encima de la izquierda. Respiremos imaginando cómo se recicla el aire limpio desde abajo, sintiendo como circula por todo nuestro cuerpo.  Después comenzamos a subirlo pasándolo por toda nuestra columna vertebral. Cuando sale por la nariz visualizamos el punto de luz que se ha prendido al centro de la frente, esa es nuestra capacidad para sentir nuestro Kib, estamos aprendiendo a ver donde los demás no ven.

9 - Ya con la energía limpia, circulando despacio, sintiendo como discurre por todas las vértebras, nos ponemos de pie con las piernas ligeramente flexionadas, subimos los brazos, unidos para formar una pirámide ó triángulo con nuestros dedos índice y pulgar, los enmarcamos y  dejamos penetrar la luz al centro de nuestra frente, a la altura del Kib. 

Lo recibimos y bajamos los brazos y las manos, sin perder la pirámide hasta llegar al ombligo, para fortalecer el centro.  Este ejercicio resulta mejor ubicándonos hacia el sol con los ojos cerrados. 

Aquí  colocamos los brazos en los costados al nivel de la cintura, haciendo tensión en los puños cerrados y manteniendo las piernas ligeramente flexionadas, para no interrumpir el flujo de energía. 

Es la posición del guerrero, una figura totalmente chamánica mostrada por los atlantes del centro ceremonial en Kabah y los ángeles de Ek Balam. Realicemos el ejercicio unas cinco veces procurando tensar y aflojar el cuerpo con nuestra respiración, aspirar tensa y expirar afloja.

10 - Formamos de nuevo la pirámide al centro de la frente, pero en esta ocasión vamos a llenar nuestras manos de energía solar, la colocamos formando una esfera al frente de nuestra boca y decimos el mantra  Kinnn. Distribuimos esa energía por nuestro cuerpo solar, pasándole las manos y los brazos estirados formamos un círculo, éste será el tamaño del Ool, 25 ó hasta 30 cms. alrededor nuestro.

11 - De rodillas con los glúteos en los talones, la cabeza desciende hasta tocar el piso, nos estiramos como un gato, posición de jaguar, dejando que la energía fluya por las vértebras hasta  llegar a la boca, de donde  sale exclamando un rugido.

12 - Sentarnos en posición Chacmol, nuestro cuerpo forma tres pirámides, dos hacia arriba con las rodillas y la cabeza y una hacia abajo con la cúspide en el ombligo, equilibrando todo nuestro universo en triángulos, por tanto se le conoce también como “la postura perfecta”. Visualicemos nuestro centro cargado del fuego solar, siendo uno con él, es la integración final del Kinán con el Lum, Pixan y  Wol, donde se enciende el incienso sagrado.

13 - Nuevamente de pie, con esta energía trabajada limpiamos nuestro Ool,  equilibrando el frío y el calor, girando los brazos suave en espiral,  llevamos las manos a la boca y lanzamos los brazos diciendo:

-         To ha Ool -  ¡Estás saludable! -  cinco veces.

 

-         Hok´en - ¡amárralo! - otras cinco veces, esparciendo la energía hacia el entorno, moviendo de nuevo los brazos abiertos, realizándolo en círculos.

 Con estos 13 ejercicios trabajamos articulaciones y vértebras,  uniendo la región celeste y la terrestre. Los hombros y la cadera para gobernar la fuerza de gravedad. Los codos y las rodillas rigen el sonido. Muñecas y tobillos para transferir la luz y el calor. Así como manos y pies, nuestros receptores superiores e inferiores de la atracción y repulsión de la energía.

EXPLICACION

Según explicación de mi compañero,  como siempre tratando de encontrar un razonamiento científico, podríamos describir a la Tierra como un enorme dinámo electromagnético.  En su corazón  guarda un centro de metal que al girar genera su gran campo de energía y este nos protege incluso del viento solar, ess sería su propio Ool.

Nosotros a  imagen y semejanza de nuestra madre, somos también pequeñas baterías solares, pero con el tiempo nos vamos descargando al generarse trabas a la libre circulación de la energía. Aprovechar el flujo que nos da la Tierra es necesario para reciclar el espíritu del Balam, con esa energía llamada por los chinos Chi.

Don Domingo, su antiguo maestro, pensaba que si el Lum, el Pixán y el Ool están alineados, entonces podemos acceder al nivel de nuestro espíritu  Kinán.   No se trata de otro cuerpo, sino del resultado de la unificación de los tres Lum, Pixán y Ool con el flujo de la Tierra. 

Cuando se adquiere el Kinán, por unos momentos somos un verdadero cuerpo solar y nos convertimos en uno con Hunab Kú, estaremos con Dios y no importa el nombre que le demos.

Entre los tibetanos este momento catártico se llamó tantra,  lográndose a través de respiración shamata y los mantras. Es el reencuentro con nuestro ser interno, perdido desde el nacimiento y los avatares de la vida, todos podríamos hacerlo pero lo olvidamos.

El Kinán constituye la esencia y causa primera que puede convertir al ser humano en un Hahaal Huinic, cuya traducción es el hombre con todo. Quien accede a esta vibración  más elevada del amor universal llamada Winklil, logra la condición ideal para celebrar el ritual sagrado, permitiendo unir a todos los Ool en una sola y poderosa entidad.

Aquello que hace todas las cosas es la esencia, bajo la tierra produce el alimento y en lo alto del cielo a las huestes de estrellas. Y entre el cielo y la tierra, se forman los seres espirituales, rezaba un antiguo proverbio chino.

La primera vez que se logra percibir tal estado de conciencia, suele presentarse como un gran estallido, es entonces cuando la mente se expande y se abre  la comprensión hacia nuevos dominios. Un gran sentimiento de unidad embarga al aprendiz, en ocasiones ese momento de percepción resulta tan profundo, que sentimos un enorme deseo de llorar, como si fuera una liberación a tantos años de esclavitud.

Según entiendo, los mayas desde muy pequeños desarollaban estas habilidades hasta llegar a su iniciación a los 13 años, cuando ponían a prueba sus habilidades, antes de ser escogidos para desarrollar sus artes.

LLEGAMOS A COZCO

Llegamos por fin hasta la antigua ciudad de Cozco, el ombligo, la última capital de los Incas. En una ciudad de viejas reminiscencias coloniales,  con un fuerte sabor a los remanentes de esas culturas casi desaparecida.

Un poco recuerda a otros sitios de tradición como Oaxaca y Mitla, porque  la muralla de Sacsayhuaman,  parece estar incrustada en otro tiempo, entre los templos y las casas construidas después de la conquista.

Sacsayhuaman fue realizada con unas piedras enormes, milimétricamente unidas en sus angulos,  por donde no podía penetrar siquiera la hoja de un cuchillo. Tan austero y magistral monumento, todavía continúa sorprendiendo a quienes consideraban escaso el ingenio de sus antiguos ocupantes.

Según nos explicó el amigo de Liuviano, un viejo medico natural de la  región, quien respondía al nombre de Tupac Irazoque, Cozco también se remontaba a la leyenda de Manco Capac y Mama Oclló, quienes recibieron el comando para crear a los incas. Ellos provenían de una peregrinación desde el sur, del Titikaka, lo que los unía a la leyenda de la Isla de Sol y a la historia de los aymaras, abuelos de los incas.

Pero fueron Pachucutec y su hijo Yupanqui quienes hicieron florecer la capital de los incas, extendiendo además sus dominíos por toda la cordillera andina, desde Quito hasta el río Maule. Tupac nos comentó que la ciudad fue creada delineando la figura de un jaguar, con la plaza central en el corazón del animal y la cabeza en el cerro de Sacsayhuaman.

Para llegar de Cozco a Machu Picchu, debíamos viajar por tren a la estación Puente Ruinas y después ascender por el camino Bingham hasta la cima, subiendo por un paisaje impresionante formado por las terrazas que se depeñan por el profundo abismo forjado por el Río Urubamba.

Machu Picchu semeja una fortaleza dirigida hacia el infinito, también con cierto recuerdo a Monte Albán en Oaxaca, que se unía a otro gran peñon llamado Huayna Picchu. 

Las crónicas dicen  este lugar en las montañas también fue construido por el gran Pachucutec. Para algunos invwstigadores se trataba de un lugar para el retiro del señor. En tanto, para Tupac se trataba de un sitío sagrado, donde trabajaban y vivían los sabios y chamanes del gobernante.  

A la conquista fue abandonada, quedó entonces escondida y recóndita, así permaneció apartada de los ojos mortales, hasta ser  redescubierta para el mundo a inicios del siglo XX.

Penetramos  silenciosos por los pasillos, caminando entre los excelsos muros de piedra, todos perfectamente unidos, dandose paso  por las viejas casas vacías, hasta desembocar en uno de los ángulos de la ciudad. 

Había allí una buena cantidad de turistas, haciendo fila para poner sus manos en una gran piedra.  Según Tupac, se trataba de la fuente de la más poderosa energía, porque podía además abrirte la percepción.

La piedra Intihuatana fue un monolito realizado para conectarte con las estrellas y amarrarrarse co el sol – explicó Tupac –. Es el punto que funciona como eje del universo y los antiguos habitantes de este lugar estudiaron perfectamente su ángulo de entrada. 

Esperé paciente a que se fuera el grupo y una vez a solas, puse mis manos en la piedra para sentír con enorme claridad  mis pensamientos. El viento soplaba refrescante y las nubes levantaban con el blanco sudor de las montañas, cuando  por unos instantes el agua turbia de mi pozo se tornó diáfana y transparente.