LAS PROFECIAS MAYAS

“Muy dolorosa terminará la humanidad de la Flor de Mayo, según dicen las pinturas en los muros. Esto será entendido cuando en seco se muevan el Cielo y la Tierra. Cuando esta tierra tendrá el nombre de Yucatán”.

                                                                                               Chilam Balam                

 

Entre los años 800 al 900 los  mayas del llamado Período Clasico abandonaron todas sus ciudades, si bien la tradición de su cultura continuo unos 400 años más, ninguna de las regiones del llamado clásico maya sobrevivió.

Así, por esa época murieron Tikal, Palanque, Copan, El Mirador, Quirigua, Calakmul, Bekán, Chicanná y muchas otras, al parecer solo sobrevivió Toniná, continuando en el misterio donde se fueron los millones de mayas que habitaban esas tierras de tanto esplendor.   

Todo parece indicar que en el estudio de la astronomía los llamados Ah Kines, astrónomos, propusieron que el tiempo se manifestaba en forma cíclica y no lineal, por tanto los acontecimientos tendían a repetirse pasados los siglos, sobre todo cuando los astros se alineaban de ciertas maneras.

Para entender este movimiento cíclico, crearon ciertos números fractales que les permitían unir durante los evos las posiciones de los astros en el cielo. Uno de estos fractales es 26: x 2 = 56, pero es también es 260, x 3= 780 un giro de Marte, 260 x 2 + 65 = un Ciclo de Venus.

Pero 26 000 años luz es la distancia del sol a centro de galaxia, 260 000 dura en dar una vuelta y 26 000 años es también el termino de un ciclo en la Precesión de los Equinoccios.

Si dividimos 26 000/5 =  es el termino de un ciclo maya, esto es 13 ciclos de Júpiter, que a la vez pueden dividirse en 20 ciclos de 260 años y 200 ciclos de 260. La fecha más antigua que conocemos en este gran ciclo maya es 4 ahau, 8 kumku, que ellos dejaron inscritas en varias estelas, a partir de las cuales los expertos modernos han creado la llamada Cuenta Larga Maya.

En la famosa estela de Quirgüa, dejaron inscrito este gran ciclo, que partía de esa fecha mítica 4 ahau, 8 kumku y de ahí se han desatado una serie de especulaciones, veamos la estela y su posible traduccón:

 estela quirigua.jpg

Otra estela muy conocida donde manifestaron ese termino de los 13 baktunes se encuentra en Tortuguero Tabasco, siendo tomada por los catastrofistas que predicen el final de los tiempos para 2012, veamos esta estela:

TORTUGUERO

Aquí aparece de nuevo el ciclo 13 Baktún, (segunda línea) y la posible fecha final ahau, kankin, que ha sido tomada para el llamado “Apocalipsis maya”.

 

TORTUGUERO

 tortuguero 1.jpg

La siguiente estela que ha despertado especulaciones porque menciona también el termino de los 13 baktunes se encuentra en Cobá, Quintana Roo, de la cual se han inspirado varios escritos e incluso la película de Ronald Emmerich.

A estas estelas se atribuye el inicio de la Cuenta Larga en 3114 a.c. y su término en 2112 d.c., el 21 de diciembre según la cuenta realizada por Erick Thompson.

 

estela de coba.jpg

 

 

Erick Thompson trabajó en esta Cuenta Larga en el siglo XX durante su estancia en Chichén Itzá, amigo y huésped de Silvanus Morley trabajo por muchos años para establecer la cuenta maya. Para ello tomo algunas fechas que continuaron después de la conquista y las unió a ciertos fenómenos astronómicos, desde luego existen otras propuestas, pero esta es la más aceptada en la actualidad.

Vale la pena explicar que las tres fechas de estas estelas fueron realizadas durante el Clásico Maya, que concluiría en el Baktun 10, es decir faltaban más de 430 mil días y casi 1200 años para el final propuesto, por eso algunos piensan se trataba sólo de fechas simbólicas.

No obstante la desaparición de la primera civilización maya, sus descendientes continuaron registrando los hechos en el tiempo, estudiando las estrellas y previendo el futuro, lo cual se tornó en un arte para los Ah Kines, llamados también Batabes y Chilames, quienes eran puestos a prueba por los gobernantes para sus predicciones del futuro, utilizando el famoso lenguaje secreto Suyua.

La última fase de los mayas se dio en la península de Yucatán, de donde se dieron también las profecías mayas del Chilam Balam, cuya traducción es Boca de Profeta. Se dice que los chilames se tendían en el suelo, tomaban cierta pócima, para de acuerdo a los astros y la Cuenta Maya realizar sus profecías, veamos algunos hechos relatados en el libro Chilam Balam, con la posible fecha acorde a la Cuenta de Thompson:

10.9.0.0.0 | (2 Ahau 13 Mac),  15 de agosto de 1007, es fundada Uxmal por Ah Suytok Tutul Xiu.

10.10.0.0.0 | (13 Ahau 13 Mol),  2 de mayo de 1027, comienza la Liga de Mayapán

10.18.10.0.0 | (9 Ahau 13 Uo), l 22 de noviembre de 1194. el complot de Hunac Ceel, los Cocomes arrojan a los Itzáes de Chichén Itzá, termina la Liga de Mayapán.

10.19.0.0.0 | (8 Ahau 8 Cumhú), l 30 de septiembre de 1204 comienza la hegemonía de Mayapán ayudados por los Ah Canul.

11.12.0.0.0 | (8 Ahau 3 Mol), l 6 de enero de 1461, es destruida la ciudad de Mayapán por los Tutul Xiúes, se abandonan también todas las grandes ciudades.

11.13.0.0.0 | (6 Ahau 3 Zíp),  23 de septiembre de 1480, se describe un huracán muy fuerte y se registra una peste en la población.

11.15.0.0.0 | (2 Ahau 8 Zac),  27 de febrero de 1520,, se produce una epidemia de viruela traída por los españoles que ha diezmado a la población.

11.17.0.0.0 | (11 Ahau 8 Pop),  1 de agosto de 1559, Francisco de Montejo, su hijo y sobrino conquistan la península de Yucatán y  fundan Mérida sobre los restos de Tho y Valladolid.

11.18.0.0.0 | (10 Ahau 18 Uo), 27 de julio de 1697, Tayasal último reducto de los Itzáes es destruida por Martín de Ursúa.

11.19.10.0 – 1600 Ichkansiho ha desaparecido, duro es el rostro del nuevo reinado, mordedor de hijos, cuando lleguen los harán esclavos.

12.0.2,15.10 – 1621 – Ya no hay gran conocimiento, muy perdidos están el cielo y la tierra, muy perdida la vergüenza.

12.1.1.2.2 – 1640 –Sólo quedaran los guardianes de arena, lo guardianes del mar, el resto fueron sepultados.

12.2.2.7.15 – 1660 – Dulce fue el tiempo que pasó, dicen llorando los señores de estas tierras, se entristezcan sus espíritus Itzaes.

12.3.4.13. 10 -1682 - Así recibieron su tributo los nuevos dueños de la Tierra . Allí comenzó la destrucción, la miseria de todo mundo.

12.5.3.8.11 -1720 Se afirmarán extendiéndose sobre sus pies, revuelta será la historia, confuso el reinado de su rey, quien los engañará con su hablar.

12.9.14.14.2 – 1810 – Tiempo habrá de conjuramentación. Así despertarán nuestras tierras desde el norte hasta el poniente, así Itzam también despertará.

12.19.0.13.9 – (7 kankín, 2 muluc) 1 de enero 1994 – Rebelión de los mayas en San Cristobal las Casas, inicio de la gran represión a los pueblos autóctonos de Chiapas.

Muy dolorosa terminará la humanidad de la Flor de Mayo, según dicen las pinturas en los muros. Esto será entendido cuando en seco se muevan el Cielo y la Tierra. Cuando esta tierra tendrá el nombre de Yucatán”.                 

Los mayas registraron su última fecha como 13.0.0.0.0. 4 ahau 3 kankín,  Para los apocalípticos 21 de diciembre de 2012 que sería el fin del quinto mundo (uno de los períodos por los que pasa la humanidad, recordar 26000/5),  ya que es el fin del calendario y esto provocaría un gran cambio en la humanidad, tal como ocurre al final de cada mundo/período.

En el Codice Dresde han traducido:

“Será  cuando baje  agua del Quetzal y habrá grandes destrucciones. Serán tiempos de lucha por el poder y todos los Señores desnudos se verán. Cuando ardan El Cielo y la Tierra, perdido será el pan y perdida será la limosna”.

ESTELA DEL FINAL EN EL CODICE DRESDE

 

 

 

  final en el c.dresde.jpg

 

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"LAS CIUDADES DEL CIELO"

PROLOGO

 

La herencia de las antiguas culturas mexicanas constituye un invaluable Tesoro, mismo que puede ser recuperado por aquellos que perseveran en lograr su rescate aplicando a ello lúcida inteligencia y paciente esfuerzo. Afortunadamente, el número de investigadores dedicados al estudio de las civilizaciones mesoamericanas es cada vez mayor, lo cual se ha traducido en la comprensión siempre creciente de muy diversos aspectos de estas asombrosas culturas.

En lo que respecta a los restos de ciudades precolombinas, el interés de los investigadores ha ido variando a lo largo del tiempo. Inicialmente, historiadores y arqueólogos centraban sus trabajos en descubrir el mayor número posible de sepultadas ruinas. Posteriormente, dominó la preocupación de lograr técnicas de restauración cada vez mejores. Hoy en día empieza a manifestarse un afán de intentar desentrañar cuales eran realmente los propósitos ceremoniales de México y cuales fueron las funciones que dichos centros descubrimientos a través de los siglos.

La presente obra se inscribe precisamente en esta tercera categoría: ello significa que no se trata de una descripción más de los aspectos puramente externos de los centros sagrados prehispánicos, sino que intenta revelar algunos de los múltiples misterios que estos centros encierran, tarea nada fácil dada la compleja cosmovisión plasmada en cada una de las construcciones que integran La Ciudades del Cielo.

Para realizar su tarea Marte Trejo Sandoval requirió, no solo una vasta información histórica y una auténtica pasión por el tema, características que se ponen de manifiesto desde las primeras páginas de la obra y también profundos conocimientos astronómicos, requisito si el cual es prácticamente  imposible  intentar comprender las obras de la antigua arquitectura mexicana, pues si algo hay por lo que esta arquitectura se singulariza es justamente por su dimensión cósmica, o sea, por un permanente intento de plasmaren piedra las leyes y los aconteceres celestes.

Poseedor de un estilo ameno, que le permite exponer en forma sencilla y directa los más complicados temas, Trejo Sandoval lleva al lector de asombro en asombro, explicándole el oculto significado de  símbolos y plazas, observatorios y palacios. La inserción de un gran número de dibujos complementan muy acertadamente la exposición, de tal forma que en cada una de las ciudades que se analizan resulta posible adquirir una visión de conjunto y valiosa información sobre una serie de interesantes detalles.

Ojala y el autor prosiga sus investigaciones y éste sea el primer volumen de una larga serie de obras sobre tan fascinante materia. Un número de lectores, que estoy seguro será siempre creciente, se agradeceremos sinceramente.

Antonio Velasco Pina

 

 

 

 

                                                      CAPITULO I

 

                                     CUANDO AUN ERA DE NOCHE

 “Los abuelos

Aun no había gente, ni árboles,

ni animales, ni huatales, ni nada

                                             Popol Vuh

 

Esa tarde había gran agitación en el pequeño puerto. Por las angostas calles no se hablaba de otra cosa. Todos deseaban asistir al malecón. Desde la noche anterior, el tema recorría los calurosos hogares de olor salitroso. Los alarmistas mencionaban malos presagios como hambrunas, muerte y hasta el fin del mundo; las ancianas mejor optaban por rezar. Para mis padres, que eran profesores, solo se trataba de un acontecimiento científico, y, tomado de su mano, asistiría al singular evento.

Cuando el astro  rey despareció en aquel verde y espumoso mar de mi niñez, sólo el anaranjado color del crepúsculo quedó como reducto al paso de la despejada noche otoñal. De pronto, frente a la mirada atónita de todos los asistentes, emergió en el cielo una brillante estrella presumiendo una larga y borrosa cabellera. Como buen maestro, mi padre señaló hacia el horizonte, exclamando con voz grave: Es un cometa similar al que significó la desgracia de Moctezuma. ¿Se imaginan lo que pensó el emperador azteca cuando apareció en el cielo esa terrible señal?.

Yo apenas cumplía seis años de edad. Sin embargo, el espectáculo y las palabras de mi padre quedarían grabados para siempre en mis recuerdos. Mucho tiempo después serian determinantes en la realización de este trabajo.

Los astrónomos actuales catalogan los cometas como bolas de nieve sucias. La cola crece como consecuencia de su acercamiento al sol, debido al proceso físico de sublimación que lleva al hielo a evaporarse. Pero al hombre del pueblo no le cabe la menor duda de que cada uno de estos visitantes eventuales que aparece en el cielo presagia alguna desgracia, o anuncia un gran acontecimiento.

Existen registros inquietantes sobre los cometas a lo largo de la historia. Por ejemplo, fueron relacionados con la muerte de Cesar. Les achacaron cierta responsabilidad en la caída del rey sajón Harold. Todavía hay astrólogos que proponen apareció alguno en fechas cercanas al nacimiento de Cristo; el pintor Giotto así lo creía y no vaciló en expresarlo. Y quien no ha escuchado acerca del que lleva el nombre  del célebre astrónomo Edmund Halley, cuya última visita fue en 1986.

Y, nadie olvidará jamás la leyenda del retorno de Quetzalcoatl, cuando en una hermosa mañana una estrella de arrogante cabellera sacudió a los tonalpouhques mexicas – señores que llevaban las cuentas de la vida y el destino -, al confirmar la profecía marcada por los siglos.

En aquellos días de mi infancia resultaba común considerar que nuestros antepasados eran ignorantes y supersticiosos; astrólogos y brujos con total desconocimiento del cielo. “Fueron sorprendidos por la aparición del cometa. El miedo de Moctezuma –decía el profesor- lo orilló a ejecutar de inmediato a los descubridores de la aterrada señal”.

Mas todo era falso. Después comprendería que algunos habitantes del Anahuac podían leer el cielo y manifestaron su afición desde el principio de los tiempos. A  ello dedicarían gran parte de sus esfuerzos. Crearon escuelas especializadas para interpretar el movimiento de los astros y todo lo aprendido jugaría un papel determinante en el desarrollo de nuestras culturas prehispánica.

Sus estudios fueron olvidado durante los siglos posteriores a la Conquista. Menospreciados y satanizados, pasaron a formar parte de la “superchería”  atribuida a los indios. Los investigadores europeos y estadounidenses confundieron saber con leyenda, creando así una extensa mitología. En ella entremezclaron dioses, guerreros, sacerdotes, fechas y acontecimientos para enredar más la historia.

Resultaba fácil confundir a los toltecas con los mayas. Pensar que los teotihuacanos fueron descendientes de Tula. Desconcertarse con el símbolo de Quetzalcoatl y darle a todo épocas equivocadas.

¿Cómo profundizar en nuestras raíces sin saber nada? ¿Cómo tomar conciencia de nuestro país desconociendo nuestra historia? ¿Por dónde empezar? ¿Cuál es el verdadero origen de las cosas? ¿Fueron en realidad tribus ignorantes y guerreras con una gran capacidad de inventiva?.

Las primeras claves resultan fáciles de de encontrar en los restos de cada centro ceremonial, debajo del paso de los siglos. Cuando uno inicia este tipo de estudios, muy pronto comienzan las sorpresas; cavernas hechas a propósito para certificar el paso del sol en un día determinado; balaustradas por donde descienden luces y sombras solares y lunares; ventanillas y construcciones que apuntan a las estrellas. Monumentos testigos del eterno giro de universo.

¿Dónde adquirieron conocimientos tan específicos? Que relación halalron entre el cosmos y su vida cotidiana?. Esas son algunas de las preguntas que trataremos de resolver a través de esta historia. Pero, como en todo cuento, empezaremos desde  el lejano principio.

Hace unos 25 años , conocí la región de los Tuxtlas, en Veracruz. Este vaporoso lugar es cruzado por ríos, pantanos, y custodiado por árboles gigantes dónde habitan exóticas especies de animales selváticos. En esa época, llegar ahí todavía guardaba un poco de aventura que vivieron los descubridores de la gran Olmeca. No había puentes, y unas embarcaciones inestables llamadas pangas servían para atravesar los caudalosos ríos.

Los sinuosos caminos se perdían entre la selva y el lodo. Como un remanso al intrincado paisaje, la villa de Catemaco deslumbraba al visitante. Llegaríamos a este lugar al atardecer , cuando el lago semejaba un espejo pulido en plata. Entre el grito del mono, el rugido del jaguar y el reptar de la serpiente, nuestros lejanos antepasados adquirieron conciencia de hombres como producto cósmico, biológico y cultural.

Interactuaban a diario con los elementos de la naturaleza; sol, viento, agua, la tierra, los vegetales, animales y, desde luego, las estrellas que proporcionaron el conocimiento y la inteligencia para sentirse hijos del universo. Vivir con él y de él, desentrañando del aprendizaje, la razón de su existencia.